(1) Reencuentro

282 18 12
                                        

El orfanato... El lugar en el que siempre me había sentido miserable, estúpido e idiota. El lugar que había hecho de mi vida una mierda... Por fin me iría de ese maldito lugar. Hoy cumplo 18 años. Por fin podré salir de este infierno y empezar desde cero; empezar una nueva vida junto con mi mejor amigo, Baekhyun.

Baekhyun había sido mi compañero de habitación en el último orfanato en el que estuve, en el que ahora estoy. Él fue la única persona que me ayudó y apoyó, porque al igual que yo no logró que lo adoptaran, sin embargo él se fue del orfanato hace dos años. Ahora tiene 20 y vendrá por mí hoy para ir a su nueva casa.

Knock knock

Escuché que alguien tocó la puerta. Baekhyun había llegado por mí. Desde que se fue del orfanato no lo volví a ver más, sin embargo siempre me enviaba cartas y regalos.

—Jongin, ¿estás ahí?

—Sí, un momento

Rápidamente me cambié de ropa y preparé mi maleta, luego abrí la puerta. Allí estaba una de las monjas que trabajaban para el orfanato, la madre Teresa. Era una persona muy noble. La única monja que me había tratado bien.

—Es Baekhyun, ¿verdad? —le pregunté emocionado y feliz

—Así es, hijo, llegó por ti —me respondió ella, aunque pude notar tristeza en su voz—. Al fin podrás irte de aquí, así que espero que te vaya bien en tu nueva vida. No olvides visitarme, tú me lo prometiste

—Claro que vendré, madre Teresa. No llore, por favor

Abracé a la madre Teresa y me despedí de ella con un beso en la mejilla, luego lentamente bajé las escaleras y allí lo vi. Estaba vestido con unos jeans blancos, una camisa blanca, una chaqueta blanca y unos zapatos blancos. Al parecer el color blanco aún seguía siendo su favorito.

Solté mi maleta por un momento y corrí hacia sus brazos.

-—¡Baekhyunnie! —le grité estando a centímetros de su cuerpo—. Te extrañé tanto, que bueno que ahora estás aquí

—También te extrañé tanto —me respondió él con una sonrisa—. Estás muy grande, ya no te puedo cargar bien

—¿Verdad que he crecido? Ya no soy tan pequeño como antes

Baekhyun tomó mi maleta y se despidió de la madre Teresa. Ambos le dijimos que vendríamos a visitarla cuando tuviéramos tiempo.

Cuando salí del orfanato sentí un escalofrío pasar por mi cuerpo. Por primera vez, luego de 18 años, veía la luz del sol desde afuera de una habitación. Nunca me había sentido tan bien. Tal vez Baekhyun había sentido lo mismo cuando cumplió 18 años y se pudo ir.

—¿Verdad que es hermoso? —me preguntó brindándome una de sus lindas sonrisas—. Me alegra que por fin podamos ver todo esto juntos. Aún no he podido comprar el auto que te prometí, así que debemos ir en transporte público. ¿No te molesta, verdad? 

—Baek, siempre y cuando me siente junto a ti todo está bien

—Entonces en marcha

Baekhyun y yo subimos a un bus. Él pagó por los dos y luego nos sentamos juntos en la parte de atrás. Como el recorrido sería algo largo decidí poner mi cabeza sobre su hombro para dormir un poco. Muchas veces le había preguntado si le incomodaba que yo hiciera eso, pero solo me respondía "si Kai quiere poner su cabeza sobre mi hombro, Kai puede hacerlo". Ese apodo de Kai él me lo había puesto porque cuando éramos pequeños se le dificultaba pronunciar mi nombre.

Finalmente llegamos a casa de Baekhyun. Era un poco pequeña pero muy acogedora. Tenía dos pisos y en el segundo piso había solo una habitación que tenía dos camas.

—Baekhyun, tu casa es muy hermosa

—¿Eso crees? Quería buscar algo un poco más grande pero quise que durmiéramos en la misma habitación, así como antes —al decir esto pude notar preocupación—. Sé que odias el orfanato pero solo quería que las cosas buenas se quedaran

—No, está bien —le respondí con una sonrisa para no hacerlo sentir mal—. Si Baekhyunnie quiere que seamos compañeros de habitación podemos serlo, además disfruto de tu compañía

Llegada la noche Baekhyun intentó cocinar algo para mí, pero como yo sabía que él era malo para cocinar yo preparé la comida. Él aparentaba ser muy maduro, pero cuando estaba conmigo era un niño inocente jugando a ser alguien mayor.

—¿Te gustó lo que preparé? —le pregunté intrigado. Era la primera vez que cocinaba para él

—Está muy bueno todo —me respondió aún con comida dentro de su boca—. No entiendo por qué tu si sabes cocinar y yo no

—Cuando te fuiste me vi obligado a aprender, pues como ya no era un niño debía cocinar para mí y los que eran más pequeños que yo —hablé tranquilo. No había sido la gran cosa para mí, pero sabía que él se sentiría un poco mal por eso

—La pasaste mal cuando me fui —me habló en tono triste—, pero ahora estamos juntos de nuevo, en un nuevo mundo —sonrió tomando mis manos

Luego de comer, Baekhyun lavó los platos mientras yo tomaba un baño. Cuando salí del baño me dirigí hacia la habitación de Baek, la cual sería de los dos ahora; allí estaba él, estaba acomodando mi ropa en unos cajones.

—Oh, Jongin, ya saliste del baño —me dijo con una sonrisa y cerró los cajones—. Ya ordené tu ropa, puedes cambiarte. Yo iré afuera

—Gracias por ordenar mi ropa, no tenías que hacerlo

Baek salió de la habitación y yo me cambié. Me puse una pijama de oso que él me había regalado y bajé hasta el primer piso para poder hablar un poco y saber sobre su vida.

—¿Baekhyun? ¿Donde estás? —pregunté al no encontrarlo por ninguna parte

—¡Estoy tomando una ducha, ya voy! —habló en voz alta.

Mientras esperaba que saliera estuve revisando la casa. Había muchas fotos de él en las paredes y también pude notar que habían muchas fotos mías. Luego lo escuché salir del baño y me dirigí a este.

—Baekhyun, encontré varias fotos nuestras en las paredes, son muy bonit...

—¿Sí?

En ese instante vi a un Baekhyun que nunca había visto antes... Su pecho estaba al descubierto y por este bajaban gotas de agua, su cabello igualmente estaba mojado y daba una imagen algo sexy y sensual. No sé por qué, pero me quedé paralizado admirando su tan perfecto cuerpo, nunca lo había visto así.

—¿Estás bien? —me preguntó haciéndome salir de mis pensamientos—. Te quedaste mirándome con una cara de estúpido

—Ah, estoy bien, disculpa —le respondí demasiado nervioso—. Es que nunca te había visto así

-—¿Soy muy caliente para ti? —me preguntó con una voz algo ronca que podía enloquecer a cualquiera que la escuchara, como yo, que cuando escuché esas palabras salir de la boca de Baek, sentí muchas sensaciones por todo mi cuerpo. Él simplemente acarició mi cabello volviéndolo un desastre y se marchó.

Después de unas horas de hablar y hablar, finalmente fuimos a dormir. Se podía decir que el lugar era acogedor, sin embargo la lluvia que empezaba a caer no lo era para mí y Baekhyun se había dado cuenta de eso.

—Aún no te gusta la lluvia por las noches, ¿verdad, Jongin? —preguntó, sonando más bien como una afirmación

—No, esos dos años que no estuviste la pasé muy mal cuando llovía por la noche —le respondí yo, recordando las noches llenas de lluvia en donde no lo tenía junto a mí

—Ven aquí

Me levantó de mi cama y me llevó a la suya, luego metió sus manos por debajo de mi camisa y me abrazó tal como lo hacía antes. Cuando él hacía eso yo sentía que siempre me protegería.

Esa noche quedé profundamente dormido entre sus brazos.

Eres Lo Que Me Falta [KaiBaek]Cerita yang bikin terobses. Temukan sekarang