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El dinero une,tienen razón pero en ciertas ocasiones el arte une más,era un atraco perfecto pero hasta lo más perfecto se puede cagar en un momento si hay una historia de amor ahí.

Cuando escuché a el profesor decir que ya tenían a dos de mis compañeros supe que aquí no íbamos a salir caminando,como si nada,y para mí desgracia;tenía razón.

Claro. El arte lo es todo pero el arte tiene errores,el arte no es perfecto pero eso,eso lo hacía arte,porque nada es perfecto y meticulosamente se puede lograr perfecto con imperfecciones, solamente basta verlo en el ángulo correcto.

Toledo,2017

Lejanía,silencio y diez personas. Aquellos se podía ver en Toledo,en aquella casa que el profesor se había encargado de conseguir para estudiar el plan a la perfección.

- ¿Más vino? - La pregunta de Andrés me saco de mi mundo,de mis pensamientos.

Di un leve asentimiento,mire a Tokio,por alguna razón sabía que ella iba a cagar el plan y aquella razón tenía nombre, Río.

Juro que si hubiera podido hubiera hecho cualquier cosa para que Tokio no se enamorara de aquel crío o que aquel crío se enamorara de esa tía loca.

Mis pensamientos volvieron a ser interrumpidos por el simple ruido de las risas de Denver y Nairobi,la risa de Denver de cierta forma me irritaba,creo que a todos.

- Viena - Mire a Tokio - ¿Estás bien tía? Que estás medio perdida - Asentí tomando mi copa de vino.

- Pensar es arte,mi querida Tokio y no muchos tienen ese conocimiento - Hablé. Claro que había sido una indirecta y ella la había captado ya que enseguida se paró molesta y entro a la casa.

No era una persona de amigos,nunca lo fui,ni me interesaba serlo sinceramente,me guardaba todo para mí,claro,si había algo que tenía que guardar. Tokio era de esas personas con las que no me gustaban lidiar,se creían importantes y los dueños del mundo,no pensaban en las opciones y eso,era malo,ya que llevarse por sangre caliente no era una buena opción,lo cagaba todo.

Estaba siendo sincera con Tokio,no me interesaba su amistad,ni un poco,ella era de las típicas amigas que solamente te ven cuando se quieren poner borrachas y yo no era de esas.

- Si me disculpan,iré a mi habitación - Todos me miraron mientras me paraba.

Una leve sonrisa se mostró en mis labios para luego empezar a caminar hacia la casa,cuando llegue a mi habitación,encendí el radio,la canción era triste, suficientemente triste como para saber que algo malo iba a pasar.

Tokio entro a mi habitación,molesta como era de esperarse,se me quiso aventar encima,me moví rápidamente haciendo que cayera a la cama por su intento fallido de golpearme.

- ¿Quién te crees hija de puta? - Fruncí el ceño.

Si que tenía la sangre caliente.

Un nuevo intento de golpearme resulto fallido. - Creo que tienes que tranquilizarte, Tokio. Te vas a terminar haciendo daño - Mi advertencia se la metió por el culo,ya que enseguida termine de hablar,me tomo del brazo con fuerza aventandome a la cama y empezando a golpearme.

De una simple patada,la tire de la cama, gimió de dolor y le mire,está tía estaba loca y no quería pelear con ella pero al parecer ella se empeñaba en.

- ¿Que? No eres tan ruda ahora - Dijo mientras me ponía contra una pared apretándome el cuello.

- Creo que los espectáculos como estos no son muy agradables,Tokio - Dije volviendo a empujarla - Tía,¿Estás bien? Digo, simplemente dije algo general y te lo tomaste muy personal,eso no es bueno - Volvio a querer tirarse encima de mi y haciendo que se golpeará - Rabia,eso es lo que tienes porqué me quieres golpear y ni siquiera te e hecho nada - Musite.

- E visto como ves a Río - Sorpresa. Que buena sorpresa.

¿Enserio estábamos peleando por un puñetero crío?

- Me sorprende mucho,Tokio. Sinceramente no entiendo el porque te enojas tanto si yo nunca andaría con un crío como Río - Golpe,un buen golpe en la mejilla.

- No le llames así - Sonreí,una media sonrisa perfecta.

- Tu eres una persona muy bien preparada por así decirlo,Tokio - Parecía que quería echar humo por las orejas - Tokio,ya. - Paró - No vamos a pelear por un tío,yo no soy de esas - Soltó un suspiro - ¿Quedamos ya como compañeras? - Pregunté mientras extendía mi mano.

La tomo - Compañeras - Asentí.

- Ahora,si no es mucho pedir,¿Te puedes largar de mi habitación? - Ella asintió.

Salió de la pieza y solté un suspiro mientras me tumbaba en la cama,la música cambio,un tono neutro.

Viena,así me llamaban todos ahora,aunque antes mi nombre era Isabella,para mí mala suerte me había quedado huérfana a los 16 años,un año después conocí a Andrés,ahora Berlín.

Y ahora estaba aquí, preparándome para el mayor atraco de toda España y si teníamos suerte,todo el mundo nos iba a conocer,así mismo,si también teníamos suerte todos íbamos a salir vivos de ahí.

O al menos eso pensaba.

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Por el arte | Berlín Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora