Estaba harta de todo. Nunca he querido ser dramatica, pero ya no soporto más está jodida vida.
Estoy harta de que la gente me juzgue por mi apariencia.
La única persona en este puto planeta que me entiende es mi padre. Un viejo con nieve en la cabeza y manos como pasitas de unos 50 años. El está enfermo, aunque trate de ocultarlo, se tonta no tengo ni un pelo.
Recuerdo bien aquel día. Tenía 8 años, papá estaba en su habitación hablando por telefono, entre despacio para evitar ser vista y me metí en el closet.
Papá tenía el telefono en altavoz puesto que no escuchaba bien del oído derecho, así que yo pude escuchar bien la conversación.
Aparentemente hablaba con su doctor James.
El médico dijo "lo siento mucho señor Palacios, no quisiera ser yo quien te de esta noticia, pero es mi deber informarte que"... el doctor pausó y mi padre intervino, "dimelo ahora "
Ordenó un poco molesto. El doctor prosiguió "usted tiene leucemía"
Se escuchó un golpe, y salí de inmediato del closet.
El telefono se encontraba tirado en el suelo, papá estaba sentado sobre su cama, tenía sus ojos rojos, y unas lágrimas amenazaban salir en cualquier momento. No sabía lo que estaba pasando. Papá, aquel hombre fuerte y de voluntad de acero se veía debíl, crebrado. En su mirada se observaba miedo... ¿Pero a qué podría tenerle miedo el.?
El era quizá la persona más valiente del mundo
Corrí y lo abrazé. Me abrazó. Me abrazó. Enseguida se soltó en llanto sobre mi hombro.
No entendía lo que pasaba, pero no me detendría a preguntar.
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Fuera de lugar
Teen FictionEstá es la historia de una común, pero no tran corriente adolescente llamada Viannela Sánchez , amante de el fútbol y los videojuegos. Su vida era normal, hasta que el amor tocó a su puerta.
