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En un enorme edificio ubicado en Tokio se realizaba una mudanza al piso 4 del que parecía un nuevo vecino. Las personas habitantes del lugar eran pocas. Los departamentos más grandes que uno común, bastante seguridad y a unas calles cercanas de un parque.

Aunque siendo sincero no les importaba quién entraba o salía.

Ellos vivían bien como pareja sin prestar mucha atención a lo demás, pero una pequeña chispa de curiosidad por conocer a la persona que vivirá enfrente era obvia para ambos.

Tienen que saber si relacionarse les hacia mal o todo lo contrario.

Más vale ser precavidos.

Kirishima siendo más curioso observaba desde el pequeño agujero de la puerta como varias cajas eran depositadas en el suelo preguntándose:  ¿Por qué no eran dejadas adentro del departamento?

Estaba parado desde hace 20 minutos observando por el mirador de la puerta.

Un vistazo no hace daño.

—Katsuki, las pertenencias del vecino no están siendo dejadas adentro. Puede que tenga mucho que hacer o cualquier otra situación ¿Le ayudamos?

—¿Y? Que se las arregle como pueda.

No le sorprendió su respuesta.

—Vamos, puede que después nos devuelva el favor. —la esperanza muere al último.

El pelirrojo se caracterizaba por ser como un sol y apoyar, ayudar. Tener el impulso de ser útil.

—No.

Soltó un suspiro, el quería ayudar.

Mirando de reojo notó a su pareja en el sillón leyendo algo en su celular, era un amargado.

Abandonar a quien esté en posibles problemas no era muy masculino de su parte, si podía ayudar para el bienestar del prójimo se llenaría de satisfacción. Ver las sonrisas de los demás no tenía precio.

Siendo cuidadoso salió de su hogar, el instinto nunca le fallaba. Ayudaría definitivamente.

Ya frente a la puerta vecina miro cajas, eran bastantes, teniendo escrito lo que guardaban cada una, como: Platos, vasos, algunas decían fragil , libros, etcétera, etcétera. Una cantidad ni tan grande ni tan pequeña. Tal vez de una sola persona.

Tomo un respiro profundo para luego sonreír, mostrar orgulloso los dientes blancos y puntiagudos de su dentadura. Con paso confiado llegó a un señor al momento que otra caja era depositada junto al resto.

Pregunto si necesitaban ayuda pero esté nego explicando que era la última caja y a su vez se supone dejarían todo adentro del departamento, sin embargo el dueño no daba señales de responder y acceder a la vivienda. No podían cancelar el traslado así que dejarían todo afuera, no era problema de la compañía.

Entendió y se regresó a su hogar con el mismo sigilo con el que salió pero la idea de ayudar jamás desaparecido de su mente.

Por el otro lado Bakugo no tenía ganas de cocinar la cena—hoy era su turno—tomo las llaves de su auto y se dirigió por comida ignorando a su pareja con ojos y oídos atentos al departamento de enfrente.

Una completa estupidez.

En el ascensor pensó un poco eso de ser atento con su próximo vecino pero fue descartado inmediatamente.

Cuando salió tomo rumbo al estacionamiento pero algo llamo su atención, un auto blanco se detuvo a su costado saliendo un chico joven a toda prisa.

—Buenas tardes. —saludo y por algún motivo respondió en automático con un movimiento de cabeza.

Algo que le pareció curioso fue su apariencia particular, cabello mitad blanco, mitad rojo. Cada vez era más rara la humanidad.

∩∩∩。∩∩∩。∩∩∩

—Que desastre.

Sus cosas apiladas—abandonadas—en el piso directamente recargadas en la puerta impidiendo el paso directo a no ser remover todo.

Soltó un suspiro cansado, el día fue estresante en la universidad. Un imbécil pensó que tomar su teléfono y apagarlo era una buena broma por "convivir" perdiendo las llamadas de Natsuo, la mudanza, recepción del edificio. Mandó todo al demonio dejando su típica seriedad para terminar la situación.

Puede que se ganó el odio un par.

No es momento de quejas. Lo que necesita es comer algo y tomar un baño. Con desgana mueve cajas y se dice a si mismo que si hubiera aceptado la oferta de Iida de ser roomies este desastre no existiría pero prefiere perder minutos de su vida en cajas que un amigo estricto obsesionado por la responsabilidad y reglas.

 -¡Sabia que necesitarías ayuda! -escucha gritar y da un pequeño salto. -No, no, perdón. Lamento espantarte, es solo que hace raro dejaban cosas aquí afuera y nadie metía nada al departamento así que pensé que el dueño que ahora se que eres tu necesitaría ayuda con eso, admito que también tenia curiosidad de que clase de persona viviría en frente, digo, para tratar una convivencia sana, ya sabes de vecinos. Todos por aquí son muy amargados y... Estoy hablando demasiado ¿Verdad?

Afirmo con un movimiento de cabeza junto a una pequeña sonrisa. Una forma peculiar de conocer a tus vecinos. 

-Todoroki Shoto. -extiende su mano para que sea estrechada, su presentación es corta. 

-Kirishima Eijiro, un gusto. -dice aceptando la mano. -¿Si Necesitas ayuda?

-Por favor. Estoy algo cansado son muchas cajas y aun debo traer maletas del auto. 

Las sonrisas junto la a pequeña platica que siguió fueron más que agradables. Kirishima es la clase de persona que le agrada y hace que aun no pierda la fe totalmente en la humanidad. 

Agradecía que se topara con el. 



......


Pequeñas aclaraciones:

Bakugo y Kirishima son pareja desde hace dos años.

Son los mayores con 26(Bakugo y Eijiro)años. Shoto tiene 22.  

Shoto estudia su último año en literatura mientras que la pareja trabaja, Katsuki como abogado y Eijiro es financista. 

Los capítulos son cortos y no hay con conexión diaria, pueden pasar días o no, pero si es por cronología. 

No se quiénes son las personas que hacen los fanarts  de la portada. La hice hace más de un año. Si saben díganme para dar créditos, posteriormente cambiare la misma.

Si tienen alguna duda de cualquier índole comenten que con gusto aclarare. 

Sin más. Gracias por leer...

Pareja Enamorada [Bakutodokiri]Stories to obsess over. Discover now