Sonia se siente morir, metida en un avion a la fuerza con destino Africa. Alli va a conocer a un padre que le es un extraño, abandonó a su madre para dirigir un hospital en Kenia.
N.A
Esta historia como las otras la tengo completa, pero antes de pon...
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- Año 1999 en algun lugar entre Barcelona y Nairobi
Había optado por hacerse la dormida con el único propósito de que las empalagosas azafatas no la molestasen en lo que le quedaba de viaje.Estaba más que harta de que todos a su alrededor adoptasen aquella actitud de fingida lástima hacia ella; lo detestaba.
- Srta.¿Está cómoda? ¿Quiere algo de beber? podemos ponerle una película, si quiere...
Aquellas lastimeras voces la sacaban de quicio, azafatas solícitas atosigándola a cada momento y luego mirándose entre ellas cuchicheando en voz baja mientras le dirigían miradas de condolencia. Como si sintiesen algo de verdad por ella, como si realmente pudieran comprender sus sentimientos...
Se notaba vacía por dentro, como una cáscara tirada en un rincón, le daba igual lo que le pudiese pasar de ahora en adelante y no le importaba lo más mínimo si de golpe al avión se le rompía un ala y se estrellaba poniendo fin a su joven vida. Al contrario, le haría un gran favor, ya que para ella la vida ya no tenía ningún sentido; su madre había muerto, dejándola terriblemente sola.
Hacía semanas que la mujer arrastraba aquella enfermedad y aunque de momento se sentía bien aunque cansada y presa de violentos espasmos de tos, continuaba trabajando en aquel local donde el humo la estaba matando poco a poco, sirviendo comidas durante el día y copas durante la noche.
Los médicos no habían sabido decirle nada, solamente cuatro palabras técnicas y que aquella enfermedad era imprevisible, podía alargarse o curarse, la cuestión era que le habían recetado un montón de medicamentos que a fin de cuentas al final no le habían servido para nada.
Como era madre soltera, debía trabajar noche y dia para alimentarla y una vecina se encargaba de ayudarlas en lo que podía, haciéndoles la comida y una vez por semana haciendo la colada.
Pero su madre empeoraba rápidamente, hasta que tuvo que ingresar en el hospital para pacientes terminales y finalmente falleció. Sonia, que es como se llamaba la chica, mientras su madre agonizaba en aquel centro, pasó casi un mes con la vecina de arriba, que tenía tres hijos pequeños que cuidar, pero se sentía una carga y decidió quedarse en su casa sola pese a la objeción de ésta.
Sus estudios pasaron a la historia, ya que no tenía ánimos para seguir con ellos y la mayoría de veces ni acudía al instituto. Cuando porfin se enteraron de que su madre ya no estaba, los de protección de menores estudiaron su caso, miraron algunos documentos que tenía su madre y que ella desconocía y le dijeron que después de todo sí que tenía un padre, vivía en África trabajando como médico o algo así y que debía ir a vivir con él.
Ella primero las miró mordaz, diciendoles sarcásticamente si bromeaban y se negó rotundamente, prefería quedarse allí, en el piso de Barcelona donde había pasado toda su vida, a emprender una locura como aquella.
Pero eso al parecer era imposible, no tenía dinero y era menor de edad, no había nadie que pudiera hacerse cargo de ella y el más idóneo según ellos, era su verdadero padre.