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Era un 17 de febrero, cuando Park Jinyoung y Lim Jaebeom cumplieron tres meses de noviazgo, un noviazgo envidiado e idolatrado por diferentes personas.
Y es que, ¿cómo no envidiarlos? eran la pareja perfecta, llegar a la escuela, sentarse juntos antes de entrar a sus clases separadas (pues eran de diferentes grados), y al empezar el descanso, buscarse desesperadamente, para que al cabo de unos minutos, sus manos se juntasen entrelazando sus dedos, y terminar sentado uno al lado del otro, recargando sus cabezas, pronunciando una y mil veces las dos palabras que todos ansiamos escuchar, "te amo" susurraba Jinyoung al oido de Jae, "te amo" murmuraba Jaebeom al final de cada beso.

A unos cuantos días de celebrar San Valentín, Jae llegó con una carta para su amado, tres meses era el tiempo de su relación, tres meses de amor y entrega total. Igualmente, Jinyoung le esperaba con un regalo hecho con todo su amor, "eres a quien más admiro, y a quien más he amado en el universo" era la leyenda del pequeño papel doblado con sumo cuidado dentro del regalo del ya nombrado.
Se habían vuelto mejores amigos, novios, y confidentes.
El día siguiente, después de salir, Jinyoung esperaba a su pareja fuera del instituto, con ansias, feliz, y ciertamente emocionado. El susodicho llegó, pero no solo, estaba acompañado de Choi Youngjae, un chico de la edad de Jinyoung, un sol por completo, alguien a quien todos adoraban.
Miles de ideas llegaron a la cabeza de Jinyoung, al ver que su novio, Jaebeom, le pidió esperar para poder despedirse de su acompañante, cosa sumamente extraña. Cuando al fin terminó, Jaebeom se acercó a Jinyoung, le dijo que debían hablar, pero pidió que esperara. Se despidió, y suspiró, sin dejar un beso sobre los labios gruesos de Jinyoung, quien se iría por su cuenta, pues su hogar era a unos cuantos pasos.
Jinyoung no podía dejar de pensar en lo que pasó, cuando recordó que al siguiente día no habría clases, suficiente le bastaba con no poder ver a su amado por las tardes, ¿y tardaría un día y medio en verle esta vez?.
Las ideas volvieron a su cabeza un rato después, sin poder quitarlas de su mente: "¿será que le gusta?", "¿será que no quiere estar más conmigo?" "¿acaso hice algo mal?", estas preguntas y algunas más, siguieron rondando su cabeza toda la tarde y al día siguiente.
Llegó el día, el día en que por fin vería a Jaebeom, estaba emocionado, roció un poco de loción sobre su cuello, acomodó y peinó bien sus cabellos, para dar una buena impresión.
Al llegar a la escuela, buscó con la mirada a el menor, y al encontrarle, corrió hacia él, para sentarse unos segundos después, uno al lado del otro, como ya era de costumbre.

imssy ‹JJPROJECT›Stories to obsess over. Discover now