Caminábamos por la playa, miré de reojo hacia ella, su cabello se movía rebelde con la suave brisa tibia, las olas en nuestra compañía hacían una bella sinfonía. Pensé en lo hermosa que era ella, con sus labios rojos levemente pintados con bálsamo, sus pestañas espesas y sus mejillas sonrosadas por el calor. Miraba hacia el cielo o de vez en cuando miraba al horizonte, la escuchaba suspirar, y la veía estirar sus brazos cuando el viento soplaba, como si el hacer eso hiciera que el viento volara junto a ella. Ella amaba sacar fotos, sacaba fotos de la marea y sonreía satisfecha cuando conseguía una buena toma, de vez en cuando posaba su cámara sobre mí, y yo me molestaba cada vez que lo hacía, detestaba las fotos, no habría manera de que saliera bien en ellas. Pero a ella parecía no importarle. De vez en cuando le entraba su carácter imprescindible, y corría como niña pequeña hacia el agua, se metía hasta que el agua le llegaba por la cintura, yo en mi vida haría eso. Le chupaba un huevo si la gente la miraba con ojos extraños o cuando la gente susurraba a nuestras espaldas debido a su comportamiento tan excéntrico. Ella era un espíritu libre, lo más libre y hermoso que puedas imaginarte, un paisaje en el bosque con climas imprescindibles pero vistas impresionantes, así era ella, llena de vida, de misterio, de cosas fascinantes. Ella me llamaba desde el agua, riendo y tratando de animarme para que me metiera en el mar junto a ella, pero no podía, escuchaba las risas de los extraños, sentía las miradas sobre mi, así que me negué, no podía, no soy lo suficientemente valiente. Ella no se inmuto, siguió jugando en el agua, porque amaba la vida y sólo disfrutaba sus momentos, me pregunto si su vida estaría llena de recuerdos.
ESTÁS LEYENDO
Ahogada En Flores
Teen FictionAngela y Alicia dos chicas pérdidas en un inmenso mundo. Angela es una chica fascinante y llena de misterios, que busca constantemente la felicidad en sus alocados sueños, disfruta de cada momento, y baila al ritmo de las olas. Mientras que Alicia p...
