8- ¡Nuevos amigos, nueva vida! (Jocelyn Fairchild)

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Si pudiera ser sincera. Se lo diría sin remordimientos.

-¿Por qué me miras?- Pregunto Lucian

Jocelyn saco la mirada de él. Obviamente pensaba en decirle la verdad, algo que muy pocas veces hacia por miedo a que la critiquen.

Ella, saco su cuaderno y empezó a anotar toda la materia que habían escrito hoy. Estaba muy emocionada porque mañana serían las primeras prácticas de pelea, lo que había querido todo este tiempo. Pelear contra demonios y ser una leal cazadora de sombras.

De algunas forma, ese mundo le asustaba y a la vez, le atraía. Pensaba que si algún día tenía una hija, podía enseñarle a luchar como a ella le enseñaron.

Pronto. Su mente vago por otros lugares, veía cosas irreales y fantásticas.

El ruido de la campana la despertó y la sombra de Lucian apareció.

-Vamos. Quiero prepararme para mañana

-¡Vamos, entonces!- Se levantó de un salto

Miro detalladamente a Lucian, con unos pequeños lentes que usaba para leer, y su cabello lleno de rulos.

Para Jocelyn, Lucian era un misterio.

-Estas muy emocionada, ¿Tan hermoso es luchar?

-Sólo imaginatelo, Lucian- Movía sus manos convulsivamente-. Nosotros dos, en un subterráneo, luchando contra demonios ¡Sería la cosa más genial en nuestra vida!

-Iie- Pronunció en japonés

Jocelyn agarro su manga y lo empujó con rabia.

-¿Qué quieres decir con "no"

Él movió su cabeza, parecía decepcionada y ella sabía porque.

-Jocelyn, yo... yo no soy bueno. Tu lo sabes

-Puedes intentar

-Iie- Volvió a decir en esa lengua

La ira bajo por su espalda. Obvio, podía aprender otra lengua, pero no a luchar. Para eso estaban destinados, la caza y muerte de los demonios, la protección de los mundanos sin que ellos supieran de su existencia, morir y seguir sirviendo. Eso significa ser un cazador de sombras, ser leal a ellos y a la Clave. Sacrificarse por el humo y sangre del infierno. Dar el nombre del Ángel delante de todo.

Pero Lucian no veía eso. Él solo veía destrucción y batallas sin sentido.

-¡Iie!- Grito Jocelyn, tomando a su amigo por el cuello y atrayendolo con una enorme fuerza.- ¡No quiero oir rendirte! ¡Aunque todo sea oscuridad, yo estaré contigo para apoyarte. Te guste o no!

Lucian mostró una sonrisa, casi triunfante. Confundió a Jocelyn.

-Serás una muy buena cazadora de sombras, Jocy. Eso te lo aseguro- La tomó por el brazo y miro esos ojos cafés que poseía-. Vamos a comer, para que practiquemos mañana

Ella le sonrió.

Avanzaron hacia el comedor, con sus platos. De repente, la vista de Jocelyn se encontró con la de Maryse. Las dos se saludaron e hicieron señas para sentarse juntas. Al lado de ella venía Robert y Michael, así que no había problema.

Caminaron hacia ellos, pero Jocelyn divisó el horror.

-¡Michael, cuidado!- Le grito, pero ya era tarde. Michael ya se encontraba en el suelo con el plato quebrado en su pecho y sus manos sangrando

Todos miraron hacia él y empezaron a reír. Los agresores no hicieron más que levantarse y burlarse de Robert y Maryse.

-Oye, me contaron que te gustaban las runas. Mira este diseño- Le decía uno a Robert, mientras que este se asustaba

-Miren, aquí esta la hermana de Xavier Trueblood. El traidor que se caso con una mundana

Maryse se levanto y le propino un golpe al chico.

-¡Maldita, perra! ¡Ahora verás!- La sujeto por la camisa con una mano en alto

La tensión de Jocelyn fue mucha. No lo evitó y corrió hacia el agresor.

-¡Déjala en paz!

Se lanzó sobre él. Lo sujeto por el cuello y empezó a arañarlo.

Un ruido se sintió al lado de ella. Hodge estaba golpeando al chico que molestaba a Robert y Lucian al chico que tiro a Michael al suelo.

La pelea siguió por varios minutos hasta que unos alumnos llamaron al director. Este vio la escena, aterrorizado por ver, ahora, a Jocelyn siendo golpeada y Robert igual. Los demás trataban de ayudarlos sin nada de éxito.

Cuando los separaron. Llevaron a Robert, Lucian, Jocelyn, Maryse, Hodge y Michael, a la enfermería. Mientras que los agresores, fueron a dirección.

-¿Segura que estas bien?- Le repetía por enésima vez, Lucian

Jocelyn apretó el paño en su ojo. Dolía al igual que su labio.

-Segura, no te preocupes

Las dos miraron a Robert, quien yacía en una camilla, y en otro, Michael sacándose los pedazos de porcelana de las manos.

-Hodge- Pronunció Maryse, quien lo curaba- Gracias... nunca te había visto así

-Eso hacen los amigos, ¿No crees?- La miro sonriendo

-¿Amigos?- Pronunció Robert. Un poco apenado, limpiándose el labio ensangrentado

-Si- Salto Michael-. Ya hemos creado un grupo, ya nos volvimos los inadaptados de la escuela

-Y no podemos remediarlo- Dijo Lucian agachando la cabeza

-La única manera de seguir es...- Exclamó Jocelyn

-¡Siendo amigos!- Gritaron al unísono

Todos se sonrieron y rieron como verdaderos amigos. Desde entonces, Jocelyn ya no se sintió sola. A parte de tener a Lucian, tenia otros cuatro amigos confiables y divertidos.

Ella miro a cada uno. Todos con historias diferentes, todos con una cicatriz del pasado. Cada uno con un nuevo futuro.

Río.

-Vaya, eso fue muy bonito- Dijo una voz, que aplaudía haciendo que cada uno se volteara para ver

Valentine Mongenstern.

-¿Qué haces aquí, Mongenstern?- Reclamó Lucian

El pecho de Jocelyn subía y bajaba. ¿Será que vino por mi? Se pregunto Jocelyn.

-Vi lo del comedor y decidí venir a verlos. Les tengo una propuesta

-¿Qué cosa?

Los inadaptados (Cazadores de sombras)Where stories live. Discover now