Dinero del Futuro

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Nos encontramos en un tiempo donde volver al presente es vital para evitar las catástrofes emocionales, superar los viejos baches del sentimiento y sobre todo para poder tener la mente limpia en el tan comentado aquí y ahora.
Es aquí y ahora donde podemos tomar las decisiones, donde objetivamente se hacen los cambios y es aquí y ahora en donde te encuentras leyendo, por lo tanto es el espacio perfecto para aprender y transformarse con tan solo utilizar la atención plena a aquello que genera interés.
Durante las últimas décadas del siglo XX como humanidad nos preguntamos sobre el futuro, ya que los avances tecnológicos y el sistema capitalista nos habían sorprendido con las grandes proezas que que se acercaban a nuestro horizonte de posibilidades como obtener nuestras propias viviendas, automóviles, la posibilidad de viajar y conocer el mundo y el hecho de dejar el lugar de origen para crear mejores condiciones de confort.
Aquellas tendencias y avances generaron en el especulativo comunal las grandes incógnitas de como sería el futuro, las mas progresistas nos ilusionaban con un mundo donde todo se automatizaba al inmediato de nuestro deseo y donde el cielo, el espacio, el centro de la tierra y los otros astros nos pertenecerían pues habíamos superado como especie grandes problemas biológicos como la enfermedad y el manejo de recursos, el desplazamiento eficaz sobre nuestro mundo y la mira a otros.
Ese futuro en algunos extremos literarios fue utilizado para crear atmósferas de suspenso y sorna con respecto a las otras avenencias colectivas y generó polémica e intrigas entre los sectores mas radicales y de tendencias pesimistas.
El dinero como referencia al éxito personal se convirtió en una aspiración asequible durante el siglo XX, no solo como el símbolo de la abundancia, si no como el parnaso hacia una mejor calidad de vida; en esta transformación del pensamiento sucedió que muchas disciplinas espirituales redujeron sus adeptos y fue el dinero ocupando la posición de los ídolos.
El dinero es hoy un mecanismo de intercambio o trueque, es el resultado de siglos de perfeccionamiento, ha superado tantas adversidades y se ha podido convertir en sinónimo de poder o estatus que incluso con el avance tecnológico de los 90 pudo saltar al modelo virtual haciéndolo casi invencible como método para la adquisición de bienes, servicios y alimento. Es el contenedor de una energía que proviene del tiempo futuro, convierte ese futuro en un benefactor que nos sirve y porta fachada de un aliado para nuestra subsistencia como sociedad de orden.
El dinero nos brinda la ilusión de poderlo acumular y con él satisfacer necesidades en tiempos de austeridad, necesidades complejas como adquirir una propiedad o incluso un vehículo, poder sobrellevar una enfermedad y hasta pensado esta que es el mecanismo con el cual se podrían pagar las curas.
En nuestro modelo del capital es el dinero una lluvia en plena sequía que vaticina la prontitud de los tiempos de pastos verdes, una razón mas desde la perspectiva psicológica por la cual se le asocia ese color, sin embargo el dinero a diferencia de todo lo verde de la naturaleza es un medio frío y carente de vida propia, es un objeto que recibe muestra energía vital y con ello se transforma en la herramienta ideal para cualquier transacción que nos provea de una resolución.
Cuando el dinero entra a nuestras mentes del aquí y el ahora con una atención plena nos transporta en subliminal hacia el futuro donde las cosas no pueden ser mas objetivas que en el presente.
Ahora que nos encontramos en las nuevas estrategias, la implementación de medidas que permitan volver al tránsito de nuestras vidas, hay una invitación para que el presente sea el lugar donde entendamos que el dinero es una herramienta más, que si bien puede coadyuvar a las resoluciones no es la única fuente de abundancia y menos el maná que nos permitirá llegar a esa tierra prometida, regresar a una disciplina que nos calibre la mente en una atención al presente, con plenitud y confianza a lo que en verdad valemos como individuo. Es la oportunidad perfecta hoy que vivimos en el futuro del siglo XX. Se puede transitar con una conciencia en paz y es un camino mas seguro si en los sueños aún se ilumina un mañana.

Raul E. Montero

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⏰ Última actualización: Jun 06, 2020 ⏰

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