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Llevaba casi dos días seguidos metida en el hospital trabajando, con pequeños descansos en los que lograba dormir apanes una hora del tirón, no por que yo no quisiera, si no por que el pitido que emitía mi busca me despertaba.

España estaba sufriendo una pandemia de Covid-19, lo que quiere decir que los hospitales estaba llenos a más no poder y los que trabajamos en el no nos podemos permitir descansar.

A cada segundo que pasaba se podía salvar una vida... pero ¿si estas durmiendo como las vas a salvar?

Caminó por los pasillos del hospital en dirección a la cafetería, a ver si después de tomarme un café bien cargado lograba aclararme la cabeza y que el sueño no me consumiera, me acababa de levantar después de a ver dormido durante 40 minutos contados, me tocaba hacer ronda de mis pacientes a ver que tal estaban, mi busca no emitía ningún cosa que agradecí muchisimo.

Me paro en la cola de la cafetería a esperar mi turno, mientras observando el panorama, no había familiares ni nada, ya que las autoridades obligaba a la gente quedarse en casa para evitar que el virus se propagara y venir precisamente aun hospital no era buena idea a no ser que estuvieras enfermó ya que si no estabas equipado podías contagiarte del virus, y aun equipado ya 10 de mis compañeros se habían contagiado.

-buenos días ¿que te pongo?- me pregunta el chico detrás del mostrador,  giro mi cabeza y le miro sorprendida, no me había dado cuenta de que me tocaba.

-un café doble por favor- le pido, el chico asiente y me pide mi acreditación, ya que  que cada enfermero, doctor o cirujano, disponía de una acreditación con la que podías acceder a un suministro de café ilimitado, y sin pagar claro.

Agarro mi identificación la cual esta enganchada en un collar con las de más acreditaciones y se la muestro. Observa la identificación y apunto algo rapidamente en el ordenador y se gira a prepararme el café.

Saco mi móvil de mi bolsillo y me meto en wassap, tengo como 20 mensajes de Aron y otros 20 de Mario, pongo los ojos en blanco y me meto en el chat de Aron.

''gorda ¿a que hora sales?(11:20 jueves)''

''Mario y yo vamos a pillar la cena, ¿vas a venir?(22:10)''

-mierda..- susurro, se me había olvidado decirle que estaba haciendo doble turno.

Miro la hora se supone que salgo en una hora, suspiro aliviada, dios mi cuerpo ya no puede más.

''gordo lo siento no he tocado el movil, termino en 1 hora, luego te veo''tecleo rapidamente y me meto en el chat con Mario, que basicamente me pone lo mismo que Aron, así que le envió lo mismo y guardo el móvil en el bolsillo.

-aqui tienes- me dice el chico entregandome, el café.

-gracias- le sonrió y agarro el café para salirme de la cola y pegar el primer sorbo, suspiró aliviada...como amo beber café.  Salgo de la cafetería y me dirijo a urgencias para dar un ultimo vistazo a mis pacientes y asi poder terminar ya mi turno.

Me bebo lo que me queda de café y lo lanzo a una papelera, me coloco lo mejor que puedo la mascarilla y entro al fin a urgencias.

Este sitio es un desastre, todas las camillas están ocupadas por pacientes contagiados, no ahi ni una vacía, ahi enfermeros corriendo de un lado para otro con gasas, paños.. gruño exasperada y camino por las urgencias mirando a los alrededores localizando mi zona, una vez la encuentro me encamino a ella rapidamente, hay se encuentran mis pacientes, están todos sedados o dormidos por el cansancio.

Enciendo mi tablet y me meto en los historiales de cada paciente viendo cuando les toca la siguiente ronda de medicamentos,  a la mayoría les tocan en una hora mientras que a unos pocos ahora, así que me acerco a los pacientes que les tocan ya y se los aplico de forma intraervenosa, es decir por la vía la cual tienen también conectada para el suero, cambio los sueros a los que se les han acabado y listo, tomó las constantes vitales a cada uno, las cuales no han cambiado de ninguno desde la ultima que se las tomé.

-Marisol- me llama una voz vanoril por la espalda, me giro para ver a Dani venir hacia mi, Dani es mi compañero de trabajo que le toca relevar mi puesto.- me toca- me dice con una voz lastimera.

-Las constantes vitales son identicas, a las que tome hace dos horas, al 1,5, 7 , 9 ,10 y 11 les acabo de abmisnistrar los medicamentos, los de más están pedientes, he mandado muestras de sangre de la 11, 17 y de la 18 al laboratorio, encargate de recogerlas y cuando tengas los resultados me informas si hay algo nuevo ¿vale?- le digo mientras le extiendo la tablet, según la coge empieza a leer por encima y me mira con la ceja alzada esperando a que me valla- suerte- le guiño un ojo para después dirigirme a la salida e ir a los vestuarios.

Me quito los guantes y los tiro a la basura que hay en la puerta, junto a la mascarilla y la manta transparente que protege mi uniforme ya que todos son desechables y los tenemos que ir cambiando cada poco. 

Abro mi taquilla y cojo mi mochila en la que tengo mi ropa de cambio y mis cosas de aseo para bañarme.

Media hora después me encuentro delante del espejo un poco empañado cepillando mi cabello humedo por la ducha, guardo la crema y el cepillo que había sacado y lo meto en la bolsa de aseo para después de mi mochila sacar unas medias negras de deporte que se pegaban como una segunda piel y una sudadera gris con capucha.

Me miro al espejo, la sudadera es unas tallas más grande que la mía, así que me queda grande (me encantan que me queden grandes) mi cabello pelirrojo me llegaba dos o tres dedos por encima del trasero y al estar humedo hacia que se quedara marca en la sudadera, niego con la cabeza y me agito el pelo un poco para soltar el agua, mis ojos color miel dorada se encuentran rojos, se me había metido un poco de jabón así que por eso estaban así, bueno y para las ojeras ya no tenia excusa tenia unas ojeras que resaltaban mucho en mi piel morena me llegaban casi a los tobillos.

Me giro y guardo las gafas transparentes en la taquilla  y la cierro con el candado, agarro todas mis cosas y salgo del baño, cojo una mascarilla y unos guantes de una mesita en frente y me los pongo, cuando salga de aquí ya me los quitare.

Salgo del hospital y me dirijo hacía mi coche, antes de entrar en el me acerco a una basura y los tiro, una vez ya dentro del coche pongo música en la radio y empiezo mi trayecto en dirección a mi casa.

venenoWhere stories live. Discover now