—Isamu, ¡llegarás tarde al colegio!—Grita mi madre desde la cocina, con un tono autoritario, pero amable, característico de ella. A veces da miedo—¡Y no te olvides de desayunar antes!
Enciendo la luz de mi cuarto. Veo que si a sonado la alarma, bueno. Después de estar desvelado toda la noche, es normal que no pueda ni abrir los ojos por la mañana ¡Aaaaahh..! Debo apurarme, debo apurarme.
—¡Ya voy mamá!, estoy limpiando mis dientes—Le contesto desde mi cuarto je, je, je.
Debo terminar mis apuntes, ¿Alguna máquina del tiempo disponible?, Pero en serio, deberían disminuir un poco las tareas en los colegios. No podemos estar haciendo más de diez apuntes por día, al final, terminas cansado y sin ganas de jugar algún juego de moda. Sin duda, deberían replantearse la forma de enseñanzas en los colegios. Además, el trabajo está matándome.
—¡Baja hijo, por favor!—Esta vez grita más fuerte. Que miedo.
Aunque le agregues el “por favor” no cambia el hecho de que da miedo. Puede sonar autoritaria pero ella es muy amable en realidad, hay días donde me deja dormir hasta el mediodía.
No creo que pueda terminar mis apuntes. Rayos, lo dejaré para después.
Bajo rápidamente.
—Buenos días mamá, gracias por la comida, te aviso que hoy llegaré tarde a casa. Después del trabajo en el konbini, Iré a comprar algunas cosas, antes de que digas que no espera a…
—Esta bien hijo, ¡pero ve con cuidado!
¡Oh! Eso fue muy raro, ella muy rara vez me deja salir, pero supongo que está mejor hoy, aunque, se nota que mantiene una sonrisa forzada.
—Emm, muchas gracias mamá ¿Quieres que te compre algo? ¿Necesitas algo de la tienda?
—Si me traes un manga Yaoi, eso para mí ya es suficiente.
¡Pero que.. ¡ Mi madre tiene un sentido del humor muy raro ¿Y que hay con esa risa orgullosa? Si que es rara y eso fue incómodo ¿Qué pensarán mis amigos si vieran que compró un manga Yaoi? ¿No pensaste en eso no? No tienes que hacer esos chistes tan desagradables mamá, pero si es tu forma de ocultar tu dolor, está bien. Supongo.
—Ja, ja, ja, déjame ver.
—Ok ¡ve hijo, que llegas tarde!—Lo dice mientras limpia la mesa de la sala, mamá, no te esfuerces mucho hoy.
—¡Si, ya me voy!—La saludo y salgo rápidamente hacia afuera.
—¡Cuídate! ¡Y lleva un paraguas que anuncian un tifón hoy!
¿Un tifón?, ¿No anunciaban un día soleado hoy?bueno, supongo que el clima aquí es impredecible.
Un día llueve y un día no, pero hoy se siente más raro de lo normal, como que el viento está algo agresivo, creo que el día hoy se pondrá violento.
—Lo haré mamá, hasta más tarde—me coloco mis zapatos y voy a buscar la bicicleta, mi vieja amiga.
Tengo que agarrar vías alternas. Ni los atajos que conozco podrán hacerme llegar a tiempo.
Lo más raro es que mi madre haga un chiste o me deje salir sabiendo que hoy habrá un tifón. Mi madre sin duda alguna es impredecible, igual que el clima.
Desde que se fue papá, ella se a comportado de distintas formas, tratando de hacer todo tipo de bromas para que yo no esté triste, pero sé que ella llora cuando está sola. A veces, la escucho sollozar en su habitación a altas horas de la noche. Recuerdo que me pegue un susto muy fuere, cuando fui al baño y creí que era la llorona, con su cabello todo desmarañado y sus ojos empapados de lágrimas. Mamá, te quiero, pero ¡no vuelvas aparecer en el pasillo, a altas horas de la noche en ese estado, por favor!
Tomo mi bicicleta, que estaba atrás de mi casa y me voy rápidamente al colegio, viendo este panorama, nose por qué hoy hay clases.
Nunca me acostumbrare a los tifones, las personas corren y se encierran en sus casas, aunque es lo obvio. Ver las calles vacías de esta gran ciudad si que es todo un espectáculo. Estos fuertes vientos no me dejan en paz, es muy difícil manejar una bicicleta con este tiempo, debo ser cuidadoso.
Después de ser sometido a grandes ráfagas de vientos, voy llegando al colegio, sano y salvo. Aparco mi bicicleta en el estacionamiento y me dirijo hacia la entrada. Noto que no hay muchas bicicletas, ¿Sera que no hay clases? Pero hubieran avisado si no había. Que raro.
Es la primera vez que llego tarde, siempre e llegado como quince minutos antes al colegio. En ese tiempo, me dedico a hablar con Amaya o con ryu, los dos únicos compañeros que tengo. Por desgracia.
Amaya Suzuki es una chica extrovertida que le gusta mucho hacer deportes, pero a veces, se entromete en muchas cosas, y ryu Takumi es un idiota que le gusta presumir todo, muy competitivo, a tal punto de que si yo traigo un obento clásico de onigiris rellenos, el problamente, traiga sushi y me refregara en la cara. ¡Por dios, que buenos amigos tengo!
Llegando a la entrada, veo a ryu todo despeinado y su corbata puesta en la cabeza, ahora que lo pienso, se parece a cierto peleador. Realmente, da homenaje a su nombre, aunque, yo ni siquiera me e peinado ni arreglado bien, me veo terrible, estoy seguro.
Podrías haberme avisado madre. En fin, son las consecuencias de desvelarse.
YOU ARE READING
La Chica del Subte
RomanceDespués de la muerte de su padre. Isamu Ishikawa debe ser el sostén de su familia, ya que vive con su madre y es hijo único. Un día, protegiéndose de un tifón, decide cubrirse en la estación de metro en shinjuku (Tokyo), donde conoce una misteriosa...
