Siempre supe que no era una chica normal. Desde pequeña aquella idea se adueñó de mis pensamientos.
Supe que no era correcto mucho menos común oír voces a través del silencio de la noche. La sombra que se colaba en mi habitación y se escondía en una de las esquinas para observarme, para analizarme, no me causaba miedo, al contrario. La chispa de curiosidad se encendía en mi interior. Sentía aquella emoción saltar en mi pecho.
A través de aquella mirada extraña, inquietante, analítica...me sentía segura y especial.
Mama decía que los monstruos no existen, que esos seres son productos de la imaginación humana pero ¿Qué era él? Sabía que aunque no podía apreciar perfectamente su rostro, sus ojos grises me gritaban que no huyera y siempre me quedaba.
Sentada en mi cama, con las manos sobre mi regazo y esbozando una sonrisa llena de inocencia, le hablaba pero nunca obtuve respuesta alguna a mis inquietantes preguntas.
Quizá no hablaba mi idioma, me dije pensativa.
O quizá era alguien demasiado tímido como para expresarse.
Sin saber a ciencia cierta quién era, de dónde venía y cómo es que lograba entrar a mi habitación sin que mis padres lo supieran, lo permití.
Su silencio me reconfortaba, su compañía me relajaba y el sueño siempre fue fácil de conciliar.
Pero todo cambió cuando cumplí mis quince años... él nunca más volvió
Llegué a pasar noches enteras en vela, esperando su llegada, pero no ocurría. Dos años después comprendí que mamá tenía razón.
Aquel ser solo era producto de mi imaginación sin embargo aún después de tantas terapias psicológicas podía sentirlo más no verlo.
Ciertas noches despertaba de golpe y su esencia era tan palpable que juraba que se encontraba en algún rincón de aquella amplia habitación.
Esperé... Esperé... Esperé.
Él no se mostró.
Con 17 años, siendo ya una jovencita que su única preocupación y prioridad, si fuese normal, sería ingresar a la universidad, continuaba creyendo que él me cuidaba, que él siempre estuvo allí para mí...
Que él llegaba a velar mis sueños.
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Peligrosa Atracción
General Fiction¿Puede la oscuridad amar? ¿Qué pasa si la bestia se enamora? ¿Tiene sentimientos?
