Esta no es una típica historia de amor adolescente. O quizá lo es. No estoy cien por cierto segura pero lo averiguaré.
Todo empezó cuando tuve el desagradable uso de la razón y del enamoramiento. De la razón aún no estoy muy segura, porque mi vida fue algo anormal a lo de una chica común y no es que quiera decir que las demás chicas son... ¿Inútiles? No sé cómo expresarme pero estoy segura que me entendieron o eso espero. El punto es que existe mucho drama en mi vida desde que tengo conciencia y es preferible tener una vida común a la que yo estoy pasando.
No espero poder ser comprendida porque ni yo lo hago, quizá haya muchas personas, tanto hombres como mujeres que están pasando por la mía situación que yo, pero algo similar, si fuera totalmente parecida sería extraño y de uno en un millón. Pero esto no se lo deseo a nadie.
Las personas se deprimen por millones de razones, algunas personas tiene depresión porque fueron al psicólogo y se los diagnosticaron, o quizá las personas piensan tenerlo por malas experiencias de sus vidas, hay algunos que solo lo dicen tener por llamar la atención o peor aún, que no sepan que lo tienen y esos son los peores casos dependiendo el grado, ya que pueden llegar a suicidarse, las personas sufren de depresión de distintas formas, pueden comer mucho, no comer, dormir mucho, no dormir, estar tranquilo y sentirse feliz por fuera pero por dentro ser todo un desastre. En fin, existen muchas posibilidades pero no todos lo saben ni siquiera sus seres queridos.
No los quiero aburrir, pero se me hizo un factor importante, ya que todo adolescente cuando se siente mal por algún fracaso amoroso suele pensar o pasar por depresión y mucho de los casos terminan en malos pasos.
Mi vida no es muy asombrosa que digamos, en realidad nada es lo que parece, suelo ser una chica solitaria y muchas veces las personas me dicen que nunca hablo o hacen chistes crueles como que no conocen el sonido de mi voz, o que hablo muy bajito y que nunca paso por percibida, que soy asocial y entre otros tipos de chistes crueles pero realmente ellos no saben porque somos así o qué o quienes nos hicieron así.
Al menos yo suelo ser un desastre con mi familia, no soy tan callada como me pintan, o si estoy con mis amigos cercanos o mi pareja.
Regresemos al tema principal. Mi nombre es Blair, y aunque se escriba raro, no se pronuncia tal cual. Todo empieza cuando me cambié de escuela, mi familia tuvo que mudarse de ciudad, aunque realmente solo estaba a una hora, pero en fin. No tuve de otra, era menor de edad y aunque fuera mayor estoy muy segura que igual tendría que mudarme obligada y dejar a mis viejos amigos.
Era una etapa pesada ya que cursaba la secundaria, no era tan desagradable la idea de ir a vivir con mi abuela materna, ya que somos muy unidas y porque mi amiga de la infancia vivía a dos casas. Grissel era de una familia poco inusual, sufrían de problemas económicos pero ella aparentaba tener una vida llena de lujos y felicidad. Tenía el novio de sus sueños, los amigos más codiciosos y de familia adinerada que hubiera en la ciudad, ya que era más un pueblo.
Los primeros días de mi llegada a la ciudad fueron tolerables, tenía comida rica hecha por mi abuela y un cuarto pequeño, pero eso era lo de menos.
En lo que mi mamá arreglaba asuntos en la casa que íbamos a dejar, yo me encontraba jugando con mi perrito Bruce, y tratando de adaptarlo ya que mi abuela tenía varios gatos.
Trataré de avanzar la historia lo más rápido posible, ya que este no es el tema principal a relatar. Pero sí es uno de los factores.
Los primeros días de escuela fueron abrumadores, ya que no tenía la altura para ser amiga de los amigos de Grissel, yo no tenía dinero, aunque mi papá tuviera un importante trabajo nunca teníamos dinero.
Tuve que adaptarme a mi nueva vida. Cambié mi forma de vestir y también de pensar. A pesar de venir en una gran ciudad, mi forma de actuar era muy peculiar, era tímida y aniñada, mi forma de vestir me delataba, no tenía para nada estilo, no sabía nada sobre moda, y menos de marcas, solía comprar ropa en los supermercados o de tianguis, para mi eso era muy normal, pero aquí en el pueblo todas las niñas fresas vestían ropa de marca, y las que tenían más dinero hasta de diseñador vestían, mi amiga casi no me visitaba a pesar de vivir a dos casas, el hogar de mi abuela era humilde, pero a mi no me importaban esas cosas hasta que ella llegó, empecé a pensar en lo avergonzada que estaría si invitaba a alguien a mi casa que ni siquiera era mi casa, eso era aún peor, no tenía un hogar propio, ni dinero ni amigos.
Grissel solo me hablaba por educación, respetando las decisiones de su mamá que era mi madrina de bautizo.
Cuando mi mamá llegó al pueblo con parte de nuestras pertenencias, notó mi gran cambio y que ya no era la misma niña dulce que tenía por hija. Mi cambió fue muy drástico. Pero no duró mucho. Solo 2 años.
Empecé a independizarme cuando puse los pies en la tierra y noté que no tenía amigos, no tenía dinero. Ya estaba por pasar a la preparatoria y Grissel y sus amigas se iban a inscribir en una escuela privada, mientras yo tenía que prepararme para aplicar a una escuela pública y que solo admitían a cierto número de estudiantes.
Mi mamá me llevaba a una escuela de preparación para mi examen, el cual fue muy costoso y que no pasé. Mi papá no tenía dinero y en cuanto vi que en la lista de admitidos NO estaba mi nombre, empecé a llorar. No pude resistirme, lo primero en que se me vino a la mente fue que ya no iba a seguir con mis estudios, fui llorando a la casa de mi tía, una de las dos hermanas de mi mamá, la cual es como otra mamá para mí. Aún recuerdo ese momento, y jamás lo podré sacar de mi mente, mi tía me abrazó llorando y me dijo "tú vas a estudiar, vas a seguir estudiando y yo te voy a pagar la escuela privada" al escuchar eso lloré aún más, y recordé que aún seguiría viendo a Grissel, la persona que yo creía que era mi amiga, la cual le dejó de hablar en cuanto supo que ya no iríamos a la misma escuela y yo como estúpida le había llorado como si mi novio me hubiera terminado, recuerdo que hasta mi mamá lloró conmigo, por como me trataban y por todo.
La verdadera parte fuerte de mi historia no fue cursando la secundaria o la preparatoria, sino la universidad. He ahí el detalle.
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Love of my life
RandomNo es una típica historia de amor adolescente, es mucho más que eso.
