•Prologo•

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Desperté gracias a la luz del sol que entraba por la ventana de mi habitación, anoche me había acostado tarde ya que había ido al cumpleaños de uno de los chicos y llegué tarde a casa

Me senté al borde de mi cama y estiré mis brazos, estaba a punto de levantarme cuando unos gritos se hicieron presentes desde afuera de la casa

Corrí rápidamente hacia la ventana y abrí la cortina, me quedé paralizada por la escena que vi afuera, mi corazón estaba latiendo muy rápido y fuerte

Afuera había gente corriendo y gritando, un grupo de personas se habían abalanzado sobre un hombre y lo habían empezado a devorar

Asustada retrocedí unos pasos hasta que me tropecé y caí, no podía creer lo que pasaba, de repente mi teléfono empezó a sonar, haciendo que recobrara mis sentidos, era una llamada de Jesús

-Jesús?- dije  desesperada

-Ale, quédate donde estás, los chicos y yo iremos a buscarte- dijo Jesús con la respiración agitada, de fondo se podían escuchar disparos, colgó antes de que pudiera responder

Dejé mi teléfono en mi cama, no podía salir de mi habitación, pero estaba preocupada por mi hermano y mis padres, lo que no me permitía salir era el miedo, podía escuchar gruñidos fuera de mi habitación

De repente me llegó un mensaje, era de Jesús, decía que me preparara, que ya iban a llegar

Respiré hondo, me cambié de ropa por unas botas negras, una camisa blanca, unos jeans negros con un cinturón de cuero marrón y un chaleco negro, tomé una tijera que usaba para las clases y corté mi cabello a la altura de mis hombros

De repente pude escuchar disparos afuera de mi habitación y de un movimiento rápido la puerta de mi habitación se abrió, era Fernando

-estas bien- dijo acercándose a mí y abrazándome, tenía una pistola en las manos
-hay que salir de aquí, vamos al refugio- antes de que pudiera responder tomó mi mano y salimos de mi habitación

En la sala estaban Sebastián, Jesús y Gabriel, los 3 pusieron una cara de alivio al verme bien, en el suelo estaban los cuerpos de mi hermano y mis padres, pero, no se veían exactamente como ellos, mi hermano tenía una mordida en su brazo y su piel estaba pálida, igual que mis padres, solo que ellos tenían las mordidas en diferentes partes

Sebas se me acercó y me entregó una pistola

-te enseñaremos a usarla cuando estemos a salvo- dijo Fernando mientras miraba por la ventana

-espera- le dije para captar su atención
-que está pasando?- les pregunté a los chicos confundida

Se miraron entre ellos y luego Gabriel se paró frente a mi

-Ale, es un apocalipsis zombie- dijo sin titubear

Estaba estupefacta, ¿De verdad existían los zombies? No podía creerlo, pero era la realidad

-y donde encontraron las armas?- les dije mirando la pistola que me habían entregado y luego los miré a ellos

-las conseguimos de un camión militar que fue atacado por los zombies, ahora vámonos aprovechando que está libre- dijo Fernando mientras me tomaba de la muñeca y salíamos

Atentos a nuestro alrededor, íbamos avanzando hacia el "refugio" del que ellos me habían hablado. ¿Cuanto tiempo tenemos en este apocalipsis, que ya ellos tienen un refugio y armas?

******

Ya habíamos llegado al "refugio", era una bodega con unas rejas alrededor, dentro había una mesa con 6 sillas y unos 3 o 4 colchones en el suelo. En serio ¿Cuanto tiempo lleva esto?

Ese fue nuestro último día de adolescencia normal

•Mata o Muere•Stories to obsess over. Discover now