Fin.

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La vida es un ciclo sin fin, triste de aquellos que desean finalizar su carrera pues se encontrarán a si mismos en el comienzo de una nueva...

Desperté en mi pequeña habitación, me asomé por la ventana y el resplandor del sol me dió el aviso de que era pasado el mediodía. A mi lado estaba la caja de la pizza que había ordenado anoche, me levanté con todo el pesar que conlleva haber dormido más de 12 horas (¿qué misterio es ese que cuando duermes poco te levantas con energías y cuando duermes mucho te levantas con sueño? creo que nunca lo sabremos) revisé mi teléfono y vi que tenía 4 llamadas perdidas del único ser humano que todavía me soporta: mi amiga Ellie.

Es mi amiga de infancia, vive a unas cuadras de mi edificio y nunca deja de estar en contacto conmigo (mi bendición y maldición). De niñas hacíamos todo juntas, cuando me casé fué mi dama de honor, ella siempre estuvo en contra de la corriente y de todo aquello que es normal para una »sociedad retrógrada« como suele decir. Es alta, usa su pelo lacio por la cintura y a veces siento que desafía la gravedad cuando camina. Cuando éramos niñas Ellie sufría de bullying por su caminar ya que se asemeja al de un pato pero con el tiempo aprendió a defenderse y ahora es toda una diosa que podría patearle el trasero a cualquiera fácilmente.

Me levanté de la cama y me dirigí al baño, las ganas de darme una ducha eran nulas pero llené la bañera de igual forma.

••••

Mamá, ¿Te imaginas que cada gota de agua sea una personita? —preguntó Lana intrigada —Y que cuando saltan así es porque las otras la sacan? cuántas personas estarían en una tina mami?

Wow, serían muchas personas en un solo lugar Lana, ¡ni en un concierto habría tanta gente!

Hola pequeño tú, gracias por limpiarme -dijo Lana contemplando una gota de agua en su dedo índice.

Bueno, vamos ya, es hora de salir.

Mamá, ¿mañana puedo acompañar a papá a buscar a los abuelos?

—Lana, tu papá va al otro lado de la ciudad, además, pensé que me ibas a ayudar con el pavo —contesté con una falsa decepción —. ¿Quién será mi ayudante de cocina?

Tal vez pueda ayudarte al llegar, soy buena poniendo la mesa —contestó poniendo a prueba su poder de convencimiento.

Bueno, tendrás que estar despierta muy temprano ¿está bien? —dije dándome por vencida —. Papá saldrá casi de madrugada y si no estás lista, te quedas.

Ya verás mamá que voy a ser yo quien despierte a papá —dijo Lana con alegría.

•••

Salí del baño sin ducharme y con el corazón a punto de estallar, el aire me faltaba, por mucho que tratara de no recordarlos era una tarea imposible, me dejé caer en la cama con tal de no pensar, de que a mi mente no viniera su olor ni su sonrisa, pero por mucho que quisiera ahí estaba plasmada en el centro robando todas las atenciones... Y de alguna manera quería acabar con todo, quería acabarlo ya.

El teléfono sonó, vi que era Ellie otra vez y le contesté.

—Te estuve llamando todo el día, ¿qué hacías? —dijo Ellie obstinada.

AWAREWhere stories live. Discover now