Eran las 6:25 de la tarde aproximadamente, KiBum y yo salimos del departamento a toda prisa, la alarma sísmica había sonado en toda la ciudad y tal vez en todo el país, era un viento tremendo y no había electricidad. Bajamos a toda prisa del edificio llegando a las calles, un fuerte viento nos golpeó junto con varias personas que corrían a nuestro alrededor, un sujeto iba a chocar conmigo, pero KiBum me dio un fuerte tirón para que pudiera esquivarlo.
Los autos iban y venían a toda prisa, alcancé a observar dos encontrados que creo yo habían tenido un choque, observé a Key una vez cruzando la carretera, se encontraba mirando al auto con miedo y sorpresa al igual que yo, se había quedado congelado. Le di un tirón por la cintura para continuar buscando respuestas a lo que estaba pasando.
- ¡¿Qué está ocurriendo?! – Pregunté a una mujer de entre unos 40 a 50 años que se encontraba igual de horrorizada y apurada que nosotros, se le había atorado una bolsa de plástico negra gigante en un poste de luz.
- ¡ES EL FIN DEL MUNDO! – me contestó eufórica.
- ¡No la entiendo! – Grité por él ruido y sin más la pobre mujer salió corriendo haciendo que su bolsa se abriera completamente, prendas de ropa cayeron al suelo, ella no regreso, ignoro el hecho y siguió corriendo.
Key me miró con lágrimas en los ojos, asustado y preocupado. Vi una tienda de conveniencia a lo lejos, cerca de ella había un anuncio gigante muy raro sobre un restaurante para parejas: "Ven y siéntete como un corazón eléctrico junto con tu pareja, enciende tu interior y conócenos." Decía el anuncio.
Una vez más tiré a Key de las mangas de su suéter llevándolo hacía allá. Al llegar observé que no había nadie, nos apuramos a entrar y yo mismo me mantuve a cerrarlo, bajé las cortinillas de acero que lo cubrían.
- ¿Qué está pasando Jjong? – Me preguntó asustado.
- ¿Recuerdas que en el noticiero comentaron una posible tormenta de viento?
- Sí, pero qué...
- El otro día leí en redes sociales que personas en la ciudad se organizarían para atacar a las personas durante la tormenta para sacarle algún dinero extra, la verdad creí que era mentira, un rumor tan sólo, pero al parecer es verdad.
Kibum, o como sus amigos y yo le decimos: Key, es mi pareja desde hace 4 años, trabajamos juntos en un despacho de diseño, el como diseñador y yo como modelo. Ganamos una pasta, éramos chicos con suerte, pero cuando escuchamos gritos y la electricidad se fue, sabíamos que algo pasaba. Comencé a sacar todo nuestro efectivo y nuestra ropa. Key estaba apurado a buscar las cosas de valor y el resto de nuestras pertenencias para guardarlos en una bolsa deportiva. Una vez hecho esto salimos del departamento.
- ¿Y cuánto tiempo crees que dure esto?
- No lo sé cariño, por eso nos traje a este lugar, mira hay mucha comida, agua y un baño.
- Esto es lo más tedioso que he vivido, qué pasará con nuestra familia, con nuestros amigos...
- Ellos no están en la ciudad y lo sabes, ya tranquilízate.
- ¡¿Quiéres que me tranquilice?! ¿Toda la puta ciudad está hecha un caos? ¿Cómo mierda voy a estar tranquilo?
No dije nada, sabía como se sentía, tal vez hasta yo estaba más asustado que él.
- Me voy a dormir. – Atiné a decir y saqué una de las mantas que guardé en la bolsa.
- Yo vigilaré.
- Como quieras.
Pero el sueño no pudo conmigo, hacía un calor de la mierda, no había aire acondicionado por la falta de electricidad y estábamos a finales de primavera.Me había quitado la sudadera y los jeans quedándome con mi camiseta y en boxers.
- ¿No puedes dormir? – Me preguntó.
- No, hace calor.
- Sí.
La tensión era más que clara que el agua. Él estaba sin su suéter, pero con sus shorts aún, quedé hipnotizado, su espalda se veía brillante por el sudor, sonaba asqueroso, pero eso me ponía y bastante. ¿En verdad estando casi en el apocalipsis me podría poner así? Me acerque y le acaricie su espalda con mis dedos, bajando hasta su cintura y presionándola, él estaba de espaldas mío. Lo abracé y recargué mi barbilla sobre su hombro.
- Jjong, hace calor. – Me dijo haciendo un gesto con su boca.
- ¿Y no quieres más? – Le susurré cerca de su oído.
Se volteó hacía mí.
- Estás loco... - Me sonrió y me dio un beso profundo. La luz de la tienda se encendió al instante haciéndonos separar un poco pero aún se escuchaban personas corriendo afuera.
- Key, me pones tanto que hice que volviera la luz.
- Por lo menos ya tenemos aire acondicionado. – reímos y nos besamos de nuevo.
- Oye espera – Dije de pronto, me levanté del suelo, fui hacia el interruptor y apagué todas las luces dejando sólo el clima. – Listo. – Y nos volvimos a besar.
Mi corazón palpitaba tanto que parecía eléctrico. Ya ahora el, parecía que se derretía como chocolate por el calor que había hace unos minutos. En este momento mientras nos besamos, la situación de la ciudad nos importaba una mierda, que de la ciudad, la situación de todo el puto mundo como seres egoístas. Él y yo, Key y yo somos los únicos que quedan en esta aura tan mágica.
Bloqueo todo lo que tengo a mi alrededor para concentrarme en por qué mi amor este encendido.
- Quítatela. – Me dijo refiriéndose a mi camiseta.
- Me quitaré todo si así lo deseas. – Le dije mordiéndole su labio inferior.
- Ash. – Me quito la camiseta de un jalón junto con mis boxers, dejando mi miembro erecto a su vista
-Hablas bastante – Río, bajando rápido hacía mi intimidad, lo sujeto con fuerza y se lo metió a la boca.
- Aahg – Solté un gemido.
- Me pones tanto Jonghyun.
- ¿Por qué será?
- SSHH, engreído.
Bendecía a esa boquita que me sumergía en el mismo cielo, o tal vez en el infierno, la verdad era que me importaba una mierda sólo quería sentirlo. Quería tocarlo más, mis ojos se desviaron a su entrepierna, se veía que esos shorts le estaban apretando bastante, lo empuje al suelo boca arriba y se los quite junto con sus bóxers tan rápido como pude dejando su miembro expuesto ante mis ojos, me lo metí a la boca sintiendo la piel suave sobre mi lengua.
- Agssg, mierda. – Alcanzó a decir cerrando con fuera sus ojos.
- ¿Te gusta?
- ¡Cállate y sigue! – Reí, vaya que le gustaba. Deje de chupar, levante sus piernas y sólo me basto con acomodarme un poco para introducirme en él.
- Dios – Dije y me sentí de lo más hipócrita por mencionar ese nombre.
- Jjong, muévete ya.
No me basto con que lo repitiera de nuevo, salí de él y me sumergí de nuevo con fuerza, me sorprendió que aguantara a la primera. Nos observamos mientras lo penetraba y me volvía loco. Por un momento, bajo este apocalipsisrecordé lo hermoso que es, tu actitud arrogante y consentida que me ventila todos los días al despertar, ahora le estaba poseyendo una vez más.Este continúo escalofrió que parece ser un sueño, me gusta esta sensación que tengo, un poco más cerca.
- Más, por favor, Jonghyun.
- ¿Quiéres más?
- ¡SI! Mierda.
- Ah... ggg.
Se lo enrollé con mi mano, sacudiéndolo sin parar. Entre el placer recordé el anuncio de afuera, claro que me sentía de esa forma, era un corazón lleno de electricidad que quería reventar y era literal pues mi esencia ahora corría en el interior de mi novio. Sentí mi mano viscosa, el también se había venido. Nos quedamos mirando de nuevo con agitaciones.
- Jjong, eres el mejor.
- No más que tú.Y caí sobre el cómo un costal.
- Jjong, hace calor...
- Lo sé.Le di un beso en los labios y me recosté a lado de él.
- Key.
- ¿Sí?
- Te amo tanto que te hice el amor en medio del fin del mundo.
- Pero si estas dormido Jjong.
- ¿Eh?
Y desperté. Estaba en mi cama y junto a mi estaba un Kibum riéndose a carcajadas.
- Creo que estabas soñando, cariño. Y hablando mientras lo haces – Dijo y una vez más río.
- Mmmh – Alcancé a decir para taparme con una almohada la cara, ¿todo este tiempo había estado soñando?
- Jjong...
- ¿Qué?
- Estas... - Me dijo seleccionando mi entrepierna.
- Mierda. – Dije. Lo tenía erecto y Key no apartaba el rostro de él.
- ¿Quiéres que lo arreglemos? – Preguntó
- Mmm, tal vez.
- Perfecto.
Fue lo último que dijo antes de meterte a bajo de las sábanas conmigo, creo que de todas formas el sueño valió la pena, de todas formas, mi amor esta activado y está por comenzar.
