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"Y ahí estaba, tirada en la cama pensando, pensando en como salir adelante, débil y triste sabiendo que estaba en una guerra constante conmigo misma, que no iba a terminar aunque rezase." 

Cerré el bloc de notas de mi madre cuando sentí un pequeño estruendo en las escaleras, lo escondí lo más rápido que pude entre las sábanas e intenté disimular los nervios cuando vi a mi madre desesperada entrando a mi habitación.

-Adisson, tengo que irme a trabajar y no encuentro una libreta negra- se notaba ansiosa y muy nerviosa -ahí tengo todos los datos de mis clientes y la necesito- era obvio que mentía, ese bloc era una de las cosas mas desgarradoras y desalentadoras que leí en toda mi corta vida. 

-¿Buscaste en tu oficina?- intento mostrarme lo mas tranquila posible, sé que si le llego a decir que lo tengo me mataría, nunca le gustó que la gente se metiera en sus cosas, y menos en una cosa tan personal como ese bloc.

Mi madre se fue, cerrando la puerta, como siempre sin decirme nada. Cuando sentí el motor de su auto y el ruidoso portón mecánico abrirse, decidí volver a leer ese bloc.

"Quién diría que Alice Moore, reconocida mundialmente, sea tan estúpida como para pensar en el asesinato de una persona siendo abogada penal, teniendo absolutamente TODO lo que pensaba cuando era pequeña"

Se me heló la sangre, me quedé con la imagen en la cabeza de mi madre asesinando a alguna persona, esto es solo el comienzo de un inmenso bloc del cual mi madre nunca se separó, hasta ahora. Me fui a bañar para despejarme un poco de mi situación, sentía como cada músculo de mi cuerpo se relajaba con el agua caliente que desprendía la ducha, pero esa sensación no duró mucho. Cuando salí me hice el desayuno, simple, un sándwich dulce y un batido de fresa. Volví a subir a mi habitación, y me senté en la cama a hace tarea y a desayunar, hablé un poco con mi mejor amigo, Jay, realmente se llama Jayden, es un chico muy atractivo, de pelo castaño, ojos verdes y siempre está feliz. Siempre me ayudó a salir adelante y siempre me aceptó tal como soy.

Lo llamé como todas las mañanas y estuvimos hablando un buen rato, hasta que solté la bomba.

-Encontré un bloc de notas de mi madre- Enseguida me interrumpió.

-¿Y que tiene de malo?- 

-Déjame terminar- me reí un poco y proseguí a contarle -Mi madre escribió cosas como "estoy en una constante guerra conmigo misma" o "Quién diría que Alice Moore sea tan estúpida como para pensar en el asesinato de una persona"- Jay se quedó callado

-¿Tu madre? ¿Escribió eso?- dice con la voz temblorosa y nerviosa.

-No se, pero esto recién comienza- estuvimos hablando un rato más y decidimos juntarnos en el Time Square, nuestro lugar favorito y en donde pasamos la mayoría del tiempo, ahí mismo nos conocimos cuando éramos pequeños. corté la llamada, escondí el bloc de mi madre en su habitación y me arreglé para ir al Times Square. Cuando salí de casa, me subí al Uber que había pedido, le dije la dirección y esperé que llegáramos al destino.

-¿Que hace una niñita tan linda sola?- se me revolvió el estómago apenas escuchar al conductor del Uber decir eso sobre mí.

-¿Y si te callas la boca?, tu trabajo es llevarme no intimidarme, señor- le dije con la voz mas tranquila del mundo y se quedó callado, por todo el camino, pero notaba como iba por otros lugares para confundirme. Cuando llegamos le dí el dinero, y me bajé. Fui a donde nos juntábamos siempre con Jay, a un Starbucks. Lo vi desde fuera y lo fui a saludar, el me abrazó con fuerza, a lo que yo a el también.

-Hola princesita- me da un beso en la frente y me sonríe -¿como estás?- nunca deja de sonreír cuando está conmigo y amo eso.

-¿Bien y tu?- le saco unos mechones de pelo de su cara y me queda mirando por un buen tiempo. -Holaaaa, ¿estás bien?- Le paso la mano por la cara y el se ríe.

-Sí, perdón, estoy en mi mundo, vamos a comer por ahí- me dice con la sonrisa de siempre y vamos al In-N-Out. Yo me pido una Double-Double Animal Style y el una Chesseburger normal. 

Comimos fuimos a un parque y nos quedamos un buen rato sentados al sol contra un roble añejo, me recosté en su pecho y el me empezó a acariciar el pelo.

-Te amo, Adi- me dice con una voz muy bajita a lo que yo le respondo.

-Yo también Jay- me dió un beso en la cabeza y me quedé dormida.

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Bienvenidos a mi novela ficticia amigos, quería cambiar un poco y no hacer fanfics, espero que les guste y que tenga apoyo aaaaaaa <3

SCIAMACHYOnde histórias criam vida. Descubra agora