Laura trataba de hacer el menor ruido posible al abrir y cerrar la puerta.
Al terminar de cerrarla dio un pequeño suspiro y cuándo ella volteó se encendió una luz de repente. El corazón de Laura pálpito más rápido de lo normal al encontrarse con la imagen de su esposa sentada en un sofá frente a ella con una mirada seria y su mano izquierda sosteniendo la cuerda de la lámpara de mesa. De tantas noches, ¿Por qué está? Se preguntaba Laura mientras sentía como si Dawn la estuviera matando con la mirada.
-¿Por qué sigues despierta? Te dije que vendría tarde. No es necesario que me esperes despierta, pescarás un resfriado con este frío. -Laura trataba de actuar como si nada para que las cosas no se hicieran más serias de lo que ya eran. -Vamos a dormir, son las tres de la madrugada, tú también debes estar agotada.
—..................... Umm........................
Mientras se iba acercando a Dawn algo en el suelo muy preocupante.
-D-Dawn... ¿Y ésas maletas?
—Yo... Llamé a tú trabajo. —Al oír eso Laura dio un paso atrás y bajo un poco la mirada. —Han estado cerrando en el horario normal los últimos dos meses... ¿Quieres explicármelo? —Le preguntó Dawn con una sonrisa más que fingida.
-Yo... He estado trabajando en un proyecto personal en una pequeña bodega que compré.
—Error... Registré la actividad de las tarjetas y no has comprado más que ropa, que curiosamente no he visto que uses y tampoco la encuentro en el armario. Retiras la cantidad de siempre en los cajeros, así que no pudiste haber pagado en efectivo.
-Esta bien me atrapaste... He estado yendo a un nuevo bar que esta cerca de mi trabajo.
—Segundo error... solo bebes en ocasiones especiales... —Dijo de forma muy seria Dawn destrozando la segunda mentira de Laura.
-Eso no significa que no pueda ir a uno a relajarme con algunos amigos del trabajo.
—Tercer error... No le agradas a nadie de tu trabajo, incluso hicieron una petición donde piden que te despidan y... Todos tus compañeros la firmaron.
-¡¿C-Como sabes eso?! Presentaron la petición hace dos días.
—Yo misma les di la idea...
Mientras Dawn se preparaba para seguir hablando, Laura apretaba su pecho con las manos, se sentía traicionada, aunque ese pensamiento en verdad era muy hipócrita.
—Te he estado siguiendo hace mes y medio... Sales a las siete del trabajo. Los lunes, martes, jueves y sábado me dices que vendrás tarde y que no te espere.
Esos días al salir te recoge un auto negro con las placas personalizadas de "xtrahour" y un pequeño dibujo de una mujer recostada de lado en la puerta del copiloto.
Al entrar besas a la mujer que conduce y van a revolcarse a un motel barato a dos manzanas cuadras de tu trabajo.
-¿Desdé hace cuanto lo sabes? -Preguntó Laura sintiéndose culpable por todas sus mentiras.
—Desdé la tercera semana que estuvieron juntas. No soy una tonta, llamé a tu trabajo desdé hace mucho y me informaron que no había nadie saliendo tarde. Empecé a pensar las cosas y dejé pasar una semana más todo esto para poder saber que días eran en los que "Trabajabas hasta tarde", uno de esos días llegué dos horas antes de que salieras y solo fue cuestión de esperar para seguirte con el auto.
-Déjame explicarte... Yo
—Aún no he terminado...
Lo siguiente fue planear mi venganza. En uno de tus días libres fui a tu trabajo y fue cuando me enteré de que todos te odian. La verdad todo fue muy fácil, la petición está desdé hace tres semanas, hace dos días por fin la hicieron pública.
-Por favor perdóname, fui una estúpida, por favor no me dejes, acabó de terminar con ella, eres tú a quién amo. -Laura suplicaba desesperadamente, se arrodilló y bajó el rostro por la vergüenza mientras aguantaba sus ganas de llorar.
—Laura...
Dawn se levantó y camino hacía ella, al estar frente a Laura Dawn le levantó lentamente el rostro con sus manos y se agachó para acercar su rostro al de ella dándole a entender que la perdonaba. Al ver sus labios tan cerca de los suyos Laura cerró sus ojos.
Faltando pocos centímetros para que sus labios se unieran, Dawn se desvío hacía la oreja de Laura solo para susurrarle algo con una voz llena de serenidad.
—Laura... Sí tú me amas... ¿Por qué me engañaste? —Esas palabras fueron suficiente para destrozar por completo el espíritu y corazón de Laura.
Destrozada, llorando y aún arrodillada Laura vio a los ojos de Dawn
—¿C-Como lograste esto?
—Fue muy fácil, aunque lo hubiera sido aún más si hubiera podido terminar de estudiar criminología.
-¿Tú... Me amaste alguna vez? -Preguntó Laura aún arrodillada y llorando haciendo que Dawn, quién ya le había dado la espalda volteará de golpe y la viera con una mirada cortante.
—Eso debería preguntarte lo yo... No lo niego, si te amé, y mucho... Renuncié a mis estudios por ti, le di la espalda a mi familia, quienes me aconsejaban no estar contigo, soporté estos últimos seis años y no poder tener ninguna amiga o amigo por tus celos... Pero... ¿Sabes?... Solo hay una cosa que motiva tanto o más que el amor, el odio. Renuncié a todo por ti, me quedé sin nada por ti, es hora de que hagas lo mismo por mí.
-Yo...
—Te dejé algo muy especial en la mesa, dos cosas para ser más exacta, una orden de restricción y el divorcio.
Con todas las evidencias que tengo me puedo asegurar de dejarte sin nada. Mi prima Jill vendrá por mi pronto.
Te veo en la corte... y luego de eso...
No verás mi cara de nuevo, nunca oirás mi voz otra vez, los susurros te mentirán diciendo que todo está bien, memorias borrándose, pinturas cayendo, te sentirás sola y pérdida, nunca regresare a tu vida, me volveré completamente invisible, invisible solo para ti...
El sonido de un claxon le hizo saber a Dawn que su prima Jill había llegado.
Abrió la puerta y regresó por sus maletas, apagó la luz y antes de cerrar la puerta intentó ver a Laura por última vez, seguía arrodillada y a penas se distinguía entre la oscuridad. Dawn cerró la puerta y antes de subir al auto de su prima tomo una rosa de las que plantó y cuidó en la entrada de su casa para olerla por última vez.
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Broken Home
RomanceUn amor incondicional puede verse torcido con el paso del tiempo si no se alimenta como debe ser, por otro lado cuando se cede siempre al placer es innegable que tendrá consecuencias tarde o temprano, cuando la devoción no es reciproca no hay más op...
