Prólogo

7 1 0
                                        

Desde niña me han dicho que cuando sea grande y madure, veré el mundo diferente y ahí comprenderé mejor las cosas que suceden a mi alrededor por el simple hecho de que uno por ser niño moldea todo a su conveniencia porque nuestra mayor fortaleza es la gran imaginación que poseemos, puesto que muy adentro de nosotros sabemos que hay un mundo allá a fuera que no estamos listos para enfrentar, por lo tanto, nos aferramos a ella con tanta fuerza que solo decidimos soltarla en el momento que nos damos cuenta de que es hora de abrir los ojos y hacerle cara a la realidad.
Pero mientras vamos avanzando por el gran sendero de la vida, nos empezamos a hacer varias preguntas que merecen una respuesta que sacie nuestras inquietudes. ¿Qué quiero ser cuando sea grande? ¿ Por qué queremos cambiar a las personas y no las aceptamos por como son? ¿ Por qué existe el miedo al cambio, a salir de tu zona de confort ? ¿Qué es el amor o el simple hecho de estar enamorado? ¿Cómo se que estoy enamorado? ¿Por qué las personas se critican entre sí? ¿Por qué las personas se separan, aún cuando siguen amándose? ¿Por qué los seres humanos somos tan masoquistas que nos enamoramos de la persona que nos hace daño? Pero la respuesta siempre es la misma, lo comprenderás cuando seas grande.
Pues mirenme ahora, con 16 años considerada mayor, por poder sacar una licencia de conducir, por ver películas que en los anuncios digan la típica frase: "Prohibida para menores de edad porque contiene escenas de violencia, sexo y malversación" y por pagar un boleto de avión de adulto pero sin tener la suficiente edad para viajar sola, o el simple hecho de pagar como mayor de edad en todo lugar que vaya porque resulta que después de los 12 años ya dejas de ser una niña para desprender tus alas y convertirte en una adolescente y quedas atascada ahí durante 6 años.
No me malinterpreten ser adolescente tiene muchas ventajas, puesto que vas a fiestas, tienes novio, mucho tiempo libre, puedes probar nuevas experiencias, sales seguido con tus amigos, viajas, tus padres te cumplen todos los caprichos que puedan y todo sin gastar un centavo puesto que eres mantenido por ellos, por lo tanto, tu única preocupación es estudiar, porque sabes que cuando llegues a casa va a haber comida sobre la mesa. Todo eso es bueno, pero en ese punto te dejan de tratar como niño para empezar a tratarte como adulto que no hace cosas de adultos porque primero, no tienes control sobre tu cuerpo, debido a que no te permiten hacerte un tatuaje hasta que seas mayor de edad o en mi caso hasta que me mantenga, ni tener relaciones sexuales por el simple hecho de que se ve mal en alguien tan joven, no te dejan entrar a discotecas, no te venden bebidas alcohólicas, no te dejan manejar un carro sin un adulto responsable al lado tuyo como niñera y no te creen lo suficientemente maduro para saber las respuestas a las preguntas anteriormente mencionadas.
Antes para sentirme mejor, me dije a mi misma que no conocía aún las respuestas porque no era lo suficientemente madura, pero me estaba engañando miserablemente. Si conocía las respuestas y no solo eso, las había vivido en carne propia, solo que aún no tenía el valor necesario para enfrentarlas. Por mucho tiempo preferí ser un adulto con mentalidad de niño, que un niño con mentalidad de adulto.
Cada experiencia que tuve a mi corta edad, me fueron proporcionando poco a poco las respuestas a mis preguntas, porque de eso se trata ¿No? Aprender de las situaciones que te ponen en el camino, al final para bien o para mal, las cosas suceden por algo o no, depende mucho de tu mentalidad y de como tomas los desafíos que te ponen. Siempre ten en cuenta una cosa, dios le da las batallas más difíciles a sus mejores soldados y que durante tu vida vas a chocar con varias piedras, y eso es inevitable porque es parte de crecer, pero lo que nunca debes hacer es encariñarte con la jodida piedra.
Si aún tus preguntas no son contestadas y quieres ayuda con uno u otro consejo acompañado de una rara anécdota o simplemente ver la vida desde la perspectiva de esta alocada adolescente y como fue descubriendo poco a poco las respuestas a sus preguntas, te invito a leer este libro.

Si aún tus preguntas no son contestadas y quieres ayuda con uno u otro consejo acompañado de una rara anécdota o simplemente ver la vida desde la perspectiva de esta alocada adolescente y como fue descubriendo poco a poco las respuestas a sus preg...

Ups! Tento obrázek porušuje naše pokyny k obsahu. Před publikováním ho, prosím, buď odstraň, nebo nahraď jiným.
Reflexiones de una adolescenteKde žijí příběhy. Začni objevovat