Capitulo Uno

17 3 0
                                        

Los rayos de sol me dan directo a la cara en conjunto con mi irritable alarma sabiendo que era un día más en mi agitada vida, pero bueno todavía tengo un poco de suerte ya que es mi último año escolar en la preparatoria Brigs.

-¡Laura, ya despierta nos tenemos que ir!- y ahí una vez mas la voz de mi hermano atormentándome como siempre.

Vivo sola con el ya que mis padres están en Estados Unidos por temas de su empresa y eso, así que vivo con mi hermano que tiene 24 años, y el básicamente está a cargo de mi, lo amo pero a veces no lo soporto.

-¡¡Ya voy!!-

Me reincorporé en la cama hasta que mi cerebro terminara de abrir el sistema y me levante dispuesta a realizar mi rutina matutina sin saber lo que me esperaba ese dia.

Bajé a desayunar lo mas rápido que pude ya que si era un poco tarde.

-No se por qué te alteras tanto cada vez que duermo tan solo unos pocos minutos de más- dije rodando los ojos y agarrando una manzana del frutero dirigiéndome hacia el auto.

-Es que no entiendo como una persona puede dormir tanto- dijo mientras me daba golpecitos en la cabeza.

-Y yo no entiendo como una persona puede exagerar tanto.

-Ya vamonos antes de que se nos haga mas tarde- encendió el auto y me llevó a la escuela en donde me encontré con Nashla, mi mejor amiga, en la entrada.

-Que tengas un buen dia, hoy no podre pasar por ti asi que te deje dinero en la mesa para que compres algo de comer volvere mañana en la mañana.

-Está bién, adiós- me da un beso en la frente.

- Hola Nashla.

-Hola señorita, ¡¡veo que no te has dado cuenta que mis pies están gritando de tanto esperarte!!

La amo porque siempre ha estado conmigo en las buenas y en las malas, pero a veces es muy intensa pero la soporto así.

-Lo siento, me quede dormida- dije soltando una carcajada, la verdad me divertia mucho hacerla enojar.

-Pues que no pase otra vez, porque a la próxima te va a esperar mi fantasma.

-Ya entremos y deja de ser tan regañona pareces mi mamá.

Entramos y la escuela tenía un ambiente pesado, aunque supongo que era normal ya que la mayoría de los que estaban ahí ni querían estudiar pero no le daba mucha importancia. Entramos al aula y ahí estaba Camila y su grupo, no entiendo como una persona puede ser tan engreída y tan...tan... Bueno básicamente tan ella, Nashla y yo nos sentamos en nuestras respectivas butacas y entro la profesora de Lenguas y bueno como siempre una clase larga y aburrida.

Luego de horas de reglas gramaticales y todas las etcéteras del mundo tocaba que la profesora nos diera un papel el cual tenía nuestras calificaciones del último semestre y como siempre yo las tenía muy bien para mi gusto, y eso que ni si quiera me gustaba la clase.

Luego volteé a ver a Nashla quien estaba un poco cabizbaja y me di cuenta que otra vez sus calificaciones no estaban bien.

- Mira, por lo menos mejoraste un montón- dije para animarla.

-Laura, no tienes que hacer un esfuerzo cada vez que pasa esto, estoy bien, esto no me va a detener, la vida sigue- dijo ella cambiando su cara drásticamente, la verdad quisiera ser como ella para ver el lado bueno de todas las cosas.

-¿Estás segura que no te afecta?

-Si no te preocupes, sabes que no he sido una chica la cual es apegada a su récord de notas boba.

-Hahah si es verdad y eso es lo que admiro de ti, fuera otro y se estuviera muriendo.

-Hahaha si, bueno regreso en un momento que desde que llegue mi vejiga no ha estado muy bien que digamos, creo que los bomberos van a salir.

-Tu y tus tonterías, esta bien pero vuelve antes de que toquen el timbre, no quiero almorzar sola.

Espere y espere hasta que tocaron el timbre y Nashla no llegaba, seguro tuvo que hacer algo más en el baño. Sonreí para mi al pensar eso.

Me fui a la cafetería a esperarla pero no llegaba y faltaban ya 10 minutos y ninguna señal de ella por ningún lado, decidí buscarla y preguntarles a mis compañeros, a ver si la habían visto pero seguía sin tener algún resultado.
 
En la escuela hay muchos baños y busque en cada uno, solo me faltaba el de el 3er piso, era el único que quedaba y si no estaba ahí pues se la tragó la tierra.

Cuando estoy caminando por el pasillo en el que se encontraba el baño, vi a Sofia, una chica de mi curso saliendo de este asustada, con un llanto indescontrolable y gritando, no podía entender lo que decía claramente ya que estaba muy lejos así que corrí hacia ella para saber lo que pasaba.

-Wow, wow, Sofia calmate por favor, ¿Qué pasa?

La chica no paraba de llorar y de murmurar algo que no entendía para nada.

-N-nn-aass..

Seguía sin poder entender lo que me decía.

-¡Sofia!- por fin pude tener su atención- respira profundo conmigo vamos, 1,2 1,2 1,2 ¿Ya estás mejor?, dime qué te pasa.

-Laura- decía con lágrimas y esforzandose para hablar- Es Nashla,¡Está muerta!

Me quede pensando en lo que dijo, mi cabeza comenzó a dar vueltas y mi cerebro estaba en un estado de shock, no me podía creer eso.

-Sofia, respira bien calmate, ¿Estás segura de lo que estas diciendo? - Dije en un tono un tanto tembloroso.

-Sii, ¿Como te voy a mentir con algo así? , esta ahí tirada en el baño- y otra vez rompió en llanto.

Dejé a Sofia en el suelo y fui lo más rápido posible al baño y para mi mala suerte me tropecé, regresé en mi y no podía creer lo que estaba viendo, mi cerebro no me respondía, mi corazón latia a mil por horas y mi respiración se cortaba.

Nashla estaba en el suelo debajo de un gran charco de sangre, me había resbalado con la misma, mil lagrimas bajaban de mis ojos, con desesperación intente mover a Nashla con la esperanza de que despertara, y lamentablemente no lo hizo.

-Talvez solo está inconsciente- dije con mi voz quebrada - ¡Esto no puede ser verdad!

Mi mente se aclaró y al recopilar toda la información en mi cerebro sentía que iba a sufrir un colapso, solté un grito tan alto que muchas personas lo escucharon, lloraba tanto, mis párpados se comenzaron a sentir pesados y ahí estaba yo sentada en un enorme charco de sangre con Nashla en mi regazo, muchas personas se reunieron a mi alrededor y oía muchos gritos, con todas mis fuerza voltee a ver a Nashla y pude ver que me decía algo, me sorprendí y quise hacer algo pero no tenía fuerzas para hablar ya que me estaba por desmayar, lo último que me dijo fue:

-No les creas- lo dijo sin sacar ningún sonido, solo leí sus labios, y en ese mismo instante caí.

Detras De Tu MenteWhere stories live. Discover now