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"On days where I hate myself for being me, on days where I want to disappear forever. Let's make a door, inside your heart. If you open the door and go in, this place will await you. It's alright to believe in it, it'll comfort you"


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Taehyung, Taehyung, Taehyung... ¿cuándo aprenderás?

Es lo que se repite una y otra vez en la mente y es que quiere tanto a Namjoon...

Namjoon, Namjoon, Namjoon.

Taehyung retrocede un poco en el tiempo y piensa en lo que haría de no tener a Namjoon a su lado. Él simplemente se volvería loco porque no se imagina una vida lejos de él.

Taehyung ha pasado toda la tarde trabajando con los preparativos para su primer exposición de arte. Es la primera vez que expondrá sus cuadros a otras personas, personas que son extrañas a él, personas que no son Namjoon. Porque sí, Namjoon ha visto todas y cada una de sus pinturas. Todas excepto una. Y esa es una sorpresa que le tiene nada más ni nada menos que por su cumpleaños número veintisiete.

Y quizá sea decir poco a lo que verdaderamente siente, pero Taehyung está muerto de miedo.  Y cada noche le pide a la luna un deseo y cada noche duerme soñando que el día llegue rápido y todo salga al pie de la letra. Porque Taehyung lo último que le ha dicho a Namjoon antes de salir de su apartamento fue un: abrázame fuerte y por favor dime que todo irá bien.

Así que sí, ahora Taehyung se encuentra hablando por teléfono con Namjoon y es que hace apenas treinta minutos que se fue de su casa, pero ellos ya se extrañan y escuchar la voz de Namjoon siempre ha sido reconfortante para Taehyung. 

Es algo suyo: extrañarse siempre.

Así que sí, ellos ahora están hablando y se sienten felices.

—¿Cuándo y por qué cambiaste tu nombre de contacto en mi celular?

Bien, quizá Namjoon se sepa la contraseña del celular de Taehyung. Y quizá haya cambiado su nombre de contacto por algo así como "el amor de tu vida"  y a Taehyung le haya causado un poco, tan sólo un poco de gracia. Y quiza él no quiera admitirlo, pero Namjoon es quien siempre logra sacarle una sonrisa y hace que su corazón se derrita de alegría.

—¿Cuándo? Hoy, cuando te quedaste dormido en mi apartamento mientras te contaba sobre mi nuevo empleo. ¿Por qué? Porque lo soy.

—Número uno, no me quedé dormido. Y número dos, no lo eres.

Y Taehyung quizá ahora esté tratando de ocultar su risa. Porque sí, él durmió como un pequeño tigre bebé en las piernas de Namjoon mientras le hacía caricias en el pelo y le contaba sobre el empleo que consiguió hace apenas un par de semanas.

Namjoon ha logrado entrar a un pequeño periódico de la ciudad y desempeñar lo que siempre ha sido su pasión: la fotografía. Él por fin ha podido aplicar los conocimientos aprendidos durante sus años de carrera, le emociona la idea de transmitir con otros lo que él sabe y le sorprende lo mucho que están dispuestos a aprender sus colaboradores, porque sí, Namjoon ha entrado como director de la sección de fotografía en un periódico que apenas comienza a ascender. Y para él es la oportunidad perfecta de poder enseñar y al mismo tiempo aprender de los demás.

—Ah, ya entiendo. Estabas viendo el interior de tus párpados. ¿No? —Taehyung ahora sí que ríe. Alto y claro. Y Namjoon habla entre risas. —Y sí, lo soy. El que no hayas cambiado mi nombre en tus contactos aún dice muchas cosas. Porque no lo has cambiado, ¿cierto?

Taehyung nunca dejará de sorprenderse por lo bien que lo conoce Namjoon. 

—El interior de mis párpados es sorprendente. —Y entonces una pausa llena de silencio el ambiente y quizá el sonido de una tecla y otra y otra y otra más. —Ya lo cambié.

—Eres tonto, Taehyung. Un tonto completo.

Y ahora ríen juntos y sus risas se mezclan y crean nubes de algodón en tonos rosados. Y sus gargantas se sienten como si hubieran probado las paletas de caramelo por primera vez. Porque cuando ellos ríen es como si el océano se pintara de colores claros y la vida se volviera su propio lienzo en blanco, porque sus risas son más que el óleo que besa los labios de un pincel, porque sus sonrisas con las lunas que abandonan las mil y una noches de los poetas perdidos en vino y en desgracias. 

Porque por eso y más el arte tiene nombre, porque su amistad va más allá de un verde, de un azul o de un rosa. Porque cuando Taehyung decidió pintar por primera vez el corazón de Namjoon en uno de sus cuadros, lo pintó dormido. Porque la naturaleza no es capaz de comprender el arte que crean las manos, porque el arte no es capaz de capturar por completo la magia que crean los corazones.

No hay día en que no rían juntos o compartan sonrisas cómplices porque así son ellos. Son compañeros de aventuras y se mantendrán así hasta que alguno de los dos decida que es tiempo de pausar el presente y comenzar a vivir de memorias. 

—Entiendo que estés cansado. —Namjoon continúa luego de un par de risas de colores pastel. —Los preparativos para la inauguración llevan tiempo. No sabes lo mucho que me gustaría ayudarte en este proyecto porque sé lo importante que es para ti.

—Me encantaría también que estés aquí, pero créeme que haces suficiente ayudándome con la fotografía. No sé cómo pagártelo, Namjoon, ni siquiera lo considero necesario pero tú insistías y yo... —Hace una pausa y suspira con los ojos cerrados. Su corazón en calma. —Gracias.

Y Namjoon siente como el corazón se le derrite de puro amor. Y no lo tiene claro aún, pero él sabe que algo bueno hizo en su otra vida para tener en su presente a Kim Taehyung.

—Además, —continúa Taehyung— estoy recibiendo ayuda. Un chico está haciendo una pasantía conmigo y no imaginas cuánto ha disminuido el trabajo gracias a él.

Y Taehyung está diciendo la verdad porque por primera vez desde que inició este pequeño gran proyecto, él ha podido dormir más de tres horas durante la noche. Taehyung está emocionado y ha trabajado duro para que su primer exposición sea la mejor, para que la gente se interese en sus cuadros y quizá pueda vender uno alguna vez. O simplemente sepan que él los pintó con sus propias pestañas.

Ha sido una lucha llena de obstáculos y Taehyung lo sabe, sin embargo, la vida es un constante sube y baja. Y ahora él espera poder llegar a la cima muy pronto.

—Me alegro que no estés solo. Prometo que estaré el día de la inauguración y luego de eso te llevaré a cenar a mi departamento y te prepararé la mejor comida que jamás hayas probado en tu vida. Y no sólo eso, nos embriagaremos como hace tiempo no lo hacemos. ¿Qué te parece?

—Claro que vas a venir. Eso corre por mi cuenta, Kim Namjoon. Porque así tenga que mover cielo mar y tierra para que vengas a mi primer exposición de arte, créeme que lo haré. —Ríe bajito. —Y respecto a la gran oferta que implica llenar mi organismo con cantidades extremas de alcohol... me parece una estupenda idea.

Namjoon ríe y Taehyung continúa.

—Emborracharme y liberarme de mi estrés... Acepto. Sí, sí, sí, mil veces sí. Me parece una idea genial. Sólo, Namjoon...

—Dime.

—Esta vez no intentes besarme.

—¡Ya te dije que lo siento!

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Disculpen la demora, pero ¡hey, ya tenemos arriba la introducción de la historia!
Espero que les haya gustado y me encantaría poder leer lo que les pareció.
¡Pronto nos estaremos leyendo con el primer capítulo de state of the art!
Tengan una buena vida.
—Nani.

state of the art ; taegiStories to obsess over. Discover now