D R O W N I N G

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Ahí estaba de nuevo. Una nueva publicación de Sun Hee iluminó un poco más mi pantalla, lo que me hizo suspirar con hastío. No llevaba un buen día y esto probablemente me hundiría más. Antes de ver la dichosa publicación, me metí en KakaoTalk con la mínima esperanza de leer algún mensaje nuevo del chat que estaba deseando que me escribiera, topándome con que como la mayoría de días, estaba vacío. Me dolía ver la última fecha de actividad del mismo... Habían pasado cinco días sin saber nada.

En fin, derrotada, ya volví a mi feed a ver el vídeo que la muchacha de Daegu había subido. Era una canción que interpretaba acompañada de una guitarra. Su bonita voz inundaba mis auriculares y me ponía los pelos de punta. ¿De qué me sonaba esta canción? Comencé a divagar en mis recuerdos en busca de una respuesta, y cuando se me vino a la cabeza esas manos de largos dedos, esa sonrisa cuadrada y la fría brisa del parque del río Han, mi corazón (ya de por sí oprimido) se encogió mucho más. Aquella canción era su favorita... Siempre la tarareaba con una sonrisilla y bueno, Sun Hee lo sabía muy bien, ¿no?

No pude escuchar el cover al completo cuando ya estaba llorando en la soledad de mi cuarto, apagando el móvil y mirando a un punto fijo. ¿Por qué era tan confuso todo? ¿Qué es lo que buscaba aquel chico de mí y por qué me duele tanto?

"Cada día que pasa me doy cuenta de lo mucho que estáis hechos el uno para el otro. De lo mucho que la quieres, de lo mucho que te quiere ella. De lo mucho que os echáis de menos."

"Cada día me doy cuenta de que sólo soy un pequeño pasatiempo, quizás soy la botella de ron que necesitas beber para emborracharte y olvidar... Olvidarla durante unas horas entre mis brazos, en mis labios y en mi voz, aunque al amanecer ella ya esté en tus pensamientos. ¿Soy mejor que ella? No, ¿verdad? Por favor, déjame huir de tí antes de que todo en mi interior se desmorone más. Mi vida ya es bastante caótica como para que tú también la enredes más."

"Estoy harta de tratar de pararme cuando ya voy cuesta abajo hacia la locura. Tú ya habitas en mi mente cada día, a cada hora, a cada minuto... No pasan ni dos segundos sin que tu rostro atormente mis pensamientos, sin que tu voz retumbe lejana en mis oídos, sin que pueda negarme a decirte que te necesito, te necesito tanto..."

La lluvia no dejaba de aporrear contra mi ventana, al igual que las lágrimas no dejaban de salir de mis ojos. Por suerte papá y mamá estaban fuera, hoy tenían turno de noche en el hospital. Me levanté a duras penas, abrí el cajón de mi mesita de noche y saqué la cajetilla de cigarrillos que tenía guardada entre las cosas que estaban ahí metidas, sacando uno de esos cigarros que son mentolados y encendiéndolo tras pillar el mechero, dándole una larga y cansada calada. Sí, reflexionar de más hacía que acabara así.

Sin quererlo, acabé releyendo por quinta vez en el día nuestro chat. Cada vez que hablaba con él se mostraba tan encantador... Pero claro, luego empezaba a dejarme en visto o a ni siquiera abrir el chat y estar en línea tres horas sin contestar o directamente dejando que pasaran los días hasta que yo volvía suplicando un poco de atención y él "desinteresadamente" me la daba. A veces él empezaba las conversaciones pidiéndome algo connotativo, a veces sólo quería desahogarse contándome sus problemas a medias por que claro "no me gusta verme débil". La cosa es que al final siempre acababa siendo yo quien reclamaba de más y quedaba como la patética enamorada que era. No soy buena ni disimulando un poquito mis emociones.

Un poco más calmada y casi sin querer, comencé a canturrear la dichosa canción, sintiéndome de nuevo como el impedimento de que esa relación no vuelva a ser la de antes. Siempre estuve presente cuando su amorío se consolidó, siempre fui el apoyo emocional que Sun Hee necesitaba, aunque doliera aconsejarla. No sé si al final me perjudicaba más el hecho de haberles ayudado a estar juntos o el hecho de "aprovechar" la repentina soltería de Taehyung para por fin conseguir lo que quería: amarlo. Pero no había contado con que Sun Hee se había clavado con fuerza en su corazón y que costaría demasiado quitarla de el, a pesar de que ya llevaban seis meses separados y Sun Hee parecía estar rehaciendo su vida. No sé... Era todo tan ambiguo, abstracto y asfixiante que a veces sólo quería huir y desear no haberlo besado.

Al oír el tono de notificación de KakaoTalk, mi corazón latió con fuerza. Por desgracia, siempre deseaba que él me escribiera.

𝘞𝘪𝘯𝘵𝘦𝘳 𝘣𝘦𝘢𝘳 🌙

Podemos hablar?

23:30

Mierda...


°°

『 Ramble 』k.t.hHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora