uno.

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chanhee: siete años
changmin: seis años

૮ • ﻌ - ა

el pequeño chanhee se estaba arreglando para su séptimo cumpleaños, él había invitado a todos sus compañeros de la primaria y haría una gran fiesta con temática de fantasía, por eso llevaba un traje muy lindo de el pequeño príncipe, uno de sus personajes favoritos de cuento. mientras se acomodaba la corbata de moño amarilla que decoraba su cuello, escuchó tres toques en su puerta.

- adelante -dijo en voz alta y la puerta se abrió.


- ¡hola, channie! -un changmin muy alegre entró y se acercó al cumpleañero para dejarle un beso en la mejilla en forma de saludo.

- hola, minnie. creo que llegas muy temprano -comentó poniéndose el blazer color celeste con rosado en las mangas y en la muesca.

- uh... -el silencio reinó por unos segundos- es que... quería verte -sonrió con los labios cerrados.

- eres demasiado tierno ¿lo sabías? -el menor negó al comentario con su cabeza- por cierto, te ves bonito. -sus ojos se posaron en el contrario para poder ver mejor el atuendo que vestía, el cual era una camisa color lila, unos pantalones cortos color crema y unas alas del mismo color de la camisa, algo simple a comparación de chanhee- tus alitas se ven muy reales.

- porque lo son -respondió obvio.

el pelinegro rio al ver la seriedad en la que lo había dicho- eso es imposible, changmin.

- ¡niños, ya llegaron los demás! -escucharon la voz de la mamá del cumpleañero en el primer piso.

- quien baje más rápido se come los dulces del otro -retó el menor.

- vas a perder -respondió decidido.

así comenzó una carrera hacia al patio trasero, la cual fue ganado por el mayor quien celebró orgulloso su logro y le reprochó al ojiverde que le tenía que dar sus dulces.

todos los compañeros de clase y alguno que otro vecino de chanhee, y a la vez también de changmin, estaban ahí disfrazados de cualquier personaje de fantasía que se les pudiera ocurrir. el cumpleañero muy emocionado de ver a todos ahí iba a saludarlos pero sintió como alguien le tomaba la mano con fuerza impidiendo que caminara.

- ¿sucede algo, minnie? -cuestiona preocupado.

- ¿me vas a dejar solo? -preguntó triste.

- por supuesto que no, sólo iré a saludar ¿está bien?

el cumpleañero recibió un asentamiento de cabeza como respuesta, él era consciente a su corta edad de que su amigo tenía dificultades para juntarse con otros niños y que él era su único amigo. ellos dos eran amigos desde el kínder y desde ahí eran bastante cercanos.

chanhee empezó a saludar a todos los invitados, tomando los regalos que traían y dejándolos en la mesa donde estaban los demás. se mantuvo unos minutos hablando de los disfraces de todos hasta que escuchó el llanto de un niño, volteo buscando con la mirada de quién se trataba y era changmin rodeado de unos compañeros más altos que él, al parecer se estaban burlando del menor. comenzó a acercarse para ver que ocurría.

- ¿qué eres? ¿una hadita?

- ¡eso es para niñas!

el cumpleañero captó rápido la situación porque se estaban burlando del disfrazas del más pequeño.

- ¡oigan! ¡déjenlo en paz! -chanhee empujó a todos para que se alejaran.

- ¿vas a proteger a esa mariquita?

a chanhee le molestaba mucho que se metieran con su mejor amigo, cosa que ocurría seguido en la escuela, siempre lo sacaba de quicio.

- ¿acaso son novios? -al mencionar la palabra novios todos los del círculo hicieron una mueca que evidentemente demostraba asco.

- ¡no! pero déjenlo en paz, él no les ha hecho nada, así que váyanse o... ¡les diré a sus padres! -y como los niños que eran, siempre temían de sus padre, así que comenzaron a alejarse de ellos rápidamente- ¿te hicieron algo, minnie? -este negó- prometo no alejarme tanto de ti.

changmin agradecido de que le haya sacado a esos niños de encima lo abrazó con fuerza secando un poco las lágrimas que salieron con anterioridad.


♡

ya había caído la noche y con ello todos se habían ido de la casa de los choi. chanhee no traía ya su traje, ahora traía una pijama al igual que su amigo, habían decidió hacer una pijamada juntos y ahora abrirían los regalos del mayor.

- channie, abre el mío -le entregó una caja un tanto pequeña pero también de color lila.

- ¿qué es esto? -preguntó viendo el objeto de la caja que tenía forma de círculo.

- es una pulsera, tonto. yo también tengo una pero dice chan y el tuyo dice min. mi papá me ayudó a hacerlas y dijo que es como un símbolo de amistad -le enseñó su pulsera que era parecido al de la cajita.

soltó un sonido de asombro- eso es realmente lindo. gracias Minnie -le dio un beso en la mejilla- lo cuidaré mucho.

- channie, -llamó- ¿crees en las haditas? -preguntó de manera espontánea.

- ¿las hadas? eso no existe, minnie. son cuentos de fantasía y no existen, son como santa.

- ¿santa? mi papá dijo que sí existía santa... -en su boca se formó una mueca que demostraba tristeza y decepción.

- pues al parecer tu papá te mintió.

- ¡los adultos siempre mienten!

empezaron a reír después del comentario del menor y siguieron abriendo un par de regalos, al acabar decidieron que era un buen momento para ir a la cama y descansar, así que se fueron a meter en la cama del mayor.

- chanhee... ¿en serio no crees en las hadas?

- debes de estar muy cansado, mejor vayamos a dormir -dijo ignorando la pregunta del menor.

- sí, bueno... te quiero, channie -se acomodó en la cama dándole la espalda al pelinegro.

- yo también, minnie...

ambos niños empezaron a cerrar sus ojos con lentitud hasta que ya estaban plácidamente en sus sueños y descansando para su siguiente día.

fairy ♡ nyukyuStories to obsess over. Discover now