El fin cayó sobre nosotros y nadie lo vió venir. Primero fueron los cambios climáticos extremos y los terremotos alrededor del mundo. Luego llegó el fuego del cielo, ¿recuerdan a Mitch, a Katrina y los demás huracanes? Bueno, pues a nosotros ni siquiera nos dió tiempo de nombrar a los meteoritos. Símplemente aparecían en el radar y muchas zonas pobladas de la Tierra se vieron afectadas... cosa curiosa, cayeron enla mayoría de las grandes ciudades, pero evadieron los bosques, el mar y las partes inhabitadas del planeta.
Todo es EL caos. Sobrevivió una cantidad risible de toda la población mundial y no fue suficiente para hacer un cambio. Se vino más abajo la economía. La gente peleó por el agua, la comida y las medicinas. Murieron demasiados... demasiados. Los pocos sabios que quedan –científicos e investigadores- dan un estimado: quedamos aproximadamente 39 millones de personas en todo el mundo, y una tercera parte de esenúmero son niños huérfanos de las últimas guerras. De forma optimista sólo vivirán la mitad de ellos y los más pequeños, pues...
¿Por qué los gobiernos del mundo no invirtieron más en la ciencia que en cualquier otra cosa? ¿De verdad valió la pena estar tan ocupados en nuestros asuntos, viendo la tele, tonteando en internet y consumiendo todos los recursos del planeta sin medida? ¿Por qué no fuimos capaces de ver lo que venía? Con un demonio, ¿por qué no le hicimos caso a los predicadores? No tiene caso que a estas alturas piense en los porqués y los hubieras. Nosotros tenemos la culpa de todo, no hay más. Todas y cada una de las cosas raras que están pasando en éstos días me están haciendo pensar en que tal vez en el universo sí hay Alguien que nos está pasando la factura.
Ah, los animales se están comportando raro también. Primero empezaron los pájaros; como salido de una película de Hitchcock, pero en ésta ocasión no eran sólo cuervos y gaviotas, sino gorriones, tordos, pericos, palomas, aves cantoras y toda clase de rapaces.
A la orden de un inequívoco poder invisible se comieron a todos los muertos de las sequías, las inundaciones, o los cadáveres que quedaban debido a los terremotos y los meteoritos, dejando a su paso millones de huesos apestosos por casi toda la faz de la Tierra.
Entonces el resto de los animales hicieron lo impensable: se volvieron contra nosotros. Todos ellos, bestias salvajes, criaturas del océano, insectos por enjambres y marabuntas... e incluso nuestras confiables mascotas. Todos ellos se unieron. Desde el animal más grande hasta el más pequeño. Es como si el planeta mismo quisiera deshacerse de su parásito más dañino. Nuestra tecnología no sirve de nada, los meteoritos destruyeron casi todos los satélites y sólo unos cuantos privilegiados tienen acceso a radio.
Teníamos unos vecinos, pero hace un mes murieron todos. Sólo Iris, la hija de 17 años sobrevivió al ataque de una jauría de lobos y perros salvajes. Ella está ahora a salvo con nosotros y nos dijo que en un arranque de desesperación, su padre había matado por la mañana a uno de los dos perros que tenían, todo para que la familia pudiera comer al menos dos semanas.
La chica estaba hecha un mar de llanto, estaba segura de que murieron por su culpa. Nos contó que ella había sido la única que suplicó por la vida del perro y la única que no comió de su carne. Ésa misma noche se levantó en silencio y desató a la mascota que le quedaba.
"Cora. Perrita... tenemos mucha hambre, por favor vete antes de que papá te mate también. Vete. ¡Te quiero mucho! ¡Deja de lamerme! ¡Vete perrita!"
Unos días después la perra apareció de nuevo y todos en casa fueron tras ella. Los lobos aparecieron de la nada, mataron primero al padre y a los hermanos de Iris, pero Cora impidió que mataran a su dueña. De hecho, la perra la guió hasta nuestra casa y poco después partió con los lobos.
ANDA SEDANG MEMBACA
Zoopocalipsis
SeramEl Armagedón no es cosa de risa, y menos si fuíste un ser despreciable con tu perro y tu gata. Una historia corta de supervivencia y horror en donde los animales tienen su venganza del dominio del hombre. Ésta y otras historias cortitititas en donde...
