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La aterradora anécdota de un torneo

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Mi nombre es Evan, no hay mucho que destacar sobre mí para la historia que voy a contarte, exceptuando que soy un gran apasionado de los videojuegos.
Comparto mi pasión con mis amigos, "Alek", "Mavra" y una amiga a la que llamaremos "Grisha" para proteger sus identidades.
Jugamos juntos Call Of duty móvil desde que salió, cada uno tenía un rol especial cuando jugábamos al modo de battle royale. Alek era el sujeto del armamento pesado, usaba siempre ametralladoras pesadas y lanzacohetes para destruir helicópteros y tanques enemigos. Mavra era la francotiradora del grupo, tenía una puntería excelente, tanto que la mayoría de las bajas que hacía eran de tiros a la cabeza, realizados con los diferentes rifles del juego.
Grisha y yo éramos la pareja de apoyo, nos dedicabamos a cubrir a nuestros compañeros mientras hacían sus labores o hacíamos actividades de reconocimiento, estábamos organizados como una tropa real del ejército, según nosotros.
Los cuatro vivimos en la misma ciudad, y quiénes vivíamos más cerca éramos Grisha y yo, de hecho íbamos juntos en la secundaria. Al graduarnos no perdimos el contacto, mientras que a Alek y a Mavra los conocimos jugando en partidas random, y para más coincidencias, teníamos todos 15 años, nos habíamos visto en persona un par de veces y nos llevábamos bien, más allá de disfrutar jugando COD. Juntos llegamos a nivel de leyenda, el nivel más alto que podíamos alcanzar en el juego.
Un día Alek se enteró de un torneo gracias a un grupo en Facebook sobre el juego.
No era algo muy grande, ni por los organizadores, que eran miembros del grupo que ni siquiera eran los moderadores o los administradores, ni por los premios que eran un equivalente de 5 dólares para comprar el pase de batalla o esas cajas que prometen darte skins, pero te dan las cosas que a nadie le gustan, pero nos hacía ilusión participar.
Unos días antes de que el concurso iniciara, nos pusimos a practicar como locos, dormíamos hasta altas horas de la noche, perfeccionando nuestras tácticas.
También, Grisha me dijo que el día del torneo estaría sóla en su casa, ya que sus padres saldrían aquél fin de semana para "una cita".
Eso no era nada raro en sus papás, los conocía personalmente y salían un fin de semana cada mes.
La mañana del torneo, el domingo, Grisha se encontraba conectada en Facebook, por lo que le mandé un mensaje:
–Hola, ¿Estás lista para el torneo?– le pregunté
–¡Claro! Estoy segura de que llegaremos a la final– contestó poniendo emoticones, demostrando que estaba emocionada.
Estuvimos entrenando aquél día, los cuatro juntos, partida tras partida, aunque Grisha a veces tenía problemas con el micrófono, a veces se le olvidaba encenderlo, pero al menos en las primeras partidas no pareció haber mucho problema.
Paso todo el día, los cuatro jugamos juntos, sólo descansabamos para cargar nuestros celulares, y persistió el problema de Grisha con el micrófono.
Incluso Mavra la regaño una vez por no activarlo.
Decidimos parar una hora antes de que comenzara el torneo para cargar el celular, y acordamos conectarnos quince minutos antes de que comenzara la partida del torneo.
Era la hora acordada: las 7:15 de la noche, y Grisha no se había conectado.
Decidí mandarle un mensaje por Facebook de nuevo, para preguntarle por qué no se conectaba al juego, y me molestó un poco que estuviera conectada en Facebook.
–¿Qué no recuerdas lo del torneo del Carlos duty? Está por iniciar, te necesitamos en el juego–
El torneo iniciaba a las 7:30, y contestó a las 7:26, más de diez minutos después de que le mandara mensaje.
–Ya entro al juego– contestó de manera cortante.
Le platiqué a Alek y a Mavra, e igualmente estaban molestos con ella por no haberse conectado a la hora indicada.
Entramos en la partida del torneo y aparecimos en el lobby.
–¿Cuántas veces te lo tengo que repetir, Grisha? Enciende el maldito micrófono– le reclamó Mavra, pero no hubo respuesta por el micrófono
"Díganle a ésa puta loca que no me grite" respondió casi medio minuto después por medio del chat del juego.
–grisha, ¿Todo bien?– le preguntó Alek por el micrófono.
"Sí" respondió escuetamente, nuevamente por escrito.
Justo en aquél momento, la voz del juego dijo:
"Welcome to battle Royale, the Match it's about to start" o algo así cada vez que inicias una partida de battle Royale.
Yo era el líder de salto, por lo que nos lanzamos cerca de la zona en donde está killhouse y Sakura, en dónde hay una gasolinera.
Al aterrizar, grisha se adelantó a los edificios, tomó todas las municiones que encontraba que servían para las armas que tenía, dejándonos a Alek y a mí sin municiones pesadas, que son las que usan los rifles de asalto y las ametralladoras, las armas que él y yo solíamos usar.
–Necesitamos balas, no te las lleves todas– le reclamé.
–¿A caso quieres que nos eliminen del torneo?– agregó Alek.
El micrófono de grisha por fin se encendió, y sonaba una leve risa, parecía que el sonido estaba en otra habitación, pero no podía asegurar nada, al igual que unos jadeos y golpes, pero también se escuchaban lejos del micrófono.
Justo en aquél momento, un grupo enemigo nos comenzó a disparar
Mavra intentó repelerlos con la munición de francotirador que encontró, mientras que al resto nos habían bajado toda la vida, esperando a ser revividos.
–No mames grisha te dije que necesitábamos balas– le recriminé mientras me acercaba a un árbol para cubrirme de las balas.
–Oh, vamos, no seas tan rudo conmigo, apenas estoy aprendiendo a jugar– respondió la voz rasposa de un hombre entre risas.
–¿Quién eres? ¿Y por qué tienes el celular de grisha?– inquirió Alek
–Solo estoy pasando un buen rato– respondió la otra persona.
–¿Qué le hiciste a grisha?– gritó Mavra, mientras seguía disparando al equipo enemigo.
–Digamos que estoy jugando a la versión realista del juego– contestó la persona, luego los jadeos de fondo aumentaron de volumen, y pude reconocer que era la voz de grisha, su voz se escuchaba ahogada, como si le estuvieran tapando la boca con algo, se escuchó un estruendo por el micrófono, que indudablemente era un disparo, después un poco de silencio, que era estresante aún, y finalmente, las carcajadas de la otra persona, y luego el perfil de grisha se desconectó del juego.
Para ése punto, los enemigos habían eliminado a Mavra, y estábamos viendo a los que nos habían matado
Yo me salí corriendo de mi cuarto, con el teléfono en la mano y me dirigí a la casa de grisha, debía que encontrar al asesino.
Tenía que pasar por una avenida un poco transitada, y casi me atropella un auto, pero seguí mi camino.
Seguí corriendo por las calles de la colonia en la que vivía grisha, y como buenamente pude, cerré el juego, no me había dado tiempo de cerrarlo le llamé al teléfono de los padres de grisha, les expliqué con dificultad lo que había pasado, y que iba a la casa a investigar.
Los padres me dijeron que ya iban camino a casa, que llamara a la policía, y que no me acercara, ya que el asesino podría estar cerca.
No pensé en lo que acababan de decirme, por lo que me detuve e hice lo que me dijeron sus padres.
Después de llamar a la policía, Mavra me llamó para preguntar qué estaba haciendo, por lo que le platiqué.
Estaba caminando nerviosamente por en frente de una casa de un lado a otro, mientras hablaba con ella y le dije lo que estaba haciendo.
Pasó a mi lado el auto de los papás de grisha, y menos de un minuto después unas patrullas.
Decidí ir a la casa de grisha, probablemente la policía podría necesitar saber la parte que de una u otra forma presenciamos mis amigos y yo.
Ésta vez fuí con más calma a la casa de grisha, al mismo tiempo que hablaba con Mavra.
Al llegar a la casa de mi amiga, terminé la llamada con Mavra, y me dirigí con los oficiales, que algunos se estaban retirando (espero que se pusieran a buscar al asesino) y otros estaban colocando cinta de precaución alrededor de la casa, que se encontraba al fondo de la colonia, y la casa estaba rodeada de terrenos baldíos y casas recién construidas, pero aún no habitadas.
–No puedes pasar– ordenó un oficial que estaba resguardando la zona.
–tengo información que puede servir para el caso– me excusé –necesito hablar con la persona indicada.
El oficial me guió con otro, que estaba hablando con los padres de grisha, estaba tomando su declaración.
El oficial, que tenía más pinta de ser un detective me interrogó.
Me preguntó qué estaba haciendo a la hora del crimen, cómo supe que pasó, y demás cosas.
Le comenté lo mismo que te he contado a tí, lo del torneo, lo del micrófono, y también, la hora en la que había escuchado el disparo.
El detective me agradeció, y después de eso no hice nada más que regresar a casa, Mavra me volvió a llamar, según ella para que no me pasara nada malo, y cada cinco minutos me preguntaba en dónde estaba, y le respondía con todas las referencias que podía darle.
Al llegar a casa y terminar la llamada con Mavra le dije a mi mamá por qué me había salido corriendo como loco de la casa, y después, comencé a llorar, ella no sabía qué decirme, solamente me abrazó.
Una semana después, los forences dieron su reporte, fué encontrada con múltiples heridas en el cuerpo, con señas de haber sido atada y un tiro en la cabeza, y aún seguían investigando las muestras de ADN en la casa de grisha, que estaba hecha un desastre.
Para el funeral, Alek y Mavra también asistieron, y no pudimos hacer nada más que llorar de la impotencia y el coraje que sentíamos de no poder ayudado a nuestra amiga.
Tal fué el impacto que, a pesar de no perder el contacto ni dejar de ser amigo, dejamos de jugar a call of duty, ya que nos recordaba a nuestra amiga, y al hijo de puta que la mató.

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⏰ Last updated: Sep 16, 2020 ⏰

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