-"Me dirijo a los columpios. En el hierro frío me siento..."- resuena su voz gruesa en la noche despertando -antes- enterrados anhelos.
-"Empujo mis pies contra la tierra. Hay bastante viento..." -suelta un largo suspiro cual cazador que captura a su inocente presa.
-¿Estás bien?- apollo mi mano sobre su hombro, acomoda sus gafas y suelta un caso imperceptible si. -Continúa, por favor.
Me impulso, respiro profundo. Miro el cielo y asiento. Llamo a mi amigo, duele mi cabeza..."- se detiene.
-¿Sucede algo?- mueve su cabeza a ambos lado en señal de negación, y me sonríe. Esa es a mi preocupación la recompensa .
-"Gritas mi nombre a todo pulmón ¿Qué sucedió? ¿Dónde estás? Mis zapatos tocan el suelo, me detengo ¿Es de noche? ¿Mañana volverás?- su voz se quiebra.
-Oh, cielos. No tienes que leerlo al completo. No pasa nada.- Replico poniendo mis manos en sus hombros buscando su mirada.
-"Corta mis alas, venda mi corazón.
No hay nubes pero creo que lloverá.
Roba mi halo, peca, ¿vas o vuelvo?..."- no se detiene, sólo prosigue tratando de en llanto no romperse.
- Por favor, para- mis manos reposan sobre su pecho y no puedo evitar notar sus latidos acelerados.
-"Transparentes gotas caen en mis manos. ¿Hoy? ¿Ayer? ¿Cuándo podré verte...?" -mis oídos quieren sangrar, no quiero creerle.
-Me congela el tóxico, frío delicado, solsticio- mi rostro se torna un tanto melancólico.
-"Juega conmigo. Debo tenerte. Mi cabello bloquea mi vista. Tomas mi brazo ¿Real? ¿Un amigo imaginario?..."
Pero ¡no! Ugh.
-No fui yo a la chica a quién le leyó su primera poesía. Porque la vida es injusta, llena de desilusiones e hipocresía.- repito despeinado mi cabello como muestra de estrés.
¡Detesto esto!
Su voz reposa y seco las pequeñas lágrimas que me salieron por la sensación de ser incapaz de hacer nada más que oír por la cercanía entre las ventanas de nuestras habitaciones.
Mi vida apesta.
Estoy recostada al pie de mi ventana intentando no ser vista; mientras escucho como la imbécil que no comprende cuándo le costó a Phoenix. (Porque ese es su nombre en clave, duh) abrirse de esa forma.
Maldita perra.
-En este instante solo quiero...- mis pestañas pesan como piedras en una construcción. Digamos que olvidé mi peculiar médica condición.
Todo...lentamente... comienza a oscurecer...se...
-¡Señorita Lynn! !Señorita Lynn!- se siente un ruido de bips continuos. Mis oídos captan los sonidos como si estuviese en el fondo de una pileta y estuviesen llamándome.
¡Callen esa máquina infernal!
Demasiados ruiditos continuos. Antes de sentían tan lejanos y en este momento resuenan como ¡Diablos, deténganlos!
-¡Jo'! ¡Johanna Lynn Stevenson!.
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《S O N R Í E》
Non-FictionLa vida es una maldita perra. ¿Por qué? ¿Por qué a ti? Mi oscura obsesión siniestra. Eres el universo, todo para mi. A nadie le importan sus palabras dulces. Nadie escucha sus gritos silenciosos. ¿Alguien nota la sonrisa llena de cruces? Mira den...
