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Yamaguchi rio al ver la tierna escena que tenía al lado de él. Tsukishima, amargashima, Tsukki el que nunca demostraba sentimientos, él mierda sarcástico con una lengua filosa que soltaba burlas a diestra y siniestra, Tsukki su mejor amigo, se encontraba cabeceando de la forma más tierna en qué pensaría que alguien lo podría hacer.

Se encontraban dentro del autobús rumbo de vuelta a Miyagi, después de un viaje a un pueblo lejano, en donde habían tenido partidos de práctica. Ya había oscurecido y aún les quedaba una hora de recorrido. Podía oír a sus compañeros roncando, y otros que todavía no se rendían al sueño, conversando por lo bajo.

Yamaguchi era uno de esos que todavía no se rendía al sueño, se había distraído un rato mirando el paisaje por la ventana. Al voltear a ver a su amigo el moreno se encontró con la tierna escena y no pudo evitar tomar una foto para la posteridad y porque simplemente resultaba una de las cosas más tiernas que le había visto hacer al rubio.

Yamaguchi no pudo evitar reírse de la escena. Simplemente genial, después de reírse de él como por cinco minutos decidió despertarlo. Lo llamó por lo bajo mientras sacudía ligeramente su hombro. El rubio despertó en un instante, algo desorientado hasta que logró ubicarse.

―¿Qué pasa Yamaguchi? ¿Ya llegamos?

―No Tsukki, todavía falta una hora para llegar.

Tsukishima se le quedo viendo con una expresión que claramente decía: "por qué mierda me despertaste entonces".

―Lo siento Tsukki ―respondió Yamaguchi riéndose, lo que aumentó más la molestia del rubio ―Pero es que estabas cabeceando tanto que decidí despertarte, te ibas a terminar lastimando el cuello. Es bastante incómodo dormir así.

Después de decir esto Yamaguchi buscó su mochila, al encontrarla llevo sus manos dentro y se puso remover el contenido hasta que, con un sonido triunfal, saco una almohada pequeña. Volteó con Tsukishima y con una sonrisa le tendió la almohada. El rubio solo se le quedo viendo.

―Ten Tsukki ―le ofreció Yamaguchi. Cuando su amigo solo lo vio, en broma agregó: ―¿O prefieres recostarte en mi hombro?

Tsukishima lo miró con una expresión de asombro, pareció pensarlo unos segundos y finalmente asintió.

―Ya que insistes.

Pero en vez de recostarse en el hombro de Yamaguchi, guió su mano a la cabeza de este e hizo que él se recostara en su hombro, luego acomodó su cabeza en la del moreno. Yamaguchi se sorprendió, sintió su cara calentarse. Río nervioso por el comportamiento inusual de su amigo.

―Tsukki, sabes que lo decía en broma ¿verdad?

―Cállate Yamaguchi ―Fue lo único que dijo Tsukishima.

Después de un rato el moreno se relajó. El ritmo de las respiraciones del rubio tenía un efecto adormecedor, el calor del cuerpo al lado de él lo calmaba de manera inimaginable. De repente se encontró bastante cómodo, era una sensación agradable "por qué no lo habíamos hecho antes", se preguntó Yamaguchi. Termino durmiéndose recostado en el hombro de su amigo.

Tsukishima, al notar que Yamaguchi se había dormido, ladeo un poco su cara, lo suficiente para posar su nariz en el cabello del peliolivo, y luego, con algo de valor, le dio un ligero beso.

―Yamaguchi... ―dijo el nombre de su amigo en voz baja. Después de unos segundos pronunció experimentalmente su primer nombre ―Tadashi.

Sintió su cara calentarse por lo que había dicho, movió el rostro. Decidió no avergonzarse más por sus acciones y por los sentimientos que le provocaba Yamaguchi. Cerró los ojos y trato de dormir, sintiendo el cuerpo cálido que lo reconfortaba a su lado.

Tsukkiyama drabbleStories to obsess over. Discover now