DÍA 1

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*Es el fin de la cuarentena.*

Llego a la escuela como acostumbraba hacerlo, sin esperar nada de nadie (pero al mismo tiempo esperando a que sucediera algo interesante). Me siento como la típica chica depresiva de mentiras. Al adentrarme a ese instituto, por error empujo a alguien:

-𝗔𝘆, 𝗻𝗼, 𝗹𝗼 𝘀𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼... ¿𝗥𝗼𝗱𝗿𝗶𝗴𝗼?-
*Le sonrío*
-𝗛𝗼𝗹𝗮- *respondió con la voz más seca que haya escuchado jamás*.

Sus amigos, más que sorprendidos por este acto tan indiferente, comienzan a hablar acerca de como cambié físicamente en ese periodo de tiempo llamado "cuarentena", (nada discretos en ese momento).

Camino hacia donde estaban mis amigas (ya esperándome). *Todas asombradas por ese insignificante acto*.

-𝗣𝗲𝗿𝗼 ¿𝗾𝘂𝗲́ 𝗮𝗰𝗮𝗯𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝘂𝗰𝗲𝗱𝗲𝗿 𝗮𝗹𝗹𝗮́? -¿𝗔𝗰𝗮𝘀𝗼 𝗵𝗮𝗻 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗲́𝘀𝘁𝗮𝘀 "𝘃𝗮𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀"? -¿𝗘𝗻𝘁𝗼𝗻𝗰𝗲𝘀 𝗮𝗵𝗼𝗿𝗮 𝘀𝗼𝗻 𝗮𝗺𝗶𝗴𝗼𝘀?-.

Yo cansada de estos inservibles comentarios, me doy la vuelta y noto que casi todos y todas a mi alrededor están observándome.
<<Acaso nunca han visto a una chica que mida 1.73 mts?>> *Digo en voz baja mientras me voy hacia mi salón*.

Llego a mi destino y logro ver que sólo habían 3 personas dentro del aula. Me siento en mi lugar ya antes asignado y saco un libro: "Pollyanna".
De rato llegan todos los demás compañeros de salón... *Todos observándome* (yo seguía leyendo aquel libro que traía conmigo).

Luego de unos minutos, llega el maestro de educación física.
-𝗔𝗿𝗺𝗲𝗻 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗷𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝗵𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲 𝘆 𝘂𝗻𝗮 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿, 𝗵𝗮𝗿𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗲𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀- Dice el profesor casi gritando. Yo realmente no me preocupé por buscar pareja (para mí era mucho más relajante leer un buen libro que hacer esos aburridos ejercicios que ponía el profesor, y tampoco era como que necesitara hacerlos ya que tengo muy buen físico).

Yo trataba de hundirme en aquellas páginas que mis ojos recorrían para no hacer nada de lo que decía el maestro.. al cabo de unos minutos se me acerca Adrián. (un niño popular, que se quiere besar con quien sea que esté "buenota").
-𝗵𝗲𝘆- dice Adrián ,
-𝗵𝗼𝗹𝗮- respondo
-¿𝗽𝗼𝗱𝗲𝗺𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗿 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗷𝗮 𝘁𝘂 𝘆 𝘆𝗼?-
-𝗣𝘂𝗲𝘀 𝘀𝘂𝗽𝗼𝗻𝗴𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗶- le digo.

Justo después de ese momento, el maestro indicó que saliéramos del salón con nuestra pareja para dirigirnos a la cancha.

Al salir del aula Adrián rodeó mi cintura con su brazo derecho mientras caminábamos al patio. Realmente no le tomé importancia a éste acto ya que es algo que Adrián solía hacer seguido con sus amigas.

Una vez que llegamos al lugar indicado, el profesor nos puso a hacer algunos ejercicios. (Eran un poco incómodos ya que teníamos que levantar mucho las piernas y las niñas llevábamos una falda muy corta). Al momento de que realicé éstas actividades al lado de Adrián, logré sentir que él observaba mis piernas y cadera de manera un tanto pervertida; (no quise quejarme porque pensé que él negaría lo que estaba haciendo).

Al cabo de una media hora se terminó la clase y teníamos que regresar al salón, a lo que Adrián se ofreció a acompañarme. Mientras nos íbamos Adrián y yo los amigos de él lo veían con envidia (yo la verdad no entendía el porqué),
extrañamente Adrián me dijo que si lo seguía por algo a la oficina del director a lo que asentí y fui con él.

Al dirigirnos a la oficina ví que Rodrigo, Luis y David se detuvieron a un lado del baño (el baño estaba frente al grupo de 2B) a observarnos a mí y a Adrián.
<<Que incómodo que nos observen>> pensé.
Adrián volvió a tomarme de la cintura pero cuando pasamos enfrente de 2B (todos ahí nos voltearon a ver) él se aferró a mis caderas.
*Me solté de sus brazos (molesta porque todos vieron esa acción) y me dirigí al baño empujando a Rodrigo, Luis y a
David, quiénes lograron observar todo y no mostraron ni un gesto de preocupación hacia mi.*

Me dió muchísimo coraje lo que había pasado ya que me hacía sentir muy impotente frente a un chico.

*Mi mejor amiga entra al baño*

-𝗧𝗿𝗮𝗻𝗾𝘂𝗶𝗹𝗮, 𝗻𝗼 𝗳𝘂𝗲 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝘁𝗮𝗻 𝗺𝗮𝗹𝗼. 𝗡𝗼 𝗹𝗲 𝘁𝗼𝗺𝗲𝘀 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮- me dijo tratando de calmarme.
-𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 ¿𝗽𝗼𝗿 𝗾𝘂𝗲́ 𝘁𝘂𝘃𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗲𝘀𝗼?, 𝗻𝗼 𝗰𝗿𝗲𝗶 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗶𝗰𝗶𝗲𝗿𝗮 𝗲𝘀𝗼 𝗲𝗻𝗳𝗿𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝘁𝘂 𝗴𝗿𝘂𝗽𝗼.-
-𝗬𝗮 𝘀𝗲 𝘁𝗲 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗿𝗮́, 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝘁𝗲 𝗹𝗹𝗲𝘃𝗼 𝗮 𝘁𝘂 𝘀𝗮𝗹𝗼́𝗻.- me dijo.
-𝗼~𝗼𝗸𝗲𝘆- le respondí.

Cuando regresé a mi aula todas las clases se dieron con tranquilidad.

A la hora del almuerzo muchos compañeros de otros salones hablaban sobre lo que hizo Adrián conmigo, pero preferí ya no tomármelo tan pesado.

Cuando el día de escuela terminó me fui lo antes posible.

•Días nublados•Stories to obsess over. Discover now