Mi versión del final de Kimetsu no yaiba, sigue al capítulo 201 del manga
Evidentemente habrá spoilers, así que si no has finalizado el manga recomiendo no leer la obra.
"Y como si un cristal fuera, la tensa calma que se había apoderado del lugar s...
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Inosuke levanto sus dos espadas y se acerco con las fuerzas que le quedaban hacia Tanjiro, con la hoja que aun estaba entera intento cortar el cuello de Tanjiro, pero una oleada de recuerdos lo invadió . Las tardes que compartieron juntos, donde Tanjiro lo trataba como si fuera su familia, esas incontables noches de batallas contra demonios que habían sido lo que los había unido, pero todo eso ya no importaba, los demonios ya no existían, y por esto mismo ya no tenían razones para comportarse como una familia.
Con esta nueva resolución empuño su espada con mas fuerza aun dispuesto a acabar con el ultimo demonio, su amigo, su hermano Tanjiro, quien lo miraba con ojos llenos de sed de sangre , ese monstruo no era su amigo, no podia serlo, no podia ser el mismo Tanjiro que compartía su comida con el, que lo calmo cuando conoció el tren infinito, no podia serlo. Pero veía su rostro y no podia dejar de ver esa sonrisa compasiva, esos ojos compresivos que a pesar de haber visto tanta muerte y dolor, aun resplandecían con la furia del mismísimo sol.
Justo milímetros antes de que su espada lo alcanzara, Inosuke detuvo el ataque, simplemente no podia matarlo, porque aunque este monstruo ya no fuera Tanjiro, el no podia dejar de verlo, y sabia que Zenitsu se sentía igual, porque seguía paralizado a su lado, aun sin comprender en que momento todo había salido tan mal, en que momento su pequeña familia se había destruido por la maldad de ese hombre, Kibutsuji Muzan.
El haori mitad y mitad también había intentado detener a Tanjiro, pero la falta de sangre y de un brazo lo volvían mas lento, y con cada segundo que pasaba las posibilidades de detener al monstruo que vivía en el cuerpo de su amigo disminuían.
De un golpe seco el cuerpo del hashira cayo al suelo, probablemente agotado por la batalla, su propio cuerpo estaba al borde del colapso, su vista se nublo y las manos le estaban empezando a temblar, este no podia ser el final, tenia que detenerlo, no podia soportar el ver como se manchaba la figura del pelirojo con sangre.
— ¡Kentaro! — llamo pero el ahora demonio estaba mas enfocado buscando asesinar a los kakushis
Zenitsu reacciono mas rápido que el y se interpuso en el ataque, pequeños rayos salían desde su cuerpo
— Tanjiro por favor — este trato de atacarlo con sus garras pero Zenitsu se agacho y lo esquivo — Somos tus amigos, no le hagas esto a Nezuko-chan
Algo pareció hacer click dentro de la mente del pelirojo porque en un segundo se encontraba de rodillas con las garras clavándose en el piso mientras que de su boca escapaban gritos que hicieron que su corazón se detuviera por in segundo, su amigo estaba sufriendo atrapado por el demonio y ahi estaba el, incapaz de ayudarlo, solamente observando como la única familia que tuvo caía a pedazos frente a el.
Unos pasos veloces cruzaron el campo de batalla, Inosuke se giro y vio a la chica mariposa con una ampolleta corriendo hacia Tanjiro. De un movimiento limpio la clavo en el cuello de Tanjiro, los gritos de este incrementaron su fuerza y el dolor en su voz era tan fuerte que Inosuke podia sentirlo en su piel
— ¿Que era eso? — fue lo único que su agotada mente pudo procesar a decir
— La ultima de las medicinas hechas por Shinobu-san y Tamayo-san, con esto Tanjiro debería volver a ser humano
Los ojos de Zenitsu se llenaron con lagrimas así como los propios, los sentimientos eran contradictorios, felicidad porque su amigo estaría de vuelta con ellos, remordimiento por no haber podido hacer mas para ayudarlo, peor por ahora nada de eso importaba, solo ayudar a su hermano que ahora yacía inconsciente en el piso.
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Había pasado una semana desde la infame batalla donde habían salvado a la humanidad del peligro de los demonios, aunque el precio había sido demasiado elevado, de todos los pilares solo Tomioka Giyu y Shinazugawa Sanemi habían sobrevivido a la batalla, aunque no habían salido ilesos, ambos habían perdido un brazo, aunque en el caso de Sanemi, el también había perdido un hermano.
Habían pasado la ultima semana en finca mariposa recuperándose de sus heridas, Inosuke tenia costillas rotas y otro par de fracturas, el también tenia sus propias heridas, pero no dolían tanto como ver a Tanjiro postrado en una cama.
Desde que había cerrado sus ojos en el campo de batalla no había vuelto a dar muestra de vida mas que un débil pulso que según Aoi-chan se volvía cada vez mas difícil de encontrar. Zenitsu no tenia que ser un genio para saber que algo andaba mal con Tanjiro, el podia notarlo, su sonido era distinto, de ser una melodía tan bella pero tan dolorosa que le aguaba los ojos ahora era mas como una cuerda desafinada, al punto en que parecía que en cualquier momento se rompería y dejaría de tocar.
Zenitsu no quería pensar mas así que se dirigió fuera de la habitación con ayuda de Aoi-chan, bajo un árbol de cerezos estaba Kanae, ella desprendía un sonido melancólico que le hizo llevarse una mano al pecho.
— ¿Eres Zenitsu? —ella pareció haberse dado cuenta de su presencia
— Si, soy yo
Ambos miraban hacia el cielo mas allá del árbol de cerezos, respirar adentro de la casa se había vuelto complicado ya que entre Inosuke, Aoi-chan y Nezuko-chan, el lugar siempre desprendía un olor a tristeza tan fuerte que el pecho de Zenitsu apretara y no lo dejaba respirar.
Hablando de Nezuko-chan, el día después de la batalla fue que la pudo ver por primera vez siendo humana, y debía admitir que de esta manera era incluso mas hermosa, pero al verla con sus ojos rojos por el llanto generaba en el un impulso de abrazarla y no dejarla ir hasta que sus ojos brillaran con la felicidad mas pura que el pudiera darle; pero en estos momentos lo único que lograría animar a la chica seria la recuperación de su hermano y esta no se veía muy cercana
— Es un bello día ¿Verdad? —su mirada seguía perdida en el infinito mar azul que colgaba sobre sus cabezas
— Si, es un día hermoso — Ella sonrió tristemente
— Es una lastima que ya no pueda verlo
Después de eso ninguno de los dos dijo nada mientras se sumergían en un silencio, no era incomodo, era en cierto modo relajante escapar por un momento del dolor y la incertidumbre y quedar en un silencio absoluto
Zenitsu no sabia cuanto tiempo había pasado desde que llego al árbol de cerezos, pero cuando el cielo se empezó a teñir de un tono rojizo fue que escucho el grito de Aoi-chan
— ¡Kanae! ¡Zenitsu! ¡El corazón de Tanjiro se detuvo!
Y como si un cristal fuera, la tensa calma que se había apoderado del lugar se rompió mientras todos se movilizaban con un solo pensamiento en mente