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Bienvenidos sean a la 2da temporada de esta hermosa historia.

Esperemos que los siguientes 30 capitulos sean de su total agrado, espero que hayan nuevos lectores, si es así les recomiendo leer la primera historia que se encuntra en mi perfil.

Agradezco la acogida que tuvo la primera historia y espero que esta reciba igual de amor o más.

En estas historias quiero trasmitir amor de verdad y realidad, como en la primera parte el YAOI ES MUY LINDO, PERO DEBEMOS DEJAR LA TOXICIDAD A UN LADO Y APRECIAR LAS BUENAS COSAS DE LA VIDA Y DEBEMOS APRENDER DE LAS MALAS DECISIONES PARA SER MEJORES. 

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La luz se colaba suavemente entre la fina tela de las cortinas, el silencio acompañaba el salir del sol en aquella habitación. El joven doncel se apegó al cálido cuerpo que lo acompañaba y se acurrucó más contra él, de inmediato se sintió acogido. Con los ojos aun cerrados acarició la espalda de su esposo, sin embargo notó algo diferente, se sentía diferente...- Waka...- Shirabu abrió los ojos y estos se fijaron en un pecho más delgado y de piel menos morena, se separó un poco sorprendiendose de encontrarse a Eita Semi. El doncel sintió el calor bajar de su rostro y poco a poco las imágenes de la noche anterior le asaltaron la mente. . Oh nooo...- Exclamó y rápidamente salió de la cama, tropezó y cayó al piso ya con lágrimas corriendo angustiosamente por su rostro.

Semi se despertó por el ruido y cuando notó la débil figura de Shirabu tirado en el piso y llorando supo que había cometido un gran error. - O...Oi...- Se levantó de la cama y cubrió su desnudez. - Kenjiro...- Le trató de tocar, pero este se alejó.

Shirabu se arrastró por el piso. -Es...Esto no paso...todo...todo es un error. - Buscó su ropa e ignoró por completo a Eita. - ¡un error! - aun temblando se puso de pie y dándole la espalda al más alto para luego empezar a vestirse. - Yo...Yo amo a Waka...si...él...él es mío... Yo...nada pasó, estaba con Tendo y ... y ya, eso...-

Eita buscó su ropa interior y se la puso, sin dudarlo agarró a Shirabu de una de las manos e hizo que quedaran frente a frente. - ¡Calmate! - El doncel evitó la mirada y siguió murmurando cosas tratando de retomar la acción de vestirse. - Kenjiro, de verdad... debes calmarte, déjame llevarte a casa. No estás bien. -

Kenjiro le miró ferozmente y le empujó. - No me vuelvas a hablar. - se medio apuntó la camisa y salió de la habitación.

Cuando llegó al apartamento que compartía con su esposo Ushijima Wakatoshi, corrió directo al baño y vomitó todo lo que pudo, temblando se dirigió a la ducha y aun con ropa se metió en ella abriendo así la llave para dejar caer el agua caliente. Se sentía tan sucio, se sentía horrible...Todo era culpa de Eita...de Ushijima por irse, por dejarlo solo. Pasó mucho tiempo, salió de la ducha desnudo y agotado directo a la cocina, de ahí sacó una botella de vino rojo, le quitó el corcho y le dio un sorbo bastante largo. Su cabeza dolía, aun desnudo caminó por la gran casa hasta llegar a la habitación que compartía con su esposo y de su mesa de noche sacó unas pastillas para dormir, tomó dos y le dio nuevamente un sorbo al vino.

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Shirabu despertó con un terrible dolor de cabeza, con dificultad se puso de pie y salió de la habitación. - buenos días. - Le saludo Tendo dejando una taza de café en el mesón para que su amigo lo cogiera. - Te ves mal. - Comentó burlonamente el pelirrojo.

No me cuesta si estas conmigo.Stories to obsess over. Discover now