Cap.1 Selección

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Cap. 1-A Laberinto

Aquella noche me había ido a dormir temprano las cosas no habían estado bien esa semana, llevaba una mala racha desde el momento en que dejaba mi casa para ir a la escuela, mi novia me había terminado, me pasaron muchas cosas humillantes en la escuela y me peleé con mi mejor amigo,  hasta en los sueños, las pesadillas parecían perseguirme, pero lo que soñé esa vez no fue algo común. En mi sueño vi una luz frente a mí, parecían ser llamas de un destellante fuego azul que aparentaban materializar algo, estire las manos para tomarlas pero, cuando lo hice su luz aumento y me cegó, escuche un zumbido durante unos segundos, cuando mí vista regreso vi que frente a mí había una carta con el sello de una triqueta atravesada por dos espadas paralelas, rompí el sello para leer el contenido de la carta, en él decía:

"¡Bienvenido! a la primera fase de la prueba de selección a todos los participantes:

Tendrán media hora para llegar al centro del laberinto después de ese tiempo las paredes comenzaran a colisionar para cerrar el laberinto y en menos de 10 segundos todo lo que allá quedado dentro será aplastado, Así que buena suerte

ATTM: Lía Hellhaim"

En cuanto termine de leer la carta comencé a caer, hasta estrellarme con el suelo cubierto por pasto negro cuyas puntas relucían en un resplandeciente azul. Me apoye con mis manos y me pare, me talle los ojos impresionado por lo que veía no lo podía creer ¡estaba en un laberinto! Las paredes estaban hechas por arenisca negra, del suelo salía una especie de niebla muy fina que permanecía ocultando algunas rocas que estaban en la superficie, el laberinto se parecía a las ruinas de una vieja civilización, una pequeña línea azul recorría las paredes desde sus bordes, el laberinto era iluminado por pequeños calderos de agua fluorescente que estaban ubicados en grandes pilares de estilo neoclásico, que cada ciertos metros dividían una pequeña porción de la pared, esa porción estaba rellena con miles de símbolos todos eran totalmente diferentes. Yo estaba fascinado con el laberinto y me hubiese gustado apreciarlo más tiempo pero... 

¡Tenía 30 minutos para llegar al centro o moriría aplastado! Pero como sabría qué camino era, aunque solo fuese un sueño, sentía una presión que me decía que en cualquier momento las paredes comenzarían a colisionar conmigo en medio  así que no podía pensarlo mucho, aún no sabía que tan grande era el laberinto o si había pistas para llegar al centro, así que comencé a avanzar dado vueltas de una esquina a otra, pero cunado creía avanzar regresaba al mismo punto donde había empezado, pero ¿cómo era posible? ni uno de los caminos que había tomado eran iguales y ya había tratado 4  rutas diferentes, me senté a pensar unos segundos, cuando un enjambre una luz apareció a mis espaldas, despedía pequeños alientos ígneos que parecían llamarme, debido a mi desesperación, sin pesarlo comencé a seguirla y por primera vez no regresé al mismo lugar ¿fue esa  la decisión correcta?...

Llevaba 5 minutos siguiendo la luz por fin había logrado avanzar, estaba todavía dudoso sobre la decisión de seguirlas aunque hubiera podido avanzar <<¿qué me garantizaba que no me estaban alejando del centro?>> pensé, pero fue en aquel momento que llegamos a una pequeña sala donde en el centro se encontraba un pedestal con una nota de color amarillento sobre él, me acerque para tomarla, mientras la luz permanecía detrás de mí en la entrada de la sala, tome entre mis manos la nota  y la leí.

"felicidades has completado el 25% de esta prueba

Desde ahora las cosas ya o serán tan fáciles (si la surte te acompaña)"

"si la suerte te acompaña" << ¿Qué habrá querido decir con esa frase? Será alguna pista pensé, entonces en el cielo del laberinto se divisó la luz de una bengala que asimilaba a las que había estado siguiendo ¿había alguien más aquí?, hasta el momento no me había topado con nadie más, pero en la carta había mencionado "a todos los participantes " entonces si mi teoría era cierta había más personas en el laberinto, debía de encontrarlos,  pero quizá la bengala no fue una buena señal, pues en el laberinto resonó el aullido de lobos, su sonido recorrió los pasadizos del extenso laberinto, despejando la niebla del suelo y desgarrando el silencio y la paz del lugar, en poco tiempo el grito de un hombre le acompaño en una sinfonía que sembró el caos, pues al instante la luz que yacía en la entrada tras de mí, salió desplomada, pasando a toda velocidad a un lado de mí, comencé a perseguirla corriendo entre  los pasillos lo más rápido que pude pero...

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