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Pensar en ti se había vuelto una costumbre, como por ejemplo al despertar que lo primero que llega a mi cabeza eres tú, o que al caminar en la calle piense en lo que dirías sobre ciertos accesorios, ciertas personas e incluso pensar en lo que dirías de los múltiples sitios de café que abren a diario, dirías algo tipo – 

- Más cafés? ¿Qué somos, la capital cafetera que hay que celebrarlo en cada esquina?

A lo que yo sonreía y adoraría tu odioso sentido del humor.

Pero pensar en ti, aunque de alguna forma me ayuda a estar tranquilo también me daña porque, aunque quiero perder la cuenta de los días y los meses que llevo sin verte se me hace imposible si estas paseando en mi cabeza a cada momento. Dime… es de día allá donde estas ¿? Creo que incluso me sé la diferencia horaria…14 horas, son demasiadas, ¿no crees que exageraste un poco con eso de poner algo de distancia entre nosotros?, lo imaginaba tipo no hablemos unos días y cambiarte de calle si me ves para no incomodarnos, no que literalmente te irías del continente para dejar de verme, y luego pienso en lo fácil que fue para ti irte y alejarte y me siento estúpido de pensar que te tomaste todas esas molestias por alguien a quien ni siquiera querías.

Llego a la oficina por inercia, la verdad ni cuenta me doy hasta que veo mi escritorio y soltando un suspiro inicio un nuevo día, intento llevar a cabo mis tareas y luego me sorprendo nuevamente pensando en ti mientras veo mi fondo de pantalla en el ordenador y considero seriamente cambiarlo

- Y aquí vamos perdido de nuevo… Jefe buenos días, esta es la agenda para el resto de la tarde- mi secretaría y sus comentarios

- Ho…Hola tú amm algún cambio?

- No jefe, mismas citas, mismo horario, almuerzo con ejecutivos a las 13.00 hrs y revisión de temas a las 16.00 según lo acordado

- y dejar de decirme jefe, anótalo en la siguiente página y ponlo como fondo en tu ordenador, en esas letras que rebotan de lado a lado para que el vaivén te lo recuerde- digo al tener que recordarle por milésima vez que odio ese tema de “jefe”

- Jef...digo, mm es complicado, sé que nos conocemos hace mil, pero no quiero incomodar o algo

-No te preocupes, nadie creerá que hay preferencias porque nadie en la oficina me llama jefe, anda ve a cambiar ese fondo de pantalla, terminaré estas revisiones, recuerda acompañarme en la comida con esa firma, ya sabes notas y demás.

- Claaro que sí…cambia el tuyo también- dice con una media sonrisa mientras señala mi pantalla y sale dejando el eco de sus clacs clac clac en la oficina

No respondo porque sé a qué se refiere y antes de perderme de nuevo en la pantalla y esa mirada abro archivos y reproduzco videos para no tener que andar sufriendo luego con atrasos
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Al terminar el día y la revisión de temas de las 16.00 llevo una mano a mi cuello mientras giro mi cabeza buscando relajar un poco la tensión en este, salgo a caminar un poco nuevamente, odio usar el coche y más porque mi departamento queda a pocas cuadras de la oficina, y entonces por un par de segundos veo tu reflejo y mi corazón se detiene, dos segundos en los que veo tu rostro reflejado en uno de los ventanales de esos odiosos cafés esquineros y luego al parpadear ya no estás ahí… la vida y la tarde y los mugrosos cafés me odian, obvio no estás aquí y es mi mente la que nuevamente está jugándome una horrible broma…

Respiro profundo y reanudo mi camino, levanto la vista mientras espero el cambio del semáforo y ahí estás, no es un reflejo, eres tú sentado adentro en el odioso café cerca a la ventana que da al frente del paso peatonal, mi visión se torna borrosa y el sonido que me avisa que ya puedo cruzar repiquetea en mi mente mientras pienso en si eres real y miles de recuerdos se estrellan una y otra vez entre el café y mis ojos, alguien me empuja un poco y consigo reaccionar y cruzo la calle y ahora estás a unos 5 metros y una ventana de distancia, a solo dos minutos que es lo que tardo en abrir la puerta y pararme frente a ti… pero tú te levantas un instante, pones tus brazos sobre la mesa y estiras tu rostro sobre esta y dolorosamente me doy cuenta de que no estás solo, hay alguien que recibe un beso tuyo por encima de la mesa y quien recibe una de tus medias sonrisas.

Sin poder contenerme me acerco a la ventana y te observo tapando un poco la luz que aún queda y giras a verme a través del cristal y lo siguiente que sé es que estoy corriendo con la vista borrosa y el corazón en la boca mientras todo me dice una y otra vez que no solo pediste distancia por estar molesto y confundido sino porque ya había alguien más, es extranjero pude notarlo… qué formas las tuyas de romperme el corazón, siempre fuiste demasiado elegante y particular al momento de hacer las cosas y veo que eso aún no cambia

De alguna forma logro llegar a mi departamento y con mis manos temblorosas marco el mismo número de siempre

-Está aquí…lo vi, está aquí y no está solo dime por dios que no lo sabias- mi voz suena demasiado cargada y un sollozo escapa de mis labios mientras espero la respuesta

- Por supuesto que no lo sabía, deoos no tengo ni que preguntar de quién hablas, dónde estás iré ahora mismo,

-En mi departamento – digo con mi voz entrecortada por lo sollozos que no se detienen y cuelgo mientras caigo de rodillas en la sala mientras mis manos cubren mi rostro y mi cuerpo se estremece con el llanto.

20 minutos después escucho la puerta abrirse y veo que por una vez usas la llave que te di

-Ven, ven aquí anda, dime que pasó por favor odio verte así – dices mientras te arrodillas frente a mí y me tomas en tus brazos

- Está aquí, lo vi en uno de esos mugrosos cafés y no estaba solo, lo vi besando a alguien – digo entre hipidos mientras mi voz sale amortiguada pues mi rostro está aprisionado en tu pecho

- ¿él te vio?, ¿te dijo algo? 

- No, solo me acerqué al ventanal, ni siquiera entré y cuando vio que algo oscurecía la ventana volteó a ver, pero no creo que me haya visto porque salí corriendo y no miré atrás

-Por Dios pequeño, ven levantémonos de aquí que el piso es frío y te hará daño, anda – 

Me levanto, pero no suelto tu abrazo y caemos al sofá y lloro hasta quedarme dormido.

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Acaso...¿eres mi primer amor? - SopeStories to obsess over. Discover now