Tengo ciertas ideas sobre los sueños y los anhelos, para ser un adolescente me pasa demasiado seguido fantasear con amigas o desconocidas. Sé que estoy en esa edad, pero casi siempre me siento excitado de alguna forma. Ya me pasó en el salón del colegio cuando una amiga se sentó al lado mío y puso de casualidad su mano en mi entrepierna. Asumo que no fue casualidad porque me tocó y aún así seguía ahí, y eso que yo estaba duro. La noche de ese día tuve mi primera fantasía.
En el sueño...
Llegué cansado del colegio a su casa, Emilia era mi compañera del trabajo de ciencias y debíamos tenerlo listo para el fin de semana. Era tarde y sus padres seguían en el trabajo. Me dijo que se iba a duchar y que luego avanzaríamos el trabajo, acepte y me senté a esperar en la sala. Ella subió las escalera, luego de unos minutos escuche la ducha abrirse. Entonces tocan el timbre de la puerta, me asomo hacia la ventana y había al parecer un cartero, ¿Por qué no solo dejaba el paquete y ya? ¿Quizá necesita la firma de la persona que recibe? empecé a pensar, entonces el timbre vuelve a sonar y subo las escaleras para avisarle a Emilia, busco de donde suena la ducha y me voy al final del pasillo. Veo una puerta entreabierta, donde proviene el sonido de la ducha, mi corazón empieza a golpear a mil por hora y me acerco lentamente. Asomo la mirada y veo a Emilia en la ducha, veo su hermoso contorno desnudo mojándose pero no la veo duchándose, sino sonrojada, con los pezones duros, sobándose. Tengo una gran erección y todo mi cuerpo se estremece, me siento terriblemente excitado, no aguanto las ganas y me bajo el short de educación física y empiezo a masturbarme viéndola. No lo entiendo, esta sensación es lo mejor del mundo, escucho como Emilia gime, y yo gimo con ella. entonces ella se da la vuelta y me mira. Yo me asusto y me detengo, se queda mirándome seriamente y me mira de arriba a abajo. Apaga la ducha, sale cuidadosamente y se acerca hacía mi, yo estoy congelado sin mover ni un musculo y sin ni siquiera respirar. Acerca su rostro a un centímetro del mío, pero no desvío la mirada. La tensión aumentaba cada vez más y entonces de golpe me empieza a besar y agarrar mi miembro. La excitación retoma mi espíritu y le correspondo mientras me desnudo y ambos nos tocamos y nos mojamos. Empieza a masturbarme mientras la masturbo y la hago gemir, la sobo con suavidad y gime en mi hombro, mientras yo gimo mientras la beso, se acerca hacía mi y agarra mi verga con su mano, mi pene duro y jugoso por el semen empieza a endurecerse más y ella se apoya contra la pared y luego me mira con deseo. Sé lo que tengo que hacer, me acerco lentamente, agarro sus pechos desde atrás, y acerco mi pene, nuestros cuerpos cada vez se acercan más, siento su cuerpo, toda mojada, me acerco cada vez más, no aguanto.
Suena el timbre
Despierto, no era el timbre, estaban tocando mi puerta y mi madre me dice que voy a llegar tarde al colegio, me levanto de la cama y me estiro. Noto que eyacule en la cama, me tengo que ir antes de llegar tarde y me olvido de eso. Me cambió, agarro mi mochila y me voy hacia el lugar que iba a ser el inicio de todas mis experiencias sexuales, mis deseos, mis anhelos, mi dolor y sufrimiento.
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Fantasías de un joven promedio
Teen FictionLas fantasías de un joven universitario se están volviendo reales. Una por una van cayendo las chicas con las él fantaseaba y esto le trae muchos problemas. Las fantasías lo acorralan y su bendición se convirtió en su maldición.
