La vida en el mundo digital resultaba extraña y un poco frustrante para quien estaba acostumbrado a vivir con humanos, más para los no nacidos en ese plano, Gaomon pertenecía a ese último grupo para su fortuna como desdicha.
Desdicha porque los primeros meses fueron un martirio: Separarse de Thomas no fue la parte más difícil, ambos habían tenido esa charla tras haberse inscripto a DATS, lo fue verse separado de sus compañeros de especie (Lalamon y Agumon) por un error en el portal que debió transportarlos juntos cerca las zonas más civilizadas del digimundo para disminuir el impacto y facilitar su adaptación.
Él en un llano entre grandes montañas donde el sol le golpeaba sin piedad y el viento apenas corría dejándolo como único consuelo la humedad de su sudor para aliviar un poco los intensos calores, aunque trayendo junto nuevas preocupaciones.
Agotado, confundido y un poco mareado (los viajes dimensionales accidentados no eran lo suyo) comenzó a caminar de manera torpe con su mano presionada contra la piedra ardiente buscando alguna abertura, no necesariamente una cueva, con la cual refugiarse hasta el anochecer para ir a buscar una fuente de agua.
Donde hay agua debe haber comida- susurro intentando darse ánimos al disminuir sus pendientes mientras palpaba cegado por el sol y sudor cada vez más desesperado por encontrar un refugio.
Un grito emocionado intento salir de su hocico cuando sus dedos se encontraron con lo que tanto buscaba, pero solo dio un suspiro aliviado cuando las frías sombras le envolvieron y tras unos cortos parpadeos pudo despejar su mirada sin más preocupaciones.
Oficialmente sin ninguna preocupación porque ahí, alumbrado a la perfección por rocas brillantes, un lago cristalino tan puro que invitaba a zambullirse en sus aguas para limpiar el pelaje, quitarse de encima el terrible calor y aliviar la desesperante sequedad de su garganta.
No se retuvo mucho, se comportó de una manera similar a su mejor amigo además de Thomas, aunque tuvo la conciencia suficiente para quitarse la venda y guantes dejándolos a orillas antes de sumergirse hasta el fondo dando un salto.
Quedo unos segundos ahí abajo con los ojos cerrados, una sonrisa marcada en el rostro ante tal refrescante abrazo, pero debió abandonar su posición cuando los pulmones ardieron se lo exigieron. Ascendió a la superficie, soltando una bocanada de aire combinada con una risa jubilosa, sin saber si estaba llorando de alegría o no, antes de comenzar a nadar a la orilla donde había dejado sus pertenencias porque sin darse cuenta había saltado al centro.
Mientras más se acercaba escuchaba sonidos similares a jadeos y algunas quejas casi silenciosas, pero la penumbra evitaba poder ver observar al causante hasta chocar contra algo con forma de puño cerrado que no demoro en identificar como su guante.
Cosa extrañada porque no era usado en una mano, dicha mano estaba cerrada alrededor de la tela, sino entre unas fornidas piernas que cuyos pies adjuntos le rozaron los costados cuando bajo el agua.
¡¿Qué estas...?!- intento gritar, pero se calló al darse cuenta de la verdad.
Quien fuera ese sujeto estaba imitando aquel acto, mismo cual debió deshacerse al comenzar a trabajar en la organización y las misiones constantes no le dejaban tiempo suficiente, para hacerlo. Para masturbarse.
Recordaba como en las noches solitarias, mismas donde su señor pasaba horas sumergido entre libros, se escapaba una habitación para liberar sus datos comprimidos.
Ahí, rodeado de objetos olvidados, sentado en un sofá antiguo pero limpio, alumbrado solo por la luz lunar y un foco demasiado pequeño para lograr que se viera más que su silueta soltaba un suspiro aliviado cuando su funda como pelotas aparecían entre sus piernas rozando el tapizado.
BINABASA MO ANG
Delicia en penumbras
FanfictionGaomon debio volver al mundo digital con sus compañeros (Agumon y Lalamon) pero por errores del destino termino disfrutando de las cosas más intensas que pudo probar en su vida.
