[Supuesto Sueño]

30 8 1
                                        

El cielo estaba despejado, con un sol tremendamente brillante. En un campo, sin árboles al rededor, y pequeñas pero hermosas flores en la hierba. En frente mía habían dos personas, una más baja que la otra. Ambas estaban de espaldas, con vestimentas tradicionales japonesas. Pude notar que ambas personas eran dos chicos, uno era aproximadamente de unos diez y seis años, de cabellera larga y castaña, mientras que el más bajo, era albino, con su cabello corto, su pelo era hermoso, a mi parecer.
Ambos iban a voltear hacia mí, cuando de la nada, antes de que pudiera ver sus rostros, la imagen cambió.
Me encontraba recostada en una cama, en una habitación, parecía de una cabaña antigua o del bosque escuchando una hermosa voz. Me voltee a ver y había una mujer con la cara distorsionada, me estaba arropando mientras que me cantaba una Nana, curiosamente yo me sabía esa canción, porque la estaba cantando con ella. Trataba de ver quién era, pero lo único que lograba ver de ella era que tenía la piel blanca y que su cabello era muy largo y casi era igual de blanco que la nieve recién caída.
Al notar que la mujer se acercaba a mí tras acabar la Nana, es cuando la imagen cambiaba de nuevo.
Está vez, lo que presenciaba era aterrador. Estaba en un lugar pequeño y oscuro siendo iluminado por las llamas. Escuchaba los gritos de desesperación de una pareja atada en frente mía, siendo quemada por el fuego, muriendo en este. Yo trataba de huir a por ayuda, pero yo también estaba atada, pero con unas esposas o algo parecido en los pies y manos. Ahí es cuando sentí mi piel arder. Mi brazo estaba siendo quemado en llamas, y al igual que esa pareja, iba a morir.

Eso fue lo que ví antes de despertar de golpe en mi habitación por un dolor provocado en mi brazo izquierdo. Me había despertado con lágrimas en los ojos, cantando la Nana de esa mujer. Viendo mi cicatriz que comenzaba desde el hombro y terminaba en la muñeca. Me dolía bastante, pero ya era costumbre siempre que tenía ese sueño, o sentía calor, que en ambos casos, era muy común, sobretodo porque ese sueño lo repetía desde hace años.
Empecé a tenerlo poco después de que mi madre adoptiva muriera de una enfermedad, unos dos años después de que me llevara a su casa junto a su marido y su hijo dos años menor que yo, y me tomaran como su hija adoptiva a los diez años.
Antes de eso estaba en la calle, no tenía ropa ni comida, tampoco recordaba cómo llegué a esas circunstancias, lo único que tenía era esa herida en mi brazo.

Me llamo Aria Allard Geroux. Soy hija adoptiva de Enzo Allard y mi difunta madre Veronika Geroux. Y al igual que mi familia, soy Elemental.

¿Qué es un Elemental? Los Elementales son personas que de las raíces de sus antepasados, tienen ciertas habilidades correspondientes con los elementos de la naturaleza: Fuego, agua, aire, tierra, luz y sombra.
Y este mundo está lleno de gente sin esas habilidades, que no saben de nuestra existencia.

Aunque mi elemento sea el agua, mis poderes son de hielo. No solo eso, mi hielo tiene minerales naturales cristalizados. Por lo tanto si yo no quiero, mi hielo jamás se derretiría al menos hasta que me muera.
Mi familia era distinta, mi padre y mi hermano tenían el elemento de fuego y mi madre, bueno, ella era de Luz.

Bueno, y a decir verdad, creo que tengo problemas, porque no soy capaz de recordar nada de mi pasado antes de que los Allard me encontraran. Pero en verdad, jamás me había importado saber mucho, pensaba que si estaba en la calle sola, sería porque no me querían con ellos, y que yo no era feliz. Solo le agradezco a los Allard que me hayan encontrado y hayan querido hacerse cargo de mí. Mis seis años con ellos, han sido los más felices, creo yo.

Solo diré, que desde que mi sueño empezó a aparecerme en las noches, si me ha dado cierta curiosidad su significado, o más bien, de dónde vengo yo.

[ELEMENTAL]Where stories live. Discover now