Capítulo 1

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Era una tarde como cualquier otra, al menos eso creían todos, Tails estaba en su taller como todos los días, terminando sus proyectos.
esta vez era una máquina para teletransportarse, algo muy usado, pero a la vez que les serviría a todos.
El zorro se limpiaba el sudor con una franela roja para después suspirar.

su máquina ya casi estaba terminada, le faltaban unos toques y listo, después tendría que probarla, para eso necesitará ayuda de su amigo azul.
Cierto erizo se encontraba corriendo por los bosques hasta llegar a una playa, suspiro el aire fresco de aquel lugar.

—Uff, que buena caminata di—.

El estómago durazno del erizo hizo un rugido indicando que era hora de comer, sobo su estómago para después empezar a correr, pero ahora con rumbo a la casa de su amigo zorro.
En unos minutos ya estaba en la puerta de la casa del zorro, tocó la puerta esperando a que su amigo abriera, unos deliciosos chilidogs lo esperaban, días antes Amy había tenido la amabilidad de llevarle chilidogs a Sonic.

El comunicador sonó, distrayendo a el zorro, en la pantalla se veía al erizo azul esperando con un movimiento de pie.
Sonrió y presionó el botón del micrófono.

—¡Sonic! abre la puerta, es que estoy en el taller terminando algo. — Dijo el zorro hablando por la bocina.

—Descuida Tails, solo vengo a devorar tu comida ¿aún tienes los chilidogs que trajo Amy? —Agrego el erizo.

—Jaja, si aún están en el refrigerador, espera un segundo y le quitó el seguro a la puerta. — el zorro sonrió al ver cómo su amigo permanecía de pie con la mirada en la cámara, apretó la pantalla para quitar el seguro, dejando la puerta desbloqueada para que el erizo entrara.

—Perfecto. —

el erizo abrió la puerta dejando ver la casa del zorro, su casa era moderna pero acogedora.

—Listo, si quieres cuando termines vienes al taller, quiero probar la máquina que acabo de terminar, te va a sorprender. — invito con un tono de alegría.

—Voy en cuanto termine con estos preciosos...— agrego con una sonrisa llena de gula.

sin más el erizo fue directamente a la cocina, abriendo el refrigerador y buscando entre las cosas un tupper rosa, era de Amy, dónde venían los famosos chilidogs.
Los tomo y sonrió, por fin el erizo saciaría sus deseos gustativos, después de observarlos los metió en el microondas.

Pasaban los segundos para cumplir el minuto, el camina dando pequeñas vueltas en la cocina, era impaciente y más cuando se trataba de su comida favorita.
Por fin se acabó el eterno minuto, el erizo los saco rápidamente dale microondas

mientras Tails solo suspiraba, no era nuevo para el comportamiento despreocupado de su mejor amigo, dejo el comunicador a un lado para volver a al panel de control de la máquina, continúo configurando algunas funciones o pequeños detalles que para el eran importantes.

—Tú y tus chilidogs, jeje... —

Al terminar su alimento el erizo camino tranquilamente hacia el taller.
un silbido salió de los labios del erizo.

—Wow, tu casa está cada vez más bonita. — dijo Sonic llegando al taller empezando una charla con el zorro amarillo.

el zorro se sorprendió y giro para ver a su amigo el cual iba entrando al taller con una cara de satisfacción.

—jaja, gracias...wow llegaste antes de lo que pensé, es un nuevo récord. — sonrió divertido.

—Si, lo sé...estaban aún muy ricos, hasta me queme la lengua. — informo el erizo sacando su lengua enseñando la no existente marca de quemadura.

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⏰ Última actualización: May 29, 2020 ⏰

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