En algun tiempo todo se convirtió en una rutina difícil de salir, todo tan escaso de vida, su vista vago hacia la mujer que tenia enfrente, la miro detenidamente, su pial marchitada, y las tantas arrugas que adornaban su rostro y cuerpo, hasta viajo en el pasado donde la mujer era la persona mas feliz que haya conocido en su corta vida y regreso ahora, donde ya no reía verdaderamente, ya no salia ni movía siquiera un dedo, o algo para saber si realmente seguia ahí, solamente por el sube y baja de su vientre se sabia si seguia respirando, vivía pero su alma se habia esfumado hace mucho tiempo.
─ Ya me voy, te deje comida en el microondas.
Seokjin miro a la mujer por ultima vez, le dolía ver a su madre en ese estado tan deplorable, haría cualquier cosa para ayudarle pero el problema es que ella no queria su ayuda, y él no podia hacer mas que ir a verla y ver si esta bien, en lo que cabe de bien, su madre todavia seguia muy afectada por el fallecimiento de su padre y hermano, a Seokjin todavia le afectaba lo sucedido de hace 4 años pero él no podia hacer nada más y estaba aprendiendo a sobrellevar aquello que le atormentaba cada noche desde aquella atrocidad.
Una pastilla. Dos pastillas. Su respiración se tranquilizó.
Entonces lo vio, esos ojos felinos color miel, tan hermosos para el ojo humano, su piel de lejos se veia reluciente y sin un rastro de imperfecciones, de lejos y de cerca seguia siendo igual o hasta mas perfecta, sus mofletes de un tono carmesí adornado con una cicatriz visible a la vista de quien pudiera verla, Seokjin se llamaba así mismo el hombre más afortunado que haya en la fas de la tierra, simplemente no era feliz con cosas banales, él era más que feliz teniendo a su lado aquel individuo que estaba a unos pocos metros de él, luciendo tan vulnerable con cada paso que daba
─ Te extrañe ─ un puchero visible fue lo que siguió, sentándose a unos pocos centímetros de él ─. ¿ Dónde estabas?
─ Con mamá, no me mires así ─ su vista se dirigio a otro punto tan lejano para no ver aquella mirada que le daba Yoongi ─, sé lo que esta sufriendo y es por eso que no la puedo dejar sola, sólo deja de mirarme así. Por favor.
─ ¡Sabes que no tienes que ir con ella! Yo te necesito jinnie.
Las respiraciones de ellos era lo unico que se lograba escuchaba tras aquel arranque, Seokjin preferia no decir ninguna palabra antes de empezar a arrepentirse, siempre era así, no podia decir la palabra mamá porque a Yoongi no le gustaba y llegaba a ponerse un tanto histérico.
Yoongi empezo a llorar a su lado, él solamente se limito a observar como siempre, era lo unico que podia hacer en estos casos y en todos en realidad.
Deseó poder tocar sus mejillas, poder abrazarlo y besar sus gruesos labios, poder transmitir un poco de seguridad y valor, para que él deje a un lado sus dolores.
Tambien deseó ser él el que no tuviera pulso, ser él que murio a lado de su padre y hermano, en aquel trágico accidente donde le quito la vida a sus seres más queridos, le habian quitado al amor de su vida y eso nunca le perdonaría a la vida. Nunca perdonaria que le quitaron a su persona especial.
Recordó el ultimo dia de la vida de su amado, su madre no dejaba de gritar, ella no escuchaba simplemente gritaba y gritaba, ojala nunca le hubiera dicho sobre su prometido. Le habia confesado todo lo que se guardo durante largos años, donde su hijo mayor era homosexual y estaba en una relacion con un hombre, para una mujer culta donde la palabra de su Dios era lo primordial. Era el pecado más atroz de lo que se pudo imaginar.
Cuando Seokjin estuvo lista para presentarle al amor de su vida, éste no llego a la cena, ni su padre, ni su hermano. Ellos habian ido por él al aeropuerto, pero nunca mas volvieron.
Dejando un gran vacío en su alma.
─ Te puedo escuchar toda una vida, pero no podré tocarte.
Le miro con tanta dulzura, como si Yoongi fuera lo más precioso y así era en los ojos del contrario, la belleza de Yoongi no se asemejaba a ninguna otra, era autentica. Estaba seguro que la perfección existía, porque la estaba presenciando.
De un segundo a otro su mano estaba llena de aquellas pastillas que tomaba a diario, supuestamente para mantenerlo cuerdo pero le hacia lo contrario, Yoongi cada vez más lo visitaba y ya no era simplemente en sus sueños.
Las miro y no dudo ni otro segundo en meter ese puño de pastillas para ir con su amado, su cuerpo dejo de sentirse y todo se volvia cada vez mas oscuro.
Y allí estaba él, con la diferencia que ahora sí podia sentirlo.
Ahora Seokjin era feliz junto a Yoongi, como siempre tuvo que ser.
♡
Disculpen si hay errores, :(
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( Ksj • Myg );; Sensornyy
Fanfiction⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀❨ J I N S U ❩ ── Te puedo escuchar toda una vida, pero nunca podré tocarte. (🎭); sensornyy ; tocar (🎭); ©outrxear (🎭); 200609
