Acababan de iniciar las vacaciones de verano y el primer día hice lo que haría en cualquier Sábado, me desperté y bajé a desayunar. Terminando de desayunar, mis hermanos y yo salimos al patio pero en cuanto abrí la puerta note que había un camión de mudanzas en la privada de a lado por lo que volví a entrar junto con mis hermanos y le avisé a mis papás, después de eso ya no salí.
(...)
Ya era de noche, no era muy tarde pero mis padres y mis hermanos ya se habían ido a dormir por lo que yo también debía pero simplemente no podía, así que encendí la lámpara de mi mesita de noche y me puse a leer. Todo estaba en silencio y oscuro, solo éramos mi libro y yo cuando escuché un ruido, me quedé impactada ya que provenía de mi balcón. Me levanté muy silenciosamente y poco a poco me fui acercando a la puerta de mi balcón, solo me asomé atraves de la cortina y a lo lejos alcancé a ver la silueta de una persona de lo que parecía ser un chico, no vi muy bien su rostro ya que todo estaba oscuro pero esto me asustó demasiado por lo que decidí inmediatamente regresar a mi cama, me acosté y con todas mis fuerzas intente dormirme pero no podía, simplemente miraba el techo y poco a poco me fui quedando dormida.
A la mañana siguiente desperté, aún seguía impactada, deseando que lo de anoche fuera un sueño. Era algo temprano y no se escuchaban ruidos por lo que supuse que mi familia aún no había despertado así que me levanté de mi cama y con algo de miedo abrí lentamente la puerta, no completamente de manera que esta no me permitiera ver más allá de mi balcón, y ahí, en el piso de este, se encontraba una piedra con estambre de color rojo alrededor el cual sostenía un papel. Agarré la piedra, le quité el estambre y abrí el papel, el cual decía:
-Hola, soy nuevo, me acabo de mudar :)
Me quedé pensando y supuse que era una de las personas que se estaban mudando a la privada de al lado. (Mi casa no estaba en la privada, estaba al lado pero mi balcón daba hacia la privada). Y en eso algo me saco de mis pensamientos, lo cual me asustó mucho, era otra piedra. Yo la agarré rápidamente y me asomé por detrás de la puerta y ahí pude verlo, era un chico, con cabello castaño claro, parecía de unos 13 o 14 años e inmediatamente me volví a esconder detrás de la puerta, le quité el listón a la piedra y agarré el papel, el cual decía:
-Creo que eres la única más o menos de mi edad y espero que podamos ser amigos :)
Yo entre a mi cuarto, busqué una pluma y escribí:
-¿Que edad crees que tengo?- volví a amarrar el papel en la piedra, saqué mi brazo por detrás de la puerta y se la arroje. Vi como saco una pluma de su bolsillo para después volver a lanzarme la piedra pero esta vez con menor intensidad, de manera que no hiciera ruido y solo cayendo en el piso. La abrí:
-La misma edad que yo
-Y que edad tienes tu?
-13, y tu?
-Solo diré que entre los 12 y 15
-De acuerdo ;) Como te llamas?
-Llamame cinco. Y tu?
-De acuerdo, no me dirás, entonces llámame tres
-De acuerdo, debo irme. No sé si me gustaría verte pronto- solo vi cómo al abrir el papel, él solo sonrió para después sacudir su mano dando a entender que se estaba despidiendo para finalmente darse la vuelta e irse, yo simplemente me levanté, cerré mi puerta y me puse a leer. No podía concentrarme mucho ya que aún estaba algo sorprendida por lo que había sucedido, no sabía si asustarme porque era alguien extraño o alegrarme porque era un nuevo amigo pero intenté no darle importancia y volver a concentrarme en mi lectura.
