INESPERADO.
Soy un joven cristiano de 23 años de edad, no crecí en un entorno de padres cristianos; de hecho mi vida se resumía en fiestas, drogas, alcohol, robos, amargura y una gran cantidad de lujuria. para ir rápidamente al grano, soy el resultado de una campaña evangelistica que fue realizada en mi barrio. El mensaje expresado por el predicador fueron las respuestas a todas las incógnitas de mi vida, me sentí desnudo y a la vez sentía que volvían a vestirme con cada palabra de ese predicador; como si alguien cambiara mis viejos vestidos por otros, termino la predica e hicieron un llamado para aquellas personas que quisieran tener a Jesús en su corazón. -fueron las palabras exactas del predicador- pueden pasar al frente-dijo él-mientras se cercaba a un grupo de personas. yo estaba a una distancia un poco apartada del escenario. si hay alguien aquí que se sintió identificado con el mensaje, puede pasar adelante para orar por el, -reiteraba el predicador-, como si supiera la cantidad exactas de personas que debían estar allí al frente.
veía como gran cantidad de personas se acercaban, niños, ancianos, indigentes, jóvenes, familias, matrimonios y enfermos, pero aun así, no paraba de buscar con sus ojos entre la gente como si faltara alguien, la verdad; no creí que conociera a alguna persona de aquí. era la primera vez que lo veía en todo mi tiempo residente en este barrio y jamas había notado antes a ese hombre, así que, no, el no conocía a nadie de por aquí; y esto genero una pregunta que deambulaba en mi mente. ¿ a quien buscaba?. ignore al predicador, me concentre en lo que previamente había dicho, realmente el mensaje me identifico. como si solo lo hubiera diseñado para mí. Quería acercarme pero mis piernas no respondían, mi corazón; como no recordarlo, en un momento paso de latidos a los golpes de un tambor. no entendía esta reacción en mi, mi mente se desvinculo de mi cuerpo y solo la voluntad y curiosidad fueron el motor para avanzar una distancia considerable. solo para acercarme al gentío que allí se agolpaba. tenia mucho frió, mi reloj marcaban las 8:30 pm en un mes de abril recuerdo, el ambiente estaba helado por lluvias previas, y el lugar de campaña se sentía húmedo; de hecho muchos traían suéteres y chaquetas. me acercaba mas a las personas para mantener el calor entre mi cuerpo y sus abrigos. -¡cierren sus ojos!-decía el predicador, para luego tomar un poco de agua e hidratar su garganta seca por los minutos que llevaba predicando, pues comenzaría a orar por aquellas personas que estaban allí. cerré mis ojos y comencé a concentrarme en los cánticos de dos jóvenes coristas de la campaña. en fracciones de segundos, pude sentir una presencia frente a mí; dejo de hacer el llamado. solo estaba allí, pude sentir el peso de su mirada sobre mi, mientras sus manos se acercaban a las mías para alzarlas como si necesitara ayuda para levantarme del suelo. sentí un hormigueo en cada parte mi cuerpo y un fuego que corría por mis venas, lágrimas corrieron de mis ojos a través de mis mejillas, las cuales escaparon sin permiso.
¡aunque no entiendas! -decía el predicador mientras se acercaba a mí, y su mano derecha reposaba lentamente sobre mi cabeza-, tu no has venido por tu propia voluntad, yo te he traído. -dijo alejando el micrófono de sus labios, con sus palabras dirigidas a mi oído mientras su mano en mi cabeza corrió hacia mi frente-.
¿ a que se refiere? -me preguntaba en mi mente mientras él oraba por mí-, no entendía, aunque confieso que nunca pensé estar involucrado en situaciones como estas, mucho menos con esta clase de personas. la verdad; creí que el cristianismo era un grano de arena en un interminable desierto de religiones, credos, ideologías, mitologías y seudo doctrinas. creí que era aquel "llavero" que todo ser humano debía tener; así, que no me explicaba como termine tan lejos de varios minutos de mi casa. no pude hacer mas que llorar y llorar ... mi cuerpo me abandono en ese momento y un vació e incertidumbre se apoderaron de mí.
Entre sus palabras muy bien coordinadas, el sonido de los instrumentos y mis ojos cerrados,me sentí dentro de una dimensión. paz, tranquilidad, confianza, seguridad... fue tan extraño; no recuerdo a ver sentido eso antes, siempre viví tomado de la mano con sus enemigos. justo en ese momento tan agradable, fui asaltado por la realidad que atravesaba en mi vida, me encontraba solo, nadie a quien llamar por teléfono o visitar, y aunque mis padres están vivos, no podía dejar de sentirme huérfano. de manera inmediata mis pensamientos fueron interrumpidos por una frase que estremeció lo mas entrañable de mis sentimientos.
aunque padre y madre te dejaren, con todo Jehová te recogerá. -susurro cerca del lóbulo de mí oreja-
esas palabras tatuaron mi alma.
llanto, nervios, asombro y una sensación inescrutable que se había apoderado de mi cuerpo. sin duda nunca antes había vivido una experiencia tan formidable; lo mas extraño es que... no quería dejar de sentirla. tome una decisión en ese preciso instante; quiero ser discípulo de Jesucristo. allí en ese momento tan significativo de mi vida; me adentre a un mundo desconocido. honestamente no me importaba lo que dijeran o cuantos me vieran, decidí hacer e ir contra todo por ser un verdadera cristiano, pero...
nunca nadie me había expresado exactamente las luchas que un joven promiscuo, alcohólico, pendenciero, vanidoso, grosero, altivo y abusador como yo enfrentaría para ser lo.
Soy Oliver Esteban, esta es la verdad sin censura tras los jóvenes como yo que darían todo por ser diferentes.
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El milagro. (Editando)
Short StoryCorbatas, Vestidos, Trajes, Biblias, Peinados clásicos, Relojes costosos, Perfume, buen dialecto y una linea incontable de personas que... "APARENTEMENTE" son buenas con una vida irreprensible ante la sociedad. Nos adaptamos a enjuiciar y etiquetar...
