"El conocimiento del mundo supra - terreno desvanece en el hombre todo temor a la muerte
y le libra de toda ansiedad y zozobra respecto a la situación de los difuntos".
C. W. Leatbeater
Hay muchas personas de nuestro tiempo que están plenamente convencidos de que la entidad humana "no está constituida principalmente por el cuerpo físico" (H. P. Blavatsky) sino que este es una simple envoltura pasajera del hombre eterno o sea de la individualidad. Este proceso de "desencarnación" le llamamos muerte. Irónicamente esta es una de las cosas que pasan en la vida que nos ofrece una certidumbre absoluta.
Nacer es iniciar el conteo hacia tal proceso. Está presente en toda nuestra vida. Son hijas de Maya. Son una ilusión. Sin embargo es imposible calcular la enorme cantidad de tristeza, terror y sufrimiento que el género humano ha sufrido por no conocer esta verdad que nos enseñó la Maestra H. P. Blavatsky. Esta información nos proporciona la compresión del lugar que este hecho, tiene en el lugar de la evolución.
Según C.W. Leadbeater, es un error pensar que con la muerte todo concluye y que nada sobrevive en el hombre. Esta idea es resultado de la contaminación del más grosero materialismo, impulsado por científicos que presumen de poseer en exclusividad la verdad de siglos. Sólo demuestran su esclavitud mental de alguna de sus variedades. Otro error grave es pensar que cuando sucede la muerte, vamos a pasar al mundo de lo desconocido. Esto es causa de incertidumbre y duda cuando el hombre deja su cuerpo físico.
La doctrina católica enseña que los pecadores van al infierno y los grandes santos van al cielo pero los que fueron de regular conducta van a un lugar de condición intermedia llamada purgatorio. Esta última condición es una enseñanza que está más apegada a la realidad. Esta fase es como un curso de regularización para aquellas que no se aplicaron totalmente y que su lección quedó a medias. Este es un hecho que está basado en la misericordia. Es fatal creer en los horrores infernales o la condenación eterna.
La enseñanza teosófica aclara que aquellos que subyugaron sus deseos inferiores o tuvieron completo dominio de sus deseos y pasiones atraviesan este "purgatorio" tan rápido que al recobrar la conciencia, ven abierta la gloria y la felicidad para ellos. Para el hombre que no lo consigue, su astral está vigorizado. Su cuerpo de los deseos está tan fuerte como Él mismo lo fortaleció en la vida terrena y ha de servirle de envoltura "hasta que se desintegre por la extinción de los deseos que lo alimentan y vivifican" (C. W. Leatbeater) y este proceso si entraña el sufrimiento simbolizado en el sufrimiento del purgatorio.
Puede parecer cruel pero esta "suspensión eoniana" es eficaz y un necesario procedimiento misericordioso para eliminar los malos deseos y las bajas pasiones. "La extinción del deseo por el sufrimiento libra de él para siempre al hombre y no necesita tomar de nuevo la carga en su próxima encarnación a menos que se obstine en tomarla". (C. W. Leatbeater) Así que el sufrimiento en el purgatorio, tan terrible al principio, es en realidad una bendición que le supone una liberación para avanzar decididamente en el sendero evolutivo.
Una referencia de este tema aparece en "Fredo" de los diálogos de Platón donde a través de la alegoría sobre la constitución del hombre y los caballos blanco y negro el hombre debe conducir su carro. Hay incluso una leyenda Cherokke que le comenta a su hijo sobre los lobos que jalan su trineo. En ambos casos (caballos o lobos) ganará aquel que alimentes.
Para aquellos que aún están en esta realidad de maya nos queda la pregunta sobre qué podemos hacer que les ayude o beneficie a los que se fueron. Y si hay algo que es de mucha ayuda. Es una antífona del oficio a los muertos que expresa el amor ardiente que alivia mucho sufrimiento y prodiga enorme beneficio.
"Requiem eternam dona ei Domine et lux perpetua luceat ei"
(Dale ¡oh Señor! El descanso eterno e ilumínele la perpetua Luz).
El auxilio de los vivos que se puede ofrecer a los muertos, no va más allá del que se deriva de esta oración "ardiente y perseverantemente" ofrecida. No tenemos claridad sobre si quién la compuso sabía conscientemente sobre el tema o le fue dado por inspiración, pero en sus cláusulas expresa el deseo de que las condiciones sean las más apetecibles para los difuntos. ***
Prof. José Luis Arreola
ŞİMDİ OKUDUĞUN
LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE.
SpiritüelCuando alguien se va ¿Qué puedo hacer? Es una pregunta obligada como respirar o dormir. Nos vela las horas de sueño y de alegría. Nos revela su rostro cuando la ausencia se presenta. Una particular forma de ver la muerte. Una que se sustenta en las...
