Canal equivocado

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William decidió levantarse de la cama, los rayos del sol se colaban por la ventana y el calor se había vuelto insoportable. Se dirigió a la cocina y tomo una cerveza. Hizo su recorrido habitual por la casa, el cuarto de Anastacia tan limpio como siempre contrastaba con el desorden que tenia Leo en el suyo.

Eran las 2, los chicos regresarían del colegio alrededor de las 6. Ya había solicitado sus vacaciones en el trabajo y tenia poco que hacer. Pensó que por los últimos meses siempre llevo la misma rutina, ir al trabajo por las mañanas y acabar la noche con sus compañeros en el bar.

Sí, en los ultimos meses William se habia dejado arrastrar por su rutina, era su forma de abstracción, su manera de ignorar, como resultado sus hijos se habian vuelto unos desconocidos.

Al principio, despues de que pasara la tormenta, cuando la casa se silencio, cuando lo necesitaban más, William se refugio en su trabajo, se refugio en la bebida y en las malas excusas. ¿Qué era un hogar sin una familia? Los pocos momentos que pasaba en casa, cuando el mareo le era insoportable o el bar estaba cerrado, los pasaba encerrado en su cuarto.

La casa la mantenia Anastacia, ella se encargaba de la limpieza, de la comida y de Leo. Era un acuerdo implicito entre William y ella. Anastacia se volvió la persona más fuerte de la familia, se obligo a si misma a crecer, a soportar el abandono de su padre y a cargar con su hermano que no le facilitaba las cosas

—Dejame en paz, tú no eres mamá, no necesito que me estés cuidando.

—Ana, no regresare por unos días, el trabajo me tendrá muy ocupado. Te dejo los gastos de la semana en la tarjeta.

Se había acostumbrado a escuchar.

Willam se sento en el porche. Cerro los ojos y trató de entrar en si mismo. El calor fue remplazado por una brisa que lo arrullo hasta dormir.

Sus sueños lo llevaban al pasado, siempre al pasado, aveces lo llevaban a la primera vez que vio el mar, a las fiestas de año nuevo, a sus amigos de la infancia, pero principalmente lo llevaban a ella.

El pasado es solo una historia que nos contamos a nosotros mismos, habia mucho en su pasado conjunto que no quería olvidar, sentía que si lo dejaba ir solo se volverian escenas borrosas, como sintonizar un canal que solo pasa estatica, y que algún día ya no podría recordar.

Esta vez su sueños lo llevaron a antes de que los chicos nacieran, a Isabel en cama.

—Voy a estar bien, no necesitas pasarte el día aquí conmigo.

Isabel tenia un corazón muy débil, William temia de las complicaciones que el embarazo le traeria.

—Sé que te preocupas por mi, pero escuchaste lo que dijo el doctor, que con los cuidados necesarias todo saldría bien. Yo estoy muy emocionada ¿O esque emocionarme tanto también me hará mal?

—Lo sé, lo sé. Yo también estoy igual de emocionado

—Así es! Recuerda lo que dicen "Vida atrae más vida" Acércate, ven, dame la mano. Tú eres un poco tonto, pero estoy seguro que serás un buen padre y yo te juro que no me iré a ninguna parte

¿Pero esto era así? Desde que empezo a tomar conciencia del mundo William se preguntaba que sería de su vida. Que errores irreparables cometería, como los evitaría ¿Se convertiría el en alguien superado por sus miedos; arrastrado por sus emociones? ¿Tendría hijos? ¿Sabria amarlos? ¿Qué les podría enseñar sobre el mundo? ¿Para empezar que sabia el del mundo? Estas preguntas en su infancia parecían tan lejanas, y ahora el mundo le exigía respuestas.

—Para, se te ve en la cara. Tienes el mal hábito de sobre pensar las cosas

Isabel apretó muy fuerte su mano

—Te acabo de prometer algo, yo no me ire a ninguna parte

William pensó que no era necesario tener las respuestas ahora, que quizá no tenia nada de que tener miedo, que la mano de Isabel siempre lo sujetaria así de fuerte.

—Sí, esa cara me gusta más, no te ves tan mal cuando sonríes, deberías hacerlo más seguido. ¿Has pensado que...

Y de repente, la estatica.

—No creo que sea bueno que te quedes dormido aquí, te vas a resfriar.

Era Anastacia, acababa de regresar del colegio.

"Me puso una manta encima"
-Sí, sí, ahora iré a mi cuarto ¿Dónde esta Leo?

—Esta con Erika ¿Sabes quién es? Suele venir a la casa

William no tenia ni idea, pero eso explicaba el desorden en su cuarto. "Así que ya esta en esa edad" Pensó para si mismo.

—Ya, no sabes. Va con el en su clase, y vive a unas calles de aquí, no debe tardar en llegar.

—Ire al cuarto. Dile que empiece a hacer sus maletas, nos iremos pasado mañana.

—Estas tan enfrascado en hacer este viaje ¿Qué sacas de esto? ¿De dónde viene el repentino interés de pasar tiempo con nosotros?

—¿Te molesta? —Realmente pensó que estaba molesta, pero no era así, hacia tiempo que Ana no se permitia enojarse.

—No, solo quiero saber —Bajo la cabeza —. Solo quiero saber, hay tantas cosas de las que nunca nos has hablado

—Esto no se trata acerca del viaje, ¿Qué es lo que quieres saber?

—Sé que mamá estaba muy enferma, pero estoy segura que su enfermedad no la mató... Como esque ella —Tenia las palabras atoradas en la garganta, meses de palabras se negaban a salir.

—Ana, también empieza a hacer tus maletas —William se levantó—. Gracias por la manta.

El lo sabía, sabía bien lo que Ana quería preguntar ¿Cómo esque murió? Sí, sí ¿Cómo esque paso todo? No fue la enfermedad, ni de cerca la enfermedad. ¿Cómo fue el último día? Gritos y más gritos ¿Porqué había tanta sangre? ¿Porque se ve tan enojada? Solo quería que le sujetará la mano.

—No, no te acerques... ¿Porque...

Y de repente... la estática

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⏰ Last updated: Mar 04, 2025 ⏰

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