Tome mis libros y mi estuchera de pinturas, me dirigí a la puerta de ese salón y cuando estaba por girar la perilla para salir una voz me detuvo.
—Maestra: Elizabeth espera necesito hablar contigo —dijo señalando una silla indicando que tomara asiento.
—Elizabeth: ¿qué necesita profesora? —pregunte mientras me dirigía a tomar la silla que se encontraba enfrente de su escritorio.
—Maestra: Elizabeth —note que pronunció mi nombre con un tono serio—, la directora me informo que debes un bimestre de colegiatura, sabes que no puedes estar aquí y aún así la directora ha dejado que tomes clases por que tu desempeño ha sido bueno y eres de las mejores alumnas de este colegio, y por qué le prometiste pagarle todas tus deudas este mes y falta una semana para que termine. Necesitas pagar todo o ya no podrás entrar al plantel en calidad de alumna. —dijo con un tono serio pero a la vez relajado mientras yo escuchaba con atención y tristemente— eso es todo.
Solo asentí y me levanté de la silla, camine hasta la puerta y gire la perilla todo esto después de decir un simple "sí maestra", salí de mi salón y caminé por esos pasillos tan largos y llenos de pinturas abstractas enmarcadas con madera y destellos dorados, mire el techo y vi la pintura blanca que lo cubría y las lámparas que caían de él. Baje las escaleras de madera, ya que mi salón era el último, hasta que llegue al final y salí por las enormes puertas de cristal que adornaban la entrada, lo miré por última vez girando la cabeza hacia arriba, seguí caminando mientras mira los demás edificios de tres pisos igualmente, en total eran siete edificios de tres pisos cada uno donde las clases que se impartían eran de arte, y no solo pintura. Música, literatura, baile, arquitectura, escultura, actuación y danza eran las artes que impartían en este plantel educativo de bellas artes.
Era uno de los más buscados en el país, llegue aquí solo porque soy becada. Sabía que este día llegaría, pero no justo meses antes de terminar mi preparación artística.
Mi madre la matriarca de una gran familia fue detectada con cáncer de mama y ahora ha empeorado, mi padre ya no tiene trabajo y mis hermanos aún son pequeños, pensando y despidiéndome del plante me dirigí a la dirección, entre y vi a la secretaria pregunté si podía pasar con la directora y después de queme lo autorizara entre a la oficina principal, y ahí estaba la directora sentada en ese gran sillón de cuero que daba vueltas, creo que por la expresión en su cara sabía a lo que venía, tome asiento en una silla y comencé a explicar lo sucedido y porque no había dado reporte de mi pago mensual. Después de una larga plática con la directora solté una frase que detonaría grandes cambios en mi vida, "profesora, me daré de baja en la academia"...
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Colores
Teen FictionElizabeth una chica amante y estudiante del arte se ve envuelta por los problemas de la vida la hacen ver obligada a dejar todos sus sueños por mantener una familia, ahora deberá luchar por lo que realmente ama.
