Y al regresar a mi cuarto después de ese primer día de clases en la escuela de enfermería, supe que seria una vida totalmente diferente a la que tenia en mi pueblo original, el conocer personas nuevas, un ambiente diferente al que estaba acostumbrado, pero de todo lo que ocurrió ese primer día de clases lo que mas me llamó la atención fue la chava que se encontraba cargando su teléfono celular en el receso, recuerdo que al verla allí sentada con su cabello rizado, negro como la misma noche, y una mirada seria, me causo automáticamente la curiosidad por conocerla, sin saber cual seria su impresión al hablarle decidí arriesgarme y saludarla.
Una vez que mis labios habían dicho “ hola” y ella volteado en dirección a mi no había marcha atrás tenia que continuar con la platica, después de varias preguntas habituales del primer día de clases ella sonrió, lo cual fue como una bomba en todo mi interior, literalmente hizo desaparecer por un instante los nervios de aquel primer día de clases.
Una ves terminado el receso seguía mirándola discretamente como acosador, y todo por volver a mirar su hermosa sonrisa.
Es así como comienza esta historia entre Damian y Jhoanna, si has llegado hasta este punto permite me darte las gracias, es el inicio de un proyecto de cuarentena, permite me saber tu opinión, espero y disfrutes esta historia de dos jóvenes enfermeros.
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La Llama Que Nunca Se Apagó
NouvellesDos jóvenes que se enamoran el la universidad, después de demasiados obstáculos que pasan para poder unir su amor
