Las clases suelen ser un poco ajenas sin ti, la persona que se encuentra frente a mi dice palabras que en su mente ya no predomina y el único sentimiento que tiene entre estas 4 paredes es ir a casa, volver a ver a ese esposo vago que se la pasa sentado en el sofá que le costó conseguir, viendo a los niños correr en su casa escuchando esa risa escandalosa y viendo con que historia nueva le salen esta vez mientras que llora sintiéndose insuficiente por el trabajo y la vida que le tocó mientras yo espero tu llegada todavía esperando que me saques de aquí y me lleves a ese país en donde los libros están llenos de magia, en donde tu sonrisa llega a hacerme una completa adicta en donde el tiempo no se mide hasta que volvemos a empezar esperando todavía que la noticia de suicidio que llego en aquella mañana haya sido una total falsa.
