CAPÍTULO 1

53 3 1
                                        


Estas últimas semanas han sido de total locura. Hoy sentada en el rincón más cómodo de mi cuarto, observando los segundos correr y sin nada de aspiración en mi futuro, reflexiono lo que la vida me ha puesto delante de los ojos y las lecciones que, con mucho orgullo, desesperación y un poco de ira, he superado. Muchas veces cuestionamos el por qué de nuestra existencia, el por qué de nuestras acciones, sentimientos, locuras, en pocas palabras, el vivir en sí mismo. Yo puedo decir que, en mi caso, aún no tengo una respuesta clara, y es que vivo más en el futuro que en el propio presente y es gracias a las heridas del pasado. 

-Eli ¡ya está la comida! 

-¡Voy! 

Mi vida se podría fácilmente describir en una sola palabra. Rutina. Suena un poco cliché, pero claramente te podrías identificar conmigo, una chica de 18 años, ya casi 19, que aún no ha encontrado absolutamente nada. Sin embargo, no me conocerás por ello. Verás aunque siento que la vida me ha tratado injustamente, como a casi todo el mundo, proyecto una imagen por la que fui castigada y lo seré el resto de mi vida, una muchacha tierna, plena en felicidad y con una sonrisa de oreja a oreja, pero quiero que sepas que cuando llegue el momento en el que más me necesites nunca te ayudaré, no lo haré porque quien más saldrá lastimado no serás tú sino yo, créeme si literalmente quieres vivir o no salir lastimado emocionalmente, no me pidas ayuda.

 - Vaya que si tuviste una noche ajetreada y... espera un minuto, ¿lloraste? 

- No, claro que no, solo que me he terminado uno de esos tantos dramas coreanos que ahora veo.

 - Amiga sabes que puedes contar conmigo ¿verdad?- Si, claro que lo se. - no en verdad no lo se. Hace mucho que no sé que es verdaderamente una amistad, desde que tengo 8 años, no he vuelto a saber que significa entregarse completamente a una persona y estar ahí para cualquier cosa.

 - Mmm por cierto, hoy tengo una entrevista para un trabajo, quieres venir, a lo mejor ven tu potencial. 

- ¿Cuál? si no he ido ni a la uni. 

- Pero no hace falta, Elisse te he visto, eres super inteligente como para ir. 

- Bueno, hoy puede que también llegue un tarde, así que no me esperes. 

- Si tu lo dices solo espero que me lo presentes pronto. 

-Jajaja, ¿A quién te iría a presentar? 

-No te hagas la tonta o la que no sabe, me voy a cambiar que llego tarde y sabes lo distraída que soy. 

-Si claro.

 La verdad es que Carly posee muchos defectos, pero eso la hace única o simplemente una más de las millones de personas que habitamos este planeta. Aunque no lo parezca hoy tengo otra reunión de trabajo tras acabar el anterior, entre mis contactos soy muy solicitada, sin embargo, cada vez que termino uno me siento más lastimada que otro, no obstante trabajo para la felicidad y placer emocional del cliente. Por lo que no puedo detener ningún plan ni cambiar de parecer del señor/a D, así llamo yo a las personas que contactan conmigo. Puede que esta labor sea un juego psicológico para mi y me está dañando emocionalmente, a pesar de ello, he vivido con esto los últimos 10 años, por lo que como ya mencioné, no hay tragedia más grande que supere a la otra. 

De repente y sin ninguna explicación suena el timbre de mi casa. Que yo sepa ni mi roomie ni yo esperábamos alguna visita y menos a estas horas del día.

 -Vamos Elisse sé que estás ahí.

 Vaya, es Theo, el vecino de arriba que se ha vuelto super pesado desde que nos mudamos, es un muchacho un poco raro en el sentido de que, pues, es demasiado perfecto con las cosas y con las personas, siempre me he cuestionado si Carly y yo somos sus únicas amigas porque sinceramente se ve bastante solitario. 

ElisseTempat cerita menjadi hidup. Temukan sekarang