-LuHan, ya terminaron de sacar las cosas, debemos irnos.
Dame un minuto, por favor. – Soo me abrazó.
-Sé lo difícil que ha sido para ti todo este tiempo. Dejar este apartamento es la mejor decisión que has tomado. Él no volverá, debes dejarlo ir.
-Podría… simplemente seguir esperando... – Las lágrimas rebeldes comienzan a descender por mis mejillas. – Este lugar trae muchos recuerdos a mi mente.
-No puedes seguir viviendo de reminiscencias. Debes seguir con tu vida. Él lo hubiera querido así. ¿No lo crees? – Me abraza aún más fuerte – Vamos, los nuevos dueños ya no tardan en llegar.
Limpio mis mejillas y salimos de lo que una vez pensé era mi hogar. Antes de cerrar la puerta, echo un último vistazo a mi “hogar”. Al dejar este lugar, dejó parte de mi vida ¿Pero qué es mi vida sin él? Nada.
***
- ¡Bienvenido a casa! -Regresar al lugar dónde crecí me parece de lo más extraño. Sobre todo la actitud de mis padres.
-Hola mamá -La abrazo.
-Estoy feliz de que decidieras regresar.-Mi padre me da un abrazo lo suficientemente fuerte que pareciera que va a asfixiarme.
-Gracias por dejarme regresar -Me separo de él -Pensé que ibas a mandarme de viaje o algo así -Bromee.
-De hecho si vamos a mandarte de viaje -Mi padre miró a mi mamá -Tú madre está de acuerdo en que de regalo de cumpleaños te regalemos un viaje a China y puedas visitar a BaekHyun -Se quedó callado mientras caminaba hacia la mesa y tomaba un sobre. -Te hemos reservado el vuelo.
-Papá- Trato de dibujar una sonrisa en mis labios -Gracias, pero aún tengo que ir a clases. - Me siento en uno de los sofás detrás de mí. -No puedo irme así, sólo porque quiera.
-No te preocupes por eso. -Se sienta frente a mí y hace señas a mi madre para que lo siga. KyungSoo está por retirarse.
-Señor, ¿Desean algo de beber? -Pregunta con su tono formal y amable.
-Te para la señora, un café para mi y...- Me mira.
-Lo de siempre Soo- Sonrío -Con un poco de hielo, por favor.
KyungSoo asiente y con una sonrisa se retira por las bebidas.
-He hablado con tus maestros y no hubo mayor problema en que faltaras. Dicen que tus notas son las mejores de tu clase -Mamá dijo con suma alegría -Y eso te da el privilegio de tomarte un descanso.
-Una vez arreglado ese asunto ¿Seguirás negándote a viajar?
Las palabras de mi padre tienen un trasfondo claramente evidente. No es que no desee salir del país y relajarme un poco. Sólo tengo miedo de que en mi ausencia 'él' pueda volver y no me encuentre. ¡Vaya estupidez la mía! Río para mis adentros. Empiezo a creer que soy un estúpido masoquista enamorado de un fantasma. Sin argumentos para negarme a lo dicho por mis padres, decido hablar.
-¿Entonces para cuándo debo tener el equipaje listo? -Pregunto sin darle más vueltas al asunto.
-Para el fin de semana. -Afirma mi madre -KyungSoo te llevará al aeropuerto y nosotros iremos por tí cuando regreses.
KyungSoo regresó con las bebidas mientras escuchaba a mi madre y asentía en silencio.
-Esto será bueno -Mi padre sorbió su café -Es tu oportunidad de distraerte y dejar en el olvido a 'esas personas'.
Bebo de mi jugo sin decir más. La verdad es que no deseo olvidar a todos. SeHun se fue en el momento en que me di cuenta que lo amaba. Ni siquiera pude decirselo. Perderlo fue el precio que tuve que pagar por mis errores. Todos pagamos por lo que hacemos, la gravedad de nuestros actos determinan el dolor que viviremos. Al menos eso aprendí en este tiempo.
TaeMin en su intento de huir por lo que le hizo a SeHun y a su madre, terminó teniendo un accidente automovilístico y perdiendo la mobilidad de su cuerpo. Lo he disculpado y estar en esa cama es suficiente por todas sus maldades.
XiuMin se casó con Chen, tal como estaba planeado por sus padres. No tuve más remedio que asistir por petición de los mios. Creo que despues de todo Chen lo ama y lo hará feliz.
BaekHyun regresó a China, no sin antes decirle a su padre que era gay y que estaba enamorado de ChanYeol, el amigo de SeHun. Para su suerte su padre sabía su secreto y aceptó sus gustos. ChanYeol se mudó con él y todo parece indicar que su relación va en serio.
Kai desapareció poco después del accidente de su hermano. Nadie sabe dónde está pero sé por Baek que sigue manteniendo contacto con sus padres.
SuHo sigue trabajando para mi padre y creo que sale en secreto con Soo. Al menos ellos están juntos.
Y yo... me quedé solo. Sigo frecuentando a Kris y Lay, ellos son los únicos amigos que me quedan.
***
-¡Hannie! ¡Aquí! -La voz de Baek se escuchó por todo el lugar.
-La discreción no es lo tuyo -Golpeo su hombro y nos damos un fuerte abrazo.
-Si lo fuera ya no sería yo - Su mirada muestra emoción.
-Vamos,te ayudaré con el equipaje. Channie está afuera esperandonos en el auto.
-¿Está bien que me quede con ustedes?- Pregunto mientras caminamos para ir por las maletas.
-Si,si. Tus padres me llamaron para preguntarme si podrías venir y pasar unos días de vacaciones aquí. Les dije que no habría problema y que te quedarías conmigo. Channie también está feliz de que decidieras venir. -Tomamos las maletas y nos dirijimos a la salida.
-Me da tanto gusto verte -Me quedo en silencio -Y ver a alguien que conocía a SeHun.
-No por favor- Se detiene antes de encontrarnos con ChanYeol - No fue tu culpa y no empieces de nuevo. ChanYeol tardó un poco en asimilar las cosas. Ahora estamos bien. SeHun también lo está. Donde quiera que se en encuentre. -Baek se acomoda el sueter -Saldrás por esa puerta y nada de tristeza ¿De acuerdo?
Asiento de manera automática. Baek es insoportable cuando se enoja.
Salimos del aeropuerto y ChanYeol está parado fuera del auto. Nos mira y esboza una enorme sonrisa. Nos acercamos a él y me abraza cubriendo completamente mi cuerpo.
-Bienvenido- Se separa para mirarme -Me alegra verte nuevamente. - Vuelve a sonreir - Los años te han sentado de maravilla. -Baek lo interrumpe.
-Channie-Podemos continuar con los halagos en la casa. -ChanYeol toma las maletas para subirlas al coche y dirigirnos a su casa.
Mientras el auto avanza, me ponen al tanto de los lugares que visitaremos y de todo lo que han planeado para mí. Incluso de que me presentarían a un amigo que conoció Baek en el trabajo.
-Te gustará -Afirmó Baek -Es inteligente y guapo. Muy a tu estilo.
-Eso dijiste de mí -ChanYeol se quejó y no pude evitar reir.
-Pero tú eres más guapo e inteligente que DongHae.
-Hoy iremos a cenar y él estara presente. Le hablamos de ti y de tu visita y estuvo de acuerdo en conocerte. -ChanYeol estaba igual de emocionado que Baek.
-No se si sea buena idea. -Recriminé.
-Es buena idea. -Baek me miró con el ceño fruncido -No vamos a cancelarle la invitación. Te pondrás más guapo y tema cerrado -Se volteó y siguió contándome de lo bien que habían estado desde que llegaron a vivir a Beijing.
***
- ¿Seguro que no podemos dejarlo para otro día? -Pregunté a Baek por cuarta vez. Estoy un poco exhausto por el viaje.
-No. DongHae ya se encuentra camino al restaurante. Camina - Me me empujó a la salida. -¡Channie! Date prisa. Se hace tarde. -Gritó desde la puerta.
-¡Ya voy! -Gritó desde dónde sea que estaba.
Camino al restaurante, revisé el móvil. La señal ya era estable. Recibí un mensaje de mi padre y KyungSoo. Ambos me pedían que me reportara en cuanto llegara. Les contesté y en menos de lo que imaginé nos encontramos aparcando el auto en el estacionamiento de un restaurante sencillo y acogedor. Se notaba desde afuera que el otoño había llegado a la decoración del lugar. Nos bajamos y el aire frío me hizo estremecer. Caminamos a la entrada y Baek trató de comunicarse con el recepcionista. Me reí ante su frustración. Su chino no era muy bueno por lo que ChanYeol tuvo que preguntar nuevamente. Un mesero llegó y nos condujo hasta una de las mesas que daban a una ventana. Las luces de la ciudad daban un toque de misterio. El lugar ideal para una cita.
En la mesa ya se encontraba un hombre bien parecido. Se puso de pie y saludó primero a Chan y después a Baek. Dijo algo que no logré entender. Y después Baek me jalo.
-Él es DongHae, DongHae, él es LuHan, el amigo del que te hablamos. Se va a quedar unos días en la ciudad -El chico se acercó para saludarme y pude notar que era un poco más bajo que yo.
-Un gusto conocerte, LuHan- Extendió la mano para saludarme.
-Igualmente -Extendí la mía para devolverle el saludo. Su agarre fue delicado y a la vez firme. Me sentí nervioso cuando noté que no soltó mi mano.
-Eres más guapo de lo que me contaron -Dijo a la vez que soltaba mi mano. Su coreano era bueno, como si fuera su lengua materna.
-Tu coreano es bueno. -Dije con sinceridad -No podría decir lo mismo de mi chino. -Se rió ante mi comentario.
-Parece que no habrá problemas para comunicarse -ChanYeol dijo mientras le ofrecía la silla a Baek para que se sentara. -DonHae es coreano igual que nosotros y tiene cuatro años viviendo aquí.
Me giré a mirarlo e hizo el mismo gesto de amabilidad que Chan. Se apartó en cuanto me senté. Mi expresión debió ser un poema por la forma en que comenzaron a reir.
-Es verdad. -Se sentó junto a mí, quedando frente a Chan y Baek. -Soy diseñador de interiores. - Se Giró a mirarme mientras el mesero nos entregaba la carta. -Conocí a Baek y Channie cuando adquirieron su casa.
-Eso explica el buen gusto de los muebles y todo lo que hay. -Bromeé- Baek es malisimo para eso.
-¡Oye! -Alzó la voz -Tengo otros dotes artísticos -Miró con complicidad a Chan -Puedes preguntarle a Channie.
-Sin duda lo suyo es mover el cuerpo -ChanYeol dijo divertido, ganandose un golpe en el brazo por parte de Baek. -Bailas muy bien, a eso me refiero.
Baek se puso de mil colores y se disculpo con ChanYeol, dándole un beso casto en los labios.
DongHae y yo presenciamos la escena y creo que no fui el único que se sintió incómodo. Tomó la carta para después preguntarme.
-¿Quieres que te ayude a elegir? -Sus dedos rozaron ligeramente mi mano. Me sentí incómodo, por lo que de manera incosciente retiré la mano dejandolo sorprendido. Afortunadamente no hizo ningún comentario.
-¿Qué quieres comer? El pato es la especialidad de la casa. Podríamos pedirlo para cuatro personas -Sugirió.
-Es delicioso. Estoy de acuerdo con DongHae -Baek notó mi incomodidad y con una sola mirada me dio a entender que debía relajarme.
-Por mi está bien. Comeré lo que sea. Estoy hambriento -ChanYeol opinó.
-Entonces creo que la cena será pato -Concluí. El mesero tomó la orden que DongHae con su perfecto chino pidió. Viendolo más de cerca, era guapo. Sus ojos marrones, sus finos labios, su piel bronceada, todo él era llamativo.
Sin previo aviso,DongHae volteó a mirarme. Me puse nervioso. Solté una risita. ChanYeol inició la conversación mientras yo los escuchaba. No tenía nada que platicar,sin embargo, debo aceptar Baek tenía razón, DongHae era inteligente y muy interesante. Más de una vez me encontré mirándolo. La comida llegó y con ella una botella de vino tinto. Mientras Baek servía la comida, yo serví el vino. Continuaron charlando y mientras cenamos, el vino empezó a hacerme efecto. Comencé a reir con más entusiasmo con las bromas de ChanYeol y hasta me encontré coqueteando con DongHae. Pero como buen caballero que era, no hizo más que evitar que siguiera tomando. En ese momento, sentí mi móvil vibrar. Evité ser descortés y lo dejé en mi bolsillo. Entonces lo sentí vibrar nuevamente. Lo saqué con discreción, tal vez era mensaje de mi padre o Soo.
'¿Tan divertido es lo que dice para que rías de esa manera?'
Me congelé ante ese mensaje. No podía ser.
Abrí el segundo y no había duda. Era él...
'Deja de beber... No hagas nada de lo que tengas que arrepentirte'
Lo busqué discretamente, sin encontrarlo. El móvil volvió a vibrar.
'Te ves bien con esa camisa pero te verías mejor sin ella'
Era mi SeHun. No había duda alguna. Era él. Mi corazón comenzó a latir desaforado. Me disculpé, para ir al sanitario. Todos en la mesa se sorprendieron por mi repentino cambio de actitud.
'¿Dónde estas?'
Entré al sanitario esperando que contestara. Transcurrió un minuto que me pareció una eternidad y no recibí respuesta.
'¿Vas a desaparecer nuevamente?'
Esta vez si recibí respuesta.
'Debería hacerlo... pero no quiero. No puedo estar lejos de tí...'
Estaba muriendo a pausas. Me estaba diciendo que no puede estar lejos de mí y el muy hijo de puta me abandonó sin parecer importarle en lo absoluto. Pero yo... no quiero volver a perderlo.
'Entonces no lo hagas...Quiero verte...'
'En el estacionamiento...'
Sin perder el tiempo. Me miré al espejo y arreglé un poco mi aspecto. Mi pulso se aceleró más de lo normal. Salí con cuidado de no ser visto y me dirigí al dónde me dijo.
Las luces apenas alumbraban el lugar, el aire frío me hizo estremecer. Me adentré un poco más y sentí una mano cubrir mi boca para después ser arrastrado a un callejón a unos metros del allí. Cualquiera en mi lugar habría luchado por liberarse pero yo sabía que no debía temer. Su aroma inundó mis sentidos, no tenía defensa contra eso.
-¿Te quedarás callado? -Preguntó en un susurro. Su aliento rozando mi oido envió una descarga de adrenalina a todo mi cuerpo.
Asentí pausadamente. Dejó de cubrir mi boca. Inmediatamente me di la vuelta para encarlo. La tenue luz me permitió observar su rostro. Había cambiado un poco, se veía más maduro, incluso su color de cabello había cambiado. Era de un rubio cenizo. Razón por la cual no logré reconocerlo en el restaurante.
Levantó la comisura de sus labios en lo que parecía una sonrisa. Mis ojos se empezaron a nublar. Había ensayado cada acto, gesto y palabra por si lo volvía a ver y ahora que lo tenía enfrente sólo quería golpearlo y reprocharle su abandono sin previo aviso.
No se lo que mi cara expresaba pero supongo que no lucía bien puesto que la expresión de SeHun era de confusión.
-Cariño... -Su voz, no era un sueño. Podía escucharlo. Era real. Mis lágrimas bajaron sin previo aviso y lo vi más claramente.
Me acerqué a él y le dí una bofetada tan fuerte como pude.
-¿Pero qué demonios te sucede? - Se frotó la mejilla golpeada y comencé a golpear su pecho.
-¡Eres un maldito, hijo de puta! ¡Cómo te atreves a volver como si nada hubiera pasado! -Grité cada palabra a la vez que seguía golpeandolo -Te esperé seiscientos sesenta y nueve días y justo ahora que habia decidido olvidarte, regresas. -Mis lágrimas mojaron mis mejillas y seguían bajando sin intención de detenerse - ¡No sabes cuánto te odio! -SeHun tomó mis manos y me aprisionó contra la pared.
-Y tú no tienes idea de cuántas veces tuve que detenerme de regresar por tí en esos seiscientos sesenta y nueve días. - No me dió tiempo de reaccionar. Sus labios se estamparon con los míos en un beso desesperado y anhelante.
Soltó mis manos e instintivamente las envolví alrededor de su cuello para profundizar más ese beso. Sus manos viajaron por mis costados hasta llegar a mi trasero. Lo estrujó sin delicadeza y no pude evitar soltar un gemido.
-Tenemos que hablar -SeHun logró articular antes de volver a besarme.
-No hace falta -Dije entre labios.
Se separó de mí. Su pecho subía y bajaba con dificultad.
-Te debo una explicación. -Me puse de puntitas para aferrarme a su cuello. Tenía miedo de que desapareciera en cualquier momento, tal como en mis sueños.
-Entonces habla. -Quise sonar tranquilo -Di lo que sea que tengas que decir. -Sentí su cuerpo tensarse. Me abrazó por la cintura y me llevó en esa posición hasta un Audi R8 negro.
-¿Éste es tu auto? -Pregunté asombrado.
-No realmente. Lo renté porque quise impresionarte -Soltó una risita- Al parecer funcionó.
Abrió la puerta del copiloto y me miró.
-No iré a ningún lado contigo. -Me crucé de brazos -Vengo con Baek y ChanYeol y deben estar buscandome. -Evité mirarlo. Las lágrimas habían dejado de salir pero mis mejillas debían ser un desastre. -Además de que tengo a un atractivo hombre esperándome con ellos.
La mandibula de SeHun se tensó cuando mensioné lo del hombre atractivo.
-Llámalos y diles que volverás mañana. Inventales cualquier cosa. -Hizo un moviento con las manos -Siempre has sido bueno en eso.
Lo miré por unos segundos y dejé de lado mis ganas de hacerlo enfadar cuando noté la marca de mi mano en su mejilla izquierda. Saqué el móvil y marque el número de Baek. SeHun me hizo señas para que subiera al auto. Me subí y SeHun aprocechó para ponerme el cinturón de seguridad.
Al cuarto timbrazo Baek contestó.
-¿Dónde diablos te has metido? - Gritó.
-Lo siento. No me sentí bien por la comida.
-¿Dónde estas? Iré por tí ahora mismo. -Su voz sonaba preocupada.
-Yo... Ya me encuentro mejor -SeHun encendió el auto y se comenzó a andar -Te veré mañana. Ya no estoy en el restaurante.
-¿Mañana? ¡Estás loco! ¡No tienes idea de lo peligroso que es andar a esta hora! LuHan ¡Dime dónde estás!
-Te llamo mañana. Adiós.
-¡LuHan! No te atrevas a colgar...
Terminé la llamada. Baek iba a matarme cuando volviera pero era lo que menos me importaba en estos momentos.
Miré a SeHun que seguía conduciendo hasta que llegamos a un hotel que no reconocí.
-¿Aquí es dónde te hospedas? -Pregunté sin parecer curioso.
-Si -Dijo con tono cortante -También llegué hoy.
Se bajó para después abrir mi puerta. Un hombre de mediana edad se acercó para llevarse el auto. Caminamos en silencio hasta el elevador. Marcó el piso cinco y menos de lo que pude reaccionar la puerta se abrió. Deslizó la tarjeta en la habitación 503.
-Adelante. -Extendió su mano para que entrara. Lo hice sin demora. El lugar era amplio y elegante.
-¿Quieres algo de tomar? -Me ofreció desde el pequeño bar.
-Agua por favor -Dejó escapar una risa burlona.
-¿Qué? -Lo reté.
-Nada. -Caminó hacia mí con el agua y su bebida en cada mano. Con la mirada me indicó el sofá. Me sen÷ y él hizo lo mismo a la vez que me entregó el vaso con agua. Tomé un trago y me armé de valor.
-¿Qué es lo que tienes que decirme? -Pregunté sin rodeos.
Dió un trago a su bebida y suspiró.
-No sé por dónde empezar.
-Por el principio -Dije -¿Por qué desapareciste después de que saliste del hospital? -Pregunté.
Se quedó callado por unos segundos.
-Por ti -Lo miré con enojo -Por tu bien. -No pude evitarlo, me rei ironicamente.
-¿Por mí? ¿Por mi bien? Dime algo creible porque eso es estúpido.
-No para mí -Su semblante se volvió serio -No podía seguir a tu lado sabiendo que yo te había hecho daño por razones injustas. -Me miró -No era justo para tí seguir a mi lado por remordimiento. Mi madre no me lo habría perdonado. Tú merecías algo mejor que yo. Mereces ser feliz y es algo que yo no puedo hacer. -Su voz se volvió un susurro y mis ojos empezaron a llenarse de lágrimas nuevamente - Me prometí dejarte ir, olvidarme de tí y comenzar de cero lejos de tí. Lo intenté todos los días hasta hoy.
Dejó su bebida en la mesa de centro y tomó mi cara en entre sus manos.
-Lo intenté con toda la fuerza de voluntad que aún me quedaba pero no pude. Necesitaba saber de tí y al poco tiempo de mudarme a Japón con Kai...
-¿Kai? -Me enfurecí ¿todo este tiempo estuvo con Kai? Traté de alejarlo pero fue imposible -Sueltame -Dije entre sollozos.
-Dejame terminar -Su voz comenzó a temblar - Kai me contó lo que sabía del asunto de mi madre el día en que me dieron de alta. Se disculpó por el daño que su hermano me había causado y me dijo que se mudaría a Japón. Me contó del accidente de TaeMin y que era mejor comenzar en otro lugar dónde nadie lo conociera. -Hizo una pausa- Entonces caí en la cuenta de que tú también merecías empezar de nuevo y fue cómo le pedí dejarme ir con él.
-¿Entonces no me dejaste porque me odiabas por lo sucedido con tu mamá? -Eso fue lo que me atormentó todo este tiempo y necesitaba saber la respuesta.
-No -Limpió mis mejillas -Entendí demasiado tarde que tu también fuiste lastimado. No podría odiarte por algo que no elegiste vivir. - Contestó para continuar con su explicación - Con el paso de los meses nos hicimos buenos amigos y él conoció a otro chico. Trató de convencerme de volver contigo en innumerables ocasiones. No tuve el valor para hacerlo. Entonces me dio la idea de contratar a alguien para que te siguiera las veinticuatro horas del día y me informara sobre tus movimientos. Así lo hizo hasta hace tres días, cuando me informó que habías vendido el apartamento y regresado a tu casa. -Sus ojos se llenaron de lágrimas - Sentí que esta vez te perdería para siempre y no pude soprtarlo más -Presionó sus labios en mi frente -Me dijo que viajarías para acá a visitar a Baek y Chan y tomé el primer vuelo disponible. No fue dificil saber dar con su dirección. Esperé fuera de su casa por horas, hasta que los vi salir y dirigirse a ese restaurante. -SeHun acortó la distancia, quedando a escasos centimetros -Te vi sonreirle a ese hombre y lo vi tocarte casualmente. No tienes idea de lo que pensé hacerle si se atrevía a tocarte sin tu consentimiento. -Arrugó la frente en un gesto se enojo -Lo demás ya lo sabes, te envié el primer mensaje y supe que no me iría de allí sin tí.
Mi cabeza estaba echa un lío. Por una parte no terminaba de asimilar lo dicho por SeHun, por otra deseaba golpearlo hasta dejarlo en la incosciencia y otra parte quería besarlo y abrazarlo hasta que nuestros labios dolieran y nuestros cuerpos se hicieran uno. Opte por la última opción.
-Tendrás que trabajar horas extras para recuperar el tiempo perdido y convencerme de que no soy un idiota por elegir quedarme contigo. -Me senté sobre su regazo para tenerlo de frente.
-Haría cualquier cosa que me pidieras -Sus manos se colaron por debajo de mi camisa haciendome estremecer ante su cálido tacto.
-Bésame -Y así lo hizo, un beso cálido, tierno y lleno de sentimientos no expresados. Sus dedos comenzaron a desabrochar mi camisa y al igual que los míos. Necesitaba con urgencia sentir su piel contra la mía. En menos de un minuto nos deshicimos se nuestras camisas y pronto nuestros pantalones les hicieron compañia. Su erección estaba más que lista para follarme y yo lo deseaba con todo mi ser.
-¿Estás listo? -Tomó mi miembro y comenzó a masajearlo de arriba hacia abajo. Solté un gemido y apoyé mis manos sobre sus hombros.
-Para tí siempre estaré listo -Logré decir. Me acercó más a él y sentí la punta de su erección rozar mi entrada. El presemen comenzó a salir de la mía y SeHun la tomó para lubricarme y finalmente penetrarme. Me dolió un poco y solté un gemido de dolor.
-Sigues siendo demasiado estrecho -Se quejó.
-No lo he hecho con nadie desde que te fuiste -Contraataqué.
-Eres mío- Sus labios tomaron los mios con necesidad a la vez que comenzó a moverse. El dolor aún estaba presente pero volvió a tomar mi miembro y lo masajeó al mismo ritmo de sus movimientos. -Relajate -Me besó -Vamos a disfrutarlo juntos- La ayuda que la mano se SeHun le daba a mi erección logró que me relajara y comemzara a disfrutarlo. Se sentía tan bien tenerlo dentro de mí que no tardé en pedir más.
-Muevete -Jadee contra su oreja. Tomé su lóbulo y lo mordí ligeramente. SeHun aprovechó para besar y morder mi cuello bajando lentamente hasta llegar a uno de mis pezones. Lo succionó y mordió a su antojo provocando que rogara por más -Más rápido SeHun estoy a punto de llegar. -Bajo el ritmo de sus movimientos,me estaba torturando.
-Debes aprender a ser paciente -Susurró sobre mi pezón.
-Maldita sea no me hagas rogar -Me quejé y más que eso era una súplica. Volvió a tomar el ritmo con su mano y sus embestidas aumentaron.
-Haslo, ruegame que te deje terminar. -Buscó mis labios y jaló el inferior.
-Por favor -Supliqué -Cariño,hagamoslo juntos. -Me aferré a sus cabellos cuando sentí que no podía más. Me vine sobre su pecho sintiendo el orgasmo más delicioso que hubiera tenido. Sentí su esencia llenar mi interior y supe que él también había llegado al delirio. Apoyé mi cabeza sobre la suya y sus labios dejaron un camino de besos hasta llegar a mis labios.
-Eso fue maravilloso -Susurró -Eres mio, todo mío. -Me dio un beso casto. Sentí que era el momento de decirle lo que tanto desee hacer.
-Te amo -Sus ojos mostraron sorpresa. Tomé su cara entre mis manos y lo miré -Te amo Oh SeHun. -Lo besé con ternura.
-También te amo -Sonrió -Nunca dejé de hacerlo.
Nuestros cuerpos se hicieron uno y mi amor por él por fin podría florecer sin remordimientos.