Un comienzo inesperado

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Entonces... encontré interesante el hecho de que no habia muchos crossovers de la franquicia S.T.A.L.K.E.R que haya visto, así que simplemente quise darle un poco más de emoción a mi vida. Tal vez a alguien le agrade leer este fanfic.

También me resulta algo exasperante saber que en el español se utiliza una raya — para determinar los diálogos entre personajes y no las comillas a las que estaba acostumbrado ya que esas son del lenguaje inglés... Ciertamente, leer una gran cantidad de historias en inglés puede que haya atrofiado mi ortografía.

¡Qué dolor de cabeza!

Sin más dilación, que tenga una buena lectura.

Pensamientos.
Charla —
Texto.

(...)

Pável acababa de cumplir la mayoría de edad y dejó la casa de sus padres para hacer dinero en la Zona. Muchas historias de supuestas personas que habían dejado la vida de Stalker venían por todas partes y hablaban de lo que se veía y hacía en este inhabitable y fascinante sitio.

Esto solo hizo que la emoción de Pável creciera tanto que él mismo quiso convertirse en un Stalker. Y ahí se encontraba él, saltando una cerca de alambrada que dividía legalmente la Zona de exclusión con el resto de Ucrania.

Él se cayó al suelo de manera brusca al no tomar en cuenta el barro que había pisado y resbaló, haciendo que su ropa, una chaqueta de cuero marrón oscuro junto con unos vaqueros negros y zapatillas blancas, se ensuciaran.

Levantándose del suelo, Pável recogió su pistola Mákarov y procedió a adentrarse en los pantanos.

Los pantanos mismos eran el lugar más alejado del centro de la Zona, pero no por eso era el más seguro. Una gran cantidad de bandidos y mutantes habitaban allí, desde el renegado psicópata hasta algún que otro mercenario. Desde el típico jabalí mutante hasta la temible "Cosa del pantano". Un paso en falso en este lugar significaría la muerte de cualquier Stalker, ni el mejor equipo te salvaría si te cortan el cuello por detrás. Sobre todo se hacía muy difícil la visibilidad por allí, ya que la maleza alta junto con la gran cantidad de anomalías hacían casi imposible el paso libre.

En estos momentos, Pável tenía que ser muy cuidadoso con su andar, pues podía quedar atrapado en alguna inspección de rutina que hacían los militares cerca de la barricada poco efectiva que Pável acababa de saltar.

—Jeje, estos tontos creen que pueden detener a un hombre libre con una simple alambrada.

Apenas dio dos pasos, Pável escuchó un zumbido ensordecedor muy cerca para su comodidad.

—¡Ey, qué demonios-! —Pável maldijo en voz alta, pero eso no detuvo que las balas sigan volando hacia su posición.

Inmediatamente, Pável empezó a correr en zigzag, tratando de esquivar las balas que, por alguna razón, no se escuchaba el sonido de disparos por ninguna parte. Pável estaba seguro que así no funcionaba, él mismo había disparado su Mákarov antes y el atronador sonido que hacía era algo molesto.

Llegó a lo que parecía ser un pequeño puerto pesquero, ya que habían dos casas y una en particular estaba parcialmente enterrada el agua, siendo esta un almacén de botes junto al río.

Corrió y se puso detrás de una de las casas. Aún podía escuchar las balas chocando contra la pared de madera y el suelo circundante.

Pável se estaba poniendo muy nervioso. Apenas acababa de llegar y ya estaba a punto de morir. La situación en la que se encontraba le hacía querer volver a su casa y disculparse con sus padres por la estúpida decisión que tomó.

El Último Deseo del MonolitoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora