- Queridos hermanos: Estamos aquí junto al altar, para que Dios garantice con su gracia vuestra voluntad de contraer Matrimonio ante el Ministro de la Iglesia y la comunidad cristiana ahora reunida. Cristo bendice copiosamente vuestro amor conyugal, y él, que os consagró un día con el santo Bautismo, os enriquece hoy y os da fuerza con un Sacramento peculiar para que os guardéis mutua y perpetua fidelidad y podáis cumplir las demás obligaciones del Matrimonio. Por tanto, ante esta asamblea, os pregunto sobre vuestra intención.- Habló el sacerdote.
Diablos Christopher, solo entra por esa gran puerta por favor.
Mis manos sudan dentro de estos elegantes y delicados guantes de seda blancos, herencia de mi huraña abuela materna. Mis piernas tiemblan y solo pienso en la manera de contener mis lágrimas y no desfallecer en el intento de salir corriendo de esta vieja iglesia.
Chris, se agota el tiempo...
De pequeña siempre soñé con el día en donde me proclamarían reina. Mi infancia estuvo rodeada de riquezas y todos mis caprichos fueron cumplidos, nunca me faltó algo. Crecí rodeada de amor y respeto por parte de todos.
Mi madre siempre me dijo que una buena Reina, tiene un reino de bien.
¿Esto es lo que haría una buena reina, madre? ¿Estuvo bien en hacerle caso a mi padre y a su hermano? ¿Mi primo Hwang Hyunjin será un buen rey y esposo? ¿Christopher Bang es solo un error en mi camino hacia el trono?
- Esposa y Esposo, ¿venís a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?-
-Sí venimos libremente – Contestó firme el pelinegro a mi lado.
-Sí, venimos libremente – susurre. Yo no vengo libremente madre.
-¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente, recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia? -
-Sí, estamos dispuestos – Respondío Hyunjin. Al parecer solo la respuesta de él le bastó al sacerdote ya que la ceremonia continuo su curso.
Ya no quiero estar aquí madre.
- Hwang Hyunjin, príncipe de Olinto ¿quieres recibir a Hwang Young Mi, princesa de Argos, como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida? -
- Sí quiero –
Vamos Hwang, ninguno de los dos quiere estar aquí. Seamos libres y salgamos de aquí, tu pequeño secreto esta bien guardado conmigo.
Bang me prometió que entraría por esa puerta a tiempo, ¿Dónde estás?. Le juró a mi madre que si lo haría. Diablos Chris solo ven.
Sentí una leve patada en mis tobillos, al parecer estuve mucho tiempo en mis pensamiento que olvide contestarle al sacerdote. Miré a Hwang y este solo me mostró una pequeña sonrisa y movió levemente su cabeza señalando al vejestorio andante que estaba frente a nosotros.
-Este... -
Un fuerte estruendo se escuchó por toda la iglesia.
Yo y mi primo nos giramos rápidamente
Christopher Bang y Yang Jeongin llegarón.
Tomé firmemente la mano de Hyunjin para correr pero él no se movía
-Vamos Jinnie, es nuestra única oportunidad – le grité
-Esto está mal mimi, me van a matar – susurro mirando con miedo a su padre entre los invitados de esta fúnebre ceremonia.
Tome su cara entre mis dos manos y besé su frente.
- Crearemos un nuevo reino para nosotros en donde el amor libre será el motor de este y no el pecado. Seamos unos buenos reyes Jinnie, hagamos el primer reino Hwang de bien - susurre mirando sus ojos.
Hyunjin asintió con lagrimas en los ojos. Tomé su mano nuevamente, subí con mi otra mano un poco la larga falda que llevo puesta y sacudí mis pies tratando de sacar mis tacones del demonio.
Ambos corrimos donde los dos chicos se encontraban, le sonreí a Bang y a Yang.
"Por ti madre, ex reina de Argos, asesinada a sangre fría a manos de su esposo por enamorarse de una plebeya, haré de este reino uno de bien."
"Gracias Hyunjin por ser un buen rey"
"Gracias Christopher por ser un buen amante"
"Q.E.P.D Hwang Young Mi, reina de Argos. Tu legado de amor, belleza y bondad prosperara en las futuras generaciones y en los corazones de tus fieles súbditos"
