Era una noche fría de invierno como cualquiera otra en esa época, yo estaba sentada frente a la estufa mirando a la nada perdida en mis pensamientos, pensaba en la escuela, en mi familia, en los pocos amigos que tengo y cosas así, de repente llega mi madre a la casa luego del trabajo y me reprocha que no he hecho ninguna de las tareas que me dió, la escucho pero no digo nada y me quedo ahí sentada, al rato me dice que la cena está lista y que vaya a lavarme, cenamos sin cruzar palabras como normalmente hacemos, luego ella se va hacia su habitación y yo hacía la mía, me acuesto en mi cama y me pongo mis auriculares rosas ya que la musica era lo único que me distraían de la vida real, estaba acostada mirando el techo como hacía básicamente todas las noches, pensando en mi vida, diciéndome que no tenía ningún sentido seguir viva, yo no le importaba a nadie y eso me lastimaba mucho, y las únicas personas a las que alguna vez les importe habían fallecido, era una pregunta simple ¿Quiero seguir viviendo? Pero nunca podía responderla, me quedaba ahí sin poder decir nada, todas las noches la misma pregunta y en todas me dormí sin conseguir la respuesta, este día fue diferente, apenas tuve la pregunta en mi mente dije la respuesta "NO", ya no me quedaba nada por lo que seguir y al día siguiente tome la decisión de quitarme la vida, tal ves fue una mala decisión, puede ser, pero nunca lo sabré, al menos no seguí sufriendo, a veces me preguntó como estará mi madre, me gustaría saberlo pero no puedo, tal ves si me volviera a hacer la pregunta está ves diría que si pero no sé la decisión ya está tomada y no hay vuelta atrás.
