Parte 1: El comienzo

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Transcurría una tranquila tarde en París, el clima era fresco y la casa estaba en completo silencio. A pesar de que el ambiente era bastante confortable, Dupin no se encontraba para nada calmado, la soledad lo consumía cada día más y los libros que alguna vez amó ya no significaban nada para él. Su compañero y confidente de aventuras se había ido hace algunos años atrás, pasando a una mejor vida.

Estaba solo por completo y su propia conciencia no lo dejaba en paz, aquel acontecimiento que pasó en la calle Morgue lo había marcado para siempre y nunca pudo recuperarse del impacto que le dejó. Pero en esos días, pensaba más en eso que en cualquier otra cosa. Estaba solo, con pocos recursos y viviendo en una gran casa donde sus recuerdos eran su peor enemigo ¿podría estar en una situación peor si finalmente confesaba su crimen?

Pero confesar no era cualquier cosa, había cometido lo que fue el crimen más atroz en todo París, con el paso de los años nunca surgió un caso peor que ese. La policía nunca halló respuestas y mucho menos al asesino. Dupin seguía siendo un fugitivo después de todos esos años, solo que nadie lo sabía.

De pronto, dejó de pensar y se dirigió a un cajón secreto, en el cual escondía periódicos antiguos con noticias sobre aquel crimen. Hacía muchos años que no veía las fotos del trágico asesinato, pero la culpa lo llevaba a querer verlas de nuevo por alguna extraña razón. Los títulos de los diferentes periódicos decían "El crimen de la calle Morgue: la policía no encuentra aún al asesino" "¿Sospechosos? Testigos afirman oír la voz de un francés" todos esos títulos resultaban repetitivos para él, pero uno en específico llamó su atención "El objetivo del crimen es la fortuna. Todo el dinero perteneciente de Madame y Mademoiselle L'Espanaye se esfumó esa noche"

Dupin cerró el periódico y se dispuso a pensar en eso. En efecto, él mismo había realizado el crimen por ese motivo. Las damas vivían solas, en la casa más grande del vecindario y con un millón de fortuna para ellas solas. Verlas día con día en esa privilegiada situación no le hizo más que desear lo que ellas tenían. Su plan era robar su dinero, mudarse de París y llevar a su compañero consigo para disfrutar de la buena vida. Pero los hechos resultaron diferentes y lo que empezó como un pequeño robo terminó como el crimen más atroz de todos París.

Ahora tenía que vivir solo y el dinero que había robado se había gastado hace mucho, dejándolo en la misma situación de pobreza en la que estaba antes. La culpa lo consumía cada vez más y finalmente, después de muchos años estaba dispuesto a confesar.

18 de junio del 72, Paris, Francia.

– ¡Que aburrimiento! Todos los libros me los he leído ya y no encuentro alguno que no haya leído. Si me pagaran por ser un aficionado a los libros y contar a detalle cada uno de estos, ya hubiera sido millonario y salido de esta casa para nada cómoda. – Esas mismas eran mis palabras cada tres días después de leer un libro y proseguir a pararme para ir en busca de uno nuevo. Era cierto que trabajaba, pero el dinero no me alcanzaba para poder buscar otro lugar en el que vivir. Lo cierto es, que llevo ahorrando hace unos meses para mudarme a otro lugar, pero no era suficiente y estaba más que frustrado por eso.

Refunfuñando en las calles aun con ese problema divagando en mi mente, a lo lejos vi a una persona entrar a la biblioteca. Claro, cualquier persona puede entrar ahí, pero conocía a la perfección a las personas que iban al dichoso lugar y a esa nunca la había visto. De igual forma no le tome importancia y entre al lugar, dirigiéndome a uno de los pasillos para poder buscar un libro interesante. Ahora que lo recuerdo, había uno en especial que ya le había puesto el ojo, pero no podía llevármelo a casa a leer porque en ese entonces tenía muchas lecturas por terminar.
Una vez que visualicé aquel libro, proseguí a tomarlo, pero sin previo aviso una mano se posó en el libro antes que la mía. Mi instinto me guio a ver a la persona, y sorprendido quedé al notar que era la misma que vi antes de entrar a la biblioteca. "Se ve muy joven" pensé, pero rápidamente mis pensamientos se esfumaron al escuchar un "Lo siento, ¿tomaras el libro?".

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⏰ Last updated: Oct 06, 2020 ⏰

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